ARANDA
El renacer de Los Rastrojos
Hermanos Riesgo y Ernesto Morón, apuestan por la alta gastronomía, un hotel boutique con un restaurante de nivel

Morón Inició su carrera en América, especialmente en el Caribe, antes de trasladarse a España, donde estuvo trabajando cerca de 14 años en Barcelona.
Nace un nuevo concepto gastronómico en la Ribera del Duero. Tras un año y medio cerrado al público y después de una reforma importante, la finca Los Rastrojos se reconvierte en Aranda con dos objetivos claros: posicionarse como un centro gastronómico de referencia y ofrecer el mejor plan de tarde.
Para ello, apuesta por dos experiencias: las carnes de alta calidad de origen vasco y gallego, que ofrece en la versión Rastrojos de la mano de la distribuidora Okelan, y, en apenas un mes, abrirá Sakura, un restaurante japonés con pinceladas de cocina coreana. «Es una apuesta por la calidad y el buen servicio», asegura el director y socio, Ernesto Morón Castillo.
El primero ya está operativo, decidido a convertirse en el paraíso de los amantes de la carne roja. En su carta destacan platos estrella como el chuletón de vaca suprema ancestral Okelan, el chuletón de vaca suprema Lurra AA de San Sebastián o la picaña, pero también hay delicatessen a tener en cuenta, como siete variedades de croquetas gourmet, la cecina de buey, el steak tartar, los crepes de centollo, las costillas a la barbacoa o, en pescados, el salmón con salsa de champiñones, el bacalao o la merluza. En plena Ribera del Duero, la carta cuenta con 34 referencias de vino de calidad, pero también abre la posibilidad de descorche si los comensales quieren disfrutar de botellas propias o las bodegas de la zona llevan a sus clientes y degusten sus vinos. En postres, el gerente recomienda las croquetas de chocolate con un toque de sal, la leche frita al estilo de la abuela, la tarta de queso y el tiramisú de Oreo.
Menú diario
Para darse a conocer, el restaurante ofrece además un menú diario disponible todos los días de la semana por 16 euros. «El precio obviamente no busca beneficio económico. Es una puerta abierta para que los clientes nos conozcan y sepan cómo trabajamos y el servicio que damos». El nuevo horario de apertura del restaurante Los Rastrojos es, en temporada de invierno, de jueves a domingo de 13.00 a 23.00 horas.
Sakura
En febrero abrirá en la misma finca Sakura, un restaurante japonés con toques de cocina coreana, como ramen y parrilla coreana, «que está muy de moda». Aunque el interior tiene capacidad para 30 comensales conecta con el exterior donde aguarda una terraza que promete grandes noches de verano. Un espacio top que sorprenderá con propuestas como gyozas de Angus y la auténtica carne Wagyu Kobe japonesa L3 AAA, que traerán por avión. «Va a ser una propuesta diferente y de altísima calidad». Sin olvidar los eventos de una finca que seguirá abierta a bodas y celebraciones, el proyecto prioriza el día a día, potenciando los tardeos y los bailes que tradicionalmente se organizaban los sábados. Según explica, estas actividades se implementarán de manera progresiva.
Conscientes de que uno de los principales escollos es la ubicación, al estar en la carretera de Peñaranda en el kilómetro 4,5, a 4 kilómetros de Aranda de Duero, Los Rastrojos ofrece la posibilidad de recoger a los clientes en coche y luego llevarlos de vuelta a Aranda. Para grupos grandes, eso sí, si se quiere evitar el coche es preciso alquilar un autobús, y eso corre a cargo del cliente.
El recorrido por el restaurante comienza por un camino ajardinado que da paso a la terraza del Sakura, junto a un estanque iluminado. En la puerta del restaurante Los Rastrojos nos recibe una acogedora terraza minimalista bajo un porche. El espacio al entrar es amplio y está dividido en varias estancias que favorecen la privacidad como la sala VIP o el salón Aranda. La sala más social es el salón Valladolid, que ocupa el patio central y acogerá los bailes y festejos más numerosos. En él, los visitantes pueden apreciar además la espectacular maqueta que en su día elaboró de forma artesanal la cocina arandina Emecé. Tras la jubilación del comerciante, Los Rastrojos han comprado esta colección que ahora alcanza todo su esplendor.
Aunque siempre ha inspirado la Navidad, la exposición tendrá carácter permanente como recurso turístico. Cuidada al detalle, recoge los edificios más significativos de la capital ribereña, como la iglesia de Santa María, la querida ermita Virgen de las Viñas, el colegio Castilla, el edificio del Ayuntamiento, la antigua plaza de toros ‘La Chata’, así como casas históricas y calles. «Vamos a hacer una mejora para inclinar la superficie unos 10 grados y así favorecer la visión completa. Además, vamos a reordenar la ubicación de cada maqueta para que responda al mapa real de Aranda». La reforma del complejo hostelero fue exhaustiva y se trabajó «desde los cimientos hasta el paisajismo y la decoración».
Hotel Boutique
La finca se completa con el hotel boutique Isabel la Católica, con seis habitaciones matrimoniales y tres dobles. La decoración se ha inspirado en las reinas de España y es un alojamiento automatizado -sin recepción-, con paquetes que incluyen cenas y actividades, como paseos a caballo, gracias a un acuerdo de colaboración con la finca vecina, La Galinda. «Cada habitación se ha decorado de forma distinta, y la verdad es que ha quedado muy bonito. Es el lugar perfecto para descansar y disfrutar de todo lo bueno que tiene esta zona», anima agradecido por la acogida. Detrás de este proyecto está la familia constructora arandina Hermanos Riesgo y Ernesto Morón Castillo, que ejerce como director. De origen venezolano, cuenta con una amplia experiencia en el sector de la hostelería. Durante más de 25 años, ha trabajado con grandes cadenas hoteleras internacionales, como Radisson, Goldstar y Hilton, y, en los últimos diez años, se ha especializado en el desarrollo y gestión de hoteles boutique y restaurantes de alto standing.
El principal reto, a la hora de poner la nueva versión de Los Rastrojos en marcha, ha sido encontrar personal cualificado para una plantilla que a día de hoy cuenta con catorce trabajadores. «Nos hemos visto obligados a incorporar profesionales de otras comarcas y comunidades autónomas, facilitando incluso alojamiento para algunos de ellos, pero estamos decididos. Buscamos a los mejores», subraya, decidido a ofrecer el mejor servicio. «Creemos en Aranda y estamos apostando por Aranda, no solo porque mis socios sean arandinos, sino porque creemos que es un gran nicho de oportunidad, y eso también significa un compromiso por nuestra parte de dar el mejor servicio y la mejor calidad posible».
En el calendario, Los Rastrojos ha preparado un menú de San Valentín con dos opciones, mar y tierra, que cuesta 98 euros por pareja. El precio incluye cinco pases de comida, cava, una botella de vino, café y una rosa natural. Además, esa noche habrá música romántica en directo. «Tenemos grandes ideas y, sobre todo, muchas ganas de hacer bien las cosas», concluye.