SORIA
‘Ángeles de la guarda’ para las caídas
Una empresa soriana desarrolla un sistema inteligente de monitorización, con un innovador sensor para controlar las caídas, dirigido a mejorar la autonomía de las personas mayores y de las que tienen movilidad reducida
Equipo de la empresa Ctelec que ha inventado el sistema inteligente.-VALENTÍN GUISANDE
La esperanza de vida de los españoles ha mejorado en el último siglo de manera significativa. En la actualidad los españoles viven un promedio de 82 años, por lo que este segmento de población genera una importante demanda de servicios y cuidados, la mayor parte de ellos dirigidos a garantizar la calidad de vida en la vejez.
Pensando en este colectivo y en sus cuidadores la empresa soriana Ctelec ha desarrollado un sistema inteligente de monitorización para mejorar la autonomía de las personas mayores y de las que tienen movilidad reducida. Se trata de un sistema innovador mejora la calidad de vida y su independencia, dado que controla el estado, la ubicación, entradas y salidas y alerta de posibles caídas de las personas, como si fuese un verdadero ‘ángel de la guarda’.
El sistema se denomina Emergencias y Ubicación por Red Inalámbrica (Euri). Ctelec ha desarrollado el hadware y el software que forman el corazón de la tecnología. El control de las personas se hace a través de un ordenador central que gestiona todo el sistema y es el que recibe la información que se envía desde los dispositivos móviles, bien sean brazaletes o localizadores instalados en equipos portátiles. Para que el ordenador central reciba la información de los transmisores personales se utiliza la estructura de una red inalámbrica autogestionada, basada en protocolo zigbee, «que es lo único que no hemos desarrollado, los transmisores y el programa del ordenador central son nuestros», aclara Jesús Muñoz, uno de los técnicos de la empresa soriana que ha desarrollado esta tecnología y que se encuentra en funcionamiento en la residencia de ancianos de Los Royales de Soria con resultados satisfactorios.
La tecnología de Ctelec nació pensando en residencias de ancianos donde se requiere de dispositivos que informen sobre la movilidad y ubicación de las personas y también porque la estructura de los edificios facilita la instalación de la red inalámbrica, encargada de recoger las señales de los transmisores y enviarlas al ordenador central de control. Para garantizar las comunicaciones, la empresa configura los módulos zigbee con su tecnología innovadora. «Cuando comenzamos, el protocolo de transmisiones zigbee era muy reciente pero apostamos por él y hemos visto que nos ha funcionado muy bien», aclara Muñoz.
Los transmisores personales son uno de los tres pilares sobre el que se sustenta el funcionamiento del sistema Euri. En su interior portan un sensor y están pensados para colocarlos en el tobillo de la persona a vigilar. Este sensor da información sobre la ubicación espacial, bien si se encuentra en una zona prohibida o está saliendo por alguna puerta que no debe. Cuenta con una tercera funcionalidad que es la detectar caídas. El transmisor puede trabajar para una aplicación o para las tres, depende de la configuración.
Lo que diferencia la tecnología de Ctelec de otras similares es la función para controlar las caídas de las personas, «en el mercado no existe algo igual», puntualiza Jesús Muñoz, quien agrega que «la detección de errantes ya está implantada en muchos dispositivos y también la localización de personas.
Los sensores que ha inventado Ctelec para detectar caídas ofrecen información que permite distinguir si una persona está tumbada o levantada. Por ello se coloca el transmisor en la pierna que permite detectar si cambia de posición vertical a horizontal. Este sensor se combina con otro que es el de presencia en cama, que permite diferenciar si la posición horizontal de la persona es porque se ha caído o porque está tumbado en su cama, por ello es necesario un segundo transmisor que mide la presión en cama y con él se comprueba si la cama está ocupada o vacía.
Muñoz explica la mayor parte de sistemas de detección de caídas se basan generalmente en la medida de aceleración del brazo de las personas, zona del cuerpo donde se suelen colocar, «pero tienen un problema», destaca el técnico, «porque reaccionan ante caídas bruscas pero no ante caídas suaves, además pueden dar información errónea, ya que con un solo golpe en la mano podemos pensar que es una caída y no lo es», significa.
La tecnología inventada por la empresa soriana no se basa en estos sistemas, ya que sus sensores dan información cuando una persona está tumbada o levantada gracias a la información que recibe del transmisor instalado en las camas.
Ctelec empezó a trabajar en esta tecnología hace seis años. «Comenzamos con el desarrollo de un software para un ordenador central en una residencia de ancianos porque el que tenían no facilitaba demasiada información y era poco amigable», aclara Jesús Muñoz.
A partir de ahí, la misma residencia solicitó a Ctelec un sistema para detectar las caídas de los ancianos «y entonces comprobamos que lo que había en funcionamiento se basaba en acelerómetros o sistemas inteligentes que aprendían los movimientos de las personas», explica Muñoz quien agrega que fue entonces cuando «se nos ocurrió emplear un sensor que recogiese la posición de la pierna, a partir de ahí se diseñó toda la tecnología y su implantación a través de una red inalámbrica, lo hemos ido corrigiendo a medida que lo instalábamos y comprobábamos su funcionamiento», explica.
En la actualidad la tecnología de Ctelec está en uso en varias residencias de ancianos de Soria y la empresa tiene proyectos para colocarlos en otros centros de ancianos de Castilla y León. También han contactado con empresas de teleasistencia para ver la posibilidad de que complementar su sistema de control de caídas con la tecnología que emplean en este sector asistencial. Incluso Ctelec ha comenzado a valorar la posibilidad de introducir su tecnología en viviendas particulares, donde el alcance y la gravedad de las caídas en ancianos son mayores que cuando se producen en una residencia.