PICO ÁGUILA (2.045 M.)
Ascenso a la Sierra de Béjar
Una ruta para el otoño que nos lleva en el sureste de la provincia de Salamanca desde los bosques bejaranos hasta una de sus más altas cumbres
Pico Águila al fondo.-N.S.
La Sierra de Béjar constituye uno de los destinos más frecuentados cuando llega el otoño. Los bosques situados en la parte inferior de la sierra se engalanan con todo un espectro de colores y olores que cautivan a todo aquel se adentra por ellos.
Nos vamos pues, a esta zona, situada al sureste de la provincia de Salamanca, tomando como punto de partida el pueblo de Candelario, lo que, ya de entrada nos va a permitir disfrutar de un conjunto arquitectónico extraordinario, de empinadas calles empedradas surcadas por las típicas «regaderas» por las que corretean las aguas que descienden de la parte alta de la sierra. Sus casas, con anchos muros de piedra, rematadas en la planta alta con balconadas de madera, son todo un ejemplo de la arquitectura popular orientada a la economía de sus habitantes, vinculada históricamente a la chacinería.
Nuestra ruta parte del aparcamiento público del Chorrillo, situado en la zona alta del pueblo. Un indicador junto al parking nos señala la dirección hacia Navacarros (este), que seguiremos unos metros hasta cruzar el puente sobre el rio Calvitero. Aquí giraremos hacia el sur por un antiguo sendero que discurre pegado a un muro de piedras y que progresivamente va cogiendo altura entre un precioso bosque de robles, que posteriormente darán paso a los pinos. El sendero cruza una ancha pista y sigue su rumbo hasta llegar, en una zona ya más llana, al «Cancho Partido», que hace perfecto honor a su nombre.
Aquí debemos cruzar el arroyo del Oso y encontraremos una senda que asciende en fuerte pendiente hacia el noreste muy pegada al bosque de pinos que queda en todo momento a nuestra izquierda. En poco espacio salvamos casi cien metros de desnivel, pero esto nos permite colocarnos ya en el cordal que, hacia el sureste, va progresando en busca del nuestra cumbre. La senda sigue en todo momento el cordal y no ofrece grandes dudas hasta la parte más alta, donde los piornos tan característicos de esta zona hacen acto de presencia, lo que nos exigirá estar muy atentos a los hitos que marcan el camino correcto. No tardaremos mucho ya para encaramarnos a lo más alto de las peñas características de esta cumbre, desde donde la panorámica nos permite disfrutar de vista sobre Candelario y Bejar,o los picos de Valdesangil
Nos encontramos muy ceca de la estación de esquí de la Covatilla, donde si lo hubiéramos organizado nos podría recoger un vehículo. Sin embargo esta opción nos dejaría sin disfrutar de la segunda parte de la ruta, que nos permitirá obtener mayor visión de conjunto de esta magnífica sierra.
Para ello, si vamos unos metros al este de la cumbre (hacia la valla perimetral de la estación de esquí), nos encontraremos con un sendero que tomaremos en dirección sur durante unos quinientos metros, para girar hacia el suroeste durante otros quinientos metros más. Habrá que estar atentos, pues llegado a este punto hay que coger un desvío de algo más de noventa grados que nos lleva ya en franco descenso hacia el noroeste, por un agreste itinerario muy próximo a las negras paredes del graníticas del Cardoso con sendas menos definidas (aunque encontraremos de cuando en cuando hitos y alguna marca de pintura). El sendero va girando poco a poco hacia el oeste hasta llegar a la cota de los 1800 metros, en el mismo cordal, siguiendo ahora el descenso directamente hacia el sur hasta llegar a la altura de unos canchales, donde encontraremos una valla que hay que pasar.
Seguiremos en descenso un breve tramo junto a la valla de piedra hasta llegar al pinar, donde giraremos hacia la izquierda por un sendero, por el que bajaremos hasta dar con el camino que utilizamos en la subida. Ahora simplemente desandando el camino de la mañana (hacia el oeste) llegaremos de nuevo a Candelario.