SALAMANCA
El asiento para la recuperación del equilibrio
Cinco investigadores de la Usal colaboran para la creación de un dispositivo con el que poder mejorar la rehabilitación del control del tronco, que va acompañado por el desarrollo de un sistema de realidad virtual

Prototipo del proyecto ‘Dispositivo de tratamiento del Control de Tronco en Sedestación’.
Multitud de pacientes con enfermedades neurológicas o neuromusculares como el ictus, esclerosis múltiple, Parkinson o la parálisis cerebral; así como con lesiones medulares o debilidades musculares por encamamiento u otras circunstancias se enfrentan a la problemática de la pérdida del equilibrio postural del tronco o la capacidad de mantenerse en pie, debido a complicaciones con su enfermedad. Algo que les impide realizar múltiples aspectos de la vida cotidiana por su cuenta, sin la necesidad de asistencia. Estos casos se enfrentan con múltiples tratamientos rehabilitadores para tratar de conseguir que recuperen esta movilidad, pero existe una necesidad para poder mejorar la intervención durante el tratamiento.
Esta es la premisa desde la que parte una colaboración entre múltiples grupos de investigación de la Universidad de Salamanca (Usal) que se plasma en el proyecto ‘Dispositivo de tratamiento del Control de Tronco en Sedestación’, cuya función es ayudar a estas personas con daños neuromusculares.
En él trabajan Ana María Martín Nogueras y Fátima Pérez Robledo, investigadoras del Departamento de Enfermería y Fisioterapia, así como Andrés Sanz García, Armando González Muñoz y Jorge Herrera Santos, investigadores del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de Béjar.
«En nuestro trabajo diario los fisioterapeutas trabajamos con personas que tienen déficits funcionales como consecuencia de una afectación neurológica, mayoritariamente daño cerebral, y percibimos la necesidad de la existencia de disponer de un dispositivo que mejorase nuestra intervención durante el tratamiento especialmente a la hora de trabajar en personas que permanecen sillas de ruedas y no pueden ponerse de pie para poder caminar», apunta Ana María Martín Nogueras, profesora titular en el área de fisioterapia del Departamento de Enfermería y Fisioterapia de la Universidad de Salamanca, y coordinadora del equipo de investigación NeuroUsal.
«Cuando trabajamos el equilibrio y la propiocepción para mantener la posición erguida con una persona que está en una silla de ruedas tenemos muchas menos posibilidades de implementar diferentes tareas o actividades para poder hacer la rehabilitación funcional. Estamos muy, muy limitados en cuanto al diseño de ejercicios que puedan tener un resultado significativo en estas personas y la estabilización de tronco es el primer paso que nosotros necesitamos para poder hacer cualquier otra cosa».
«Para trabajar el equilibrio, lo que hacemos es poner al sujeto en una posición inestable y tratar de desencadenar aquellos mecanismos neurológicos, aquella respuesta neuronal, que les permite mantener la estabilidad, pero no teníamos un dispositi-vo con el que poder hacer lo mismo con las personas que no se pueden poner de pie. Hasta ahora lo que hacíamos es que ponemos al paciente sentado en una superficie plana y le ponemos una toalla a un lado o un cojín en formato de triángulo para producir esas inestabilidades. Pero, no se compara con un sistema motorizado en el que dando a un botón se regula la inclinación del asiento y el resto de componentes del dispositivo».
Por ello diseñaron este dispositivo que «no pretende mejorar la posición del cuerpo durante la sedestación», sino incorporar un elemento de entrenamiento en el control postural que les permita trabajar en diferentes posiciones y obligar a desencadenar diferentes juegos neuromusculares al paciente, «para así contribuir a su rehabilitación».
Así, la iniciativa consiste en un asiento que «se regula en altura e inclinación y tiene una base sensorizada con unos sensores que lo que hacen es registrar las presiones de la persona cuando está sentada, así como reposabrazos y respaldo regulables. Todo ello lo que trata es crear un escenario en el que poder implementar actividades o estrategias de tratamiento que los fisioterapeutas, habitualmente, llevamos a cabo con personas que necesitan rehabilitación de su tronco para mantenerse sentados como un primer paso, para después poder ponerse de pie».
Este asiento se ve acompañado por el desarrollo de un sistema de realidad virtual con el que plantean la implementación de nuevas actividades y formas de llevar a cabo esta rehabilitación. «Inicialmente, empezamos con la realidad virtual inmersiva y, posteriormente, hemos pasado a la aumentada porque nos hemos dado cuenta de que en el ámbito en el que trabajamos tiene mejor resultado con los pacientes la realidad aumentada, ya que disminuye esa sensación de mareo que las personas tienen, que se llama cinetosis».
Actualmente, cuentan con un prototipo terminado y se están centrando en que la captura de datos que hacen los sensores se implemente en un ordenador y con las gafas de realidad virtual para que puedan colocar elementos en el espacio y que el paciente realice determinadas actividades.
«Un ejemplo de lo que queremos poder hacer es que, mientras mantenemos al paciente sentado en una posición que es un poco incómoda, a este se le pide que trate de coger un objeto mediante la realidad virtual. Así creamos una inestabilidad en el cuerpo para ir entrenando e ir creando actividad neuronal, neuroplasticidad, para conseguir que la persona vaya recuperando el equilibrio o la capacidad de mantenerse erguido».
La colaboración de ambos equipos de Salamanca y Béjar les ha llevado a obtener el segundo premio en la categoría ‘Idea Innovadora de Negocio’ del Concurso Iniciativa Campus Emprendedor. Su siguiente paso es evaluar la usabilidad del dispositivo, «comprobar la respuesta neuromuscular, mediante un proyecto de investigación que está diseñado y tiene que empezar la fase experimental ya. Una vez que consigamos esa parte de la usabilidad y valoremos todo lo que tiene que ver con la seguridad del prototipo, es probable que pasemos a una fase clínica en la que comprobaremos si en los sujetos con algún tipo de afección produce el mismo la misma respuesta que en los individuos sanos».