AGROALIMENTACIÓN
Una apuesta por la unidad
El pasado mes de diciembre se constituyó esta asociación que busca dinamizar un sector atomizado y facilitar el camino a empresas de pequeño tamaño

Isabel López es la presidenta de esta asociación que aglutina a 36 industrias de la provincia.-ANTONIO GARCÍA
La provincia de Ávila cuenta entre sus muchas potencialidades con un sector agroalimentario muy rico y variado que puede y debe ejercer como motor de una economía lastrada por el paro y la despoblación.
Por ello, un pequeño grupo de empresas liderado por Santa Teresa, se planteó en julio del año pasado la posibilidad de sondear la posibilidad de poner en marcha una iniciativa encaminada a dinamizar y unir bajo un mismo paraguas una asociación profesional que luchara por convertir la agroalimentación en el principal motor industrial de la provincia.
A mediados del pasado mes de diciembre arrancó la Asociación Alimentaria de la Industria de Ávila (Avilagro), integrada en aquel momento por 33 empresas asociadas y que ahora, sólo dos meses después, está formada por 36 socios entre los que el porcino tiene un peso destacado. No obstante, también hay empresarios que se dedican a la elaboración de otros productos como la cerveza, los vinos, la miel o el pimentón.
Se trata de productos vinculados al sector secundario desde la transformación, para «tirar del primario», a partir de las materias primas e impulsando su comercialización, aunque este no es el principal objetivo de este colectivo, ya que esa cuestión está cubierta, entre otras, por la marca de calidad de la Diputación ‘Ávila Auténtica’. Así lo destaca la presidenta de Avilagro y directora general de Santa Teresa, Isabel López, que destaca el «enorme entusiasmo» que esta iniciativa ha concitado entre un grupo creciente de empresarios abulenses vinculados a la agroalimentación.
Por el momento, los 36 asociados representan en torno al 15% de la facturación de este sector que en Ávila está «atomizado». Esta circunstancia dificulta su crecimiento tanto dentro como fuera de España, de ahí que ante el pequeño tamaño de la mayoría de estas industrias, Avilagro plantee la necesidad de asociarse para, además de crecer en tamaño y profesionalizarse, contar con unas herramientas comunes encaminadas a contar con una mayor cualificación, a partir de la formación.
En este sentido, Isabel López incide en la importancia que tiene la formación en «un entorno cercano», ya que la mayor parte de este tipo de iniciativas de capacitación se lleva a cabo fuera de Ávila.
Para caminar en esa dirección, Avilagro ya ha sellado alianzas como la Universidad Católica de Ávila (UCAV), de manera que los trabajadores de las empresas asociadas cuenten con bonificaciones a la hora de formarse en esta institución académica. Asimismo, han rubricado otro acuerdo con el Observatorio Activo Ávila 1131. Y todo ello, «con la vocación de profesionalizar la asociación», según explica Isabel López, antes de marcarse como plazo para ser completamente independiente entre 3 y 5 años. Mientras tanto, para iniciar su andadura y consolidarse como un referente, han aportado 15.000 euros cada uno para contribuir al mantenimiento de Avilagro en los momentos más complicados.
Para la presidenta, en este arranque, resulta necesario realizar un estudio del «punto de situación del sector», ya que asegura que no existe una herramienta que permita saberlo con certeza.
Para ello, resulta necesaria la contratación de una persona que se encargue de esta cuestión, pero también de ofrecer un trato «personalizado» a cada empresa asociada, en función de sus necesidades en cada momento. «No es café para todos», apunta de forma gráfica Isabel López, que se refiere a esa persona como «un aliado que trabajará de forma individualizada con cada empresa».
Mientras tanto, Avilagro pretende comenzar a dar visibilidad a sus actividades a partir de abril, aunque antes habrá un momento interesante en este sentido, con la celebración en la capital abulense del primer Congreso de la Industria Alimentaria de la Comunidad, organizado por la Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León, Vitartis.
Para López, esta cita que tendrá lugar los días 28 de febrero y 1 de marzo, será muy importante para «proyectar la industria y los productos abulenses hacia el territorio». «El objetivo es que nuestra industria comience a visibilizarse y creer en sí misma», tal y como apunta Isabel López.
Después, a partir del mes de abril, comenzarán ir «aterrizando» las tres líneas de trabajo diseñadas desde la junta directiva provisional de Avilagro y que se centran en la formación, la exportación y la logística.
La primera a partir de un módulo de capacitación para empleados del sector porcino, la segunda, impulsando una especie de «plataforma o lanzadera» que permita «compartir las mismas sinergias» por parte de las empresas de pequeño tamaño que, gracias a su trabajo desde la unidad, pueden tener más posibilidades de exportar sus productos.
Finalmente, en el terreno de la logística, López pone de manifiesto la necesidad de una red local que mejore las comunicaciones de transporte terrestre para determinadas empresas en diferentes zonas de la provincia.
Teniendo en cuenta que Avilagro acaba de comenzar a andar, no son pocos los ‘deberes’ que ya tiene que hacer para continuar avanzando e ir sumando nuevos socios. Para ello, tras una implantación más que aceptable en la mitad sur y el centro de la provincia, su apuesta se va a centrar en la comarca de La Moraña, al norte, con el objetivo de seguir sumando más empresas de agroalimentación que coincidan con el espíritu de Avilagro.