CAFÉ BAR VILLA DEL PRADO
Tradición y marisco en el corazón de Valladolid
El Villa del Prado se caracteriza por la calidad de los productos del mar

Alberto, uno de los trabajadores del Café Bar Villa del Prado, posa junto algunos de los platos más representativos del neogico.
en una ciudad en la que la restauración continúa reinventándose conforme el tiempo avanza, algunos lugares consiguen convertirse en una segunda casa para los clientes. Este es el objetivo de Fernando Arias, el propietario del negocio Café Bar Villa del Prado, que lleva ya once años atendiendo a los clientes desde los desayunos, a la hora del vermú, comidas y cenas. Un itinerario que fue surgiendo conforme pasaba el tiempo en este local donde el marisco es el gran protagonista.
El local combina la calidad de una cafetería tradicional con la amplitud de un restaurante moderno. Una versatilidad que se ha convertido en un punto de encuentro para los vecinos de Villa del Prado, pero también para muchos otros que vienen de distintas zonas de Valladolid.
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Aquí la tradición se plantea como la base del negocio, donde otros platos como el cocido, las lentejas o la fabada también se alzan como los grandes favoritos de los comensales. «Muchos de estos platos ya no se hacen en casa y por eso la gente los come cuando sale fuera», explica Arias.
Pero si en algo se fundamenta Café Bar Villa del Prado, pese a pertenecer a una ciudad de lo más alejada de la costa, es en la calidad del marisco, que obtienen de la pescadería La Alondra debido a su selección cuidada del producto. «Yo tenía muy claro el tema del marisco, pero lo de dar comidas fue surgiendo casi a lo tonto. Tenía a una persona hasta las 17.00 horas y dije, ¿por qué no?».
Más allá de la alta cocina o la calidad, dos de los pilares de este lugar, hay un aspecto que el propio equipo sitúa por encima de todo: el servicio al cliente. En un contexto en el que la hostelería afronta diversos retos para mantener plantillas estables, el cuidado del equipo se ha convertido ya «en una prioridad». Algo que resaltan como lo más importante del negocio, su clave.
Con la vista puesta en el futuro, el relevo generacional ya comienza a tomar forma dentro del negocio para garantizar su continuidad. «A la que vienes un par de veces ya sabemos qué es lo que vas a tomar, y eso es lo más importante».