Diario de Valladolid

PALENCIA

Investigación forestal para aprovechar los bosques

El IUGFS se consolida como un centro de referencia en el sur de Europa en investigación forestal, desde su sede en la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias.

Una investigadora ordena unas muestras en el Instituto Universitario de Investigación en Gestión Forestal Sostenible de la Universidad de Valladolid.-MANUEL BRÁGIMO

Una investigadora ordena unas muestras en el Instituto Universitario de Investigación en Gestión Forestal Sostenible de la Universidad de Valladolid.-MANUEL BRÁGIMO

Publicado por
Almudena Álvarez

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En solo seis años de trayectoria el Instituto Universitario de Investigación en Gestión Forestal Sostenible (IUGFS) de la UVA se ha convertido en todo un referente en una comunidad que aglutina el 20% de la masa forestal del país. El centro surge de la interacción de dos grupos de investigación muy grandes en España, uno en la Escuela de Ingenierías Agrarias de Palencia y otro en el INIA-CIFOR en Madrid, y tiene además miembros en Valladolid y Soria.

Una comunidad como Castilla y León, con la quinta parte de los bosques de España y una gran diversidad de ecosistemas, líder en producción micológica y en producción de piña, con una industria maderera relevante y una importante producción de resina, justifica la necesidad de un instituto como este, que tiene como objetivo «mejorar la gestión de los bosques en condiciones cambiantes», explica su director, Felipe Bravo.

Para ello es necesario formar investigadores y desarrollar herramientas e instrumentos que permitan adaptar los métodos de gestión al cambio climático y a las demandas sociales y económicas.

Hoy el instituto, con sede en la Escuela de Ingenierías Agrarias de Palencia, tiene una estructura científica muy potente, con cincuenta investigadores permanentes y 52 estudiantes de doctorado, en uno de los programas más grandes de la Universidad de Valladolid. Además solo el año pasado, sus investigadores publicaron cerca de 70 artículos en revistas indexadas, lo cual le sitúa como uno de los grupos de investigación más productivos a nivel Europeo y el primero de España en materia forestal. De hecho, en estos seis años este instituto se ha convertido en «el grupo líder» en gestión forestal dentro de España, que a su vez es la décima potencia mundial en producción científica e investigación forestal. «No hay un centro como este en todo el sur de Europa», asegura Bravo.

Esto atrae a muchos estudiantes que se quieren formar como investigadores y optan por uno de los dos máster que se imparten, –uno de ellos el único máster Erasmus Mundus de la Universidad de Valladolid, Medford, y uno de los cuatro que hay en toda Europa–, o por el doctorado en Conservación y Uso Sostenible de Sistemas Forestales, que fue el primero en el sector en lograr una mención de calidad a nivel nacional. Además en 2017 se ofertará un máster sobre gestión forestal y big data, aprovechando la experiencia de un centro que fue el primero en «hacer un uso intensivo de los datos del inventario forestal nacional».

Pero sobre todo, este centro desarrolla una importante labor de investigación en líneas de control de plagas y enfermedades forestales, de selvicultura en micología y bosques mixtos, de conservación de sistemas forestales o de recursos genéticos, y para desarrollar herramientas de gestión al servicio del manejo de los bosques.

De hecho, como asegura Bravo, ha habido desarrollos muy importantes en el control de plagas y enfermedades y el instituto lidera programas como Pinestrength que estudia un patógeno que afecta a los pinos, o Propinea, sobre el rendimiento del pino piñonero; y otros como Eurmixfor, para crear una red europea de investigación de bosques mixtos. Además cuenta con un laboratorio de diagnóstico genético, está en una red de excelencia nacional sobre carbono en el suelo, tiene un grupo sobre restauración de ecosistemas y áreas degradadas, y realiza trabajos sobre dinámica de poblaciones con topillos. Sin olvidar el desarrollo de patentes de aparatos de medición y simulación, con proyectos como Simanfor, un simulador forestal que permite simular diferentes alternativas de gestión de un bosque para elegir la más eficaz. O la coordinación de proyectos tan importantes como Simwood, en el que participan 11 países y 24 socios y está dotado con seis millones de euros con el objetivo de movilizar la madera en Europa.

En este tiempo, este instituto ha conseguido que la investigación esté más coordinada y tenga una estructura, prácticamente a coste cero y sin instalaciones propias, ya que usan las de la Universidad. «Pero sobre todo, hemos conseguido poner en la agenda la investigación forestal y que existen unos recursos endógenos que son una potencialidad», asegura Bravo, ya que solo se aprovecha el 40% del crecimiento forestal. Además, desde el punto de vista científico se ha conseguido desarrollar instrumentos para mejorar la gestión de los bosques: feromonas para combatir plagas, sistemas de simulación, métodos de gestión y restauración de ecosistemas, colecciones de germoplasma para conservar especies y genotipos.

Trabajo que avala la Sociedad Española de Ciencias Forestales SECF, que, a lo largo de su historia, ha concedido más de la mitad de sus premios a investigadores de este instituto.

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