En arenas movedizas
El equipo de Escribá afronta su partido ante el Córdoba en zona de descenso, tras el triunfo del Andorra / Ceuta y Cádiz, sus perseguidores, se colocan a un punto

Ponceau ante Fomeyem en el partido entre ambos equipos de la pasada temporada en Zorrilla, sin goles.
Se puede debatir sobre si el Real Valladolid juega bien o mal, si ha logrado conjuntar a sus nuevos futbolistas o todavía le falta tiempo para acoplarlos, si su entrenador sabe sacar partido de ellos o los tiene a medio gas, si es defensivo o va a al ataque, si la plantilla es buena o mala.
Incluso se puede abrir debate, aceptando pulpo como animal de compañía, sobre si en Ceuta no dio un paso atrás, pese a que el equipo empezase a defender unos metros más atrás (Escribá dixit).
Lo que no admite lucha dialéctica, interpretación ni excusas baratas es la clasificación. Los números no son democráticos y ejercen una dictadura que dice que el Real Valladolid llega a su partido ante el Córdoba en puesto de descenso.
Ni Escribá, Orta, Solares y el Sacro Colegio Cardenalicio juntos pueden rebatirlo.
Habrá que preguntarse cómo se ha llegado a esto, más allá del triunfo del Andorra en Granada y ese Ceuta que ya ha ganado y pisa los talones al Pucela. Como el Cádiz, que empató en Tenerife. Pero, sobre todo, hay que saber cómo salir de aquí. Hay que acertar con la llave pero también con la cerradura.
Si el equipo no logra la conjunción de ambas, seguirá en el juego anodino y abúlico -sólo salvado por chispazos- y cayéndose de forma inmisericorde en las segundas partes, ayudado por cambios que estropean más que arreglan.
La victoria e incluso el empate podrían sacar al Real Valladolid de la zona de descenso, si el Eldense pierde en Burgos.Para ello los de Escribá deben defender mejor, no caerse en el medio campo y aumentar su producción ofensiva. Sus cinco puntos los han sumado frente al Andorra, que ayer salió del pozo, y Cádiz y Ceuta, inmediatos predecesores del colista Albacete.
Su rival de hoy no va mucho mejor. El Córdoba abandonó la zona roja la pasada jornada, tras ganar 1-2 en Albacete. El Pucela está desperdiciando la posibilidad de sumar más puntos frente a los rivales de la cola de la tabla y hoy, a la hora de comer o más bien del aperitivo, debe dejar de dar ventaja a sus rivales por la salvación. Porque ésta es la guerra en que se halla por ahora el equipo, en su peor inicio liguero en Segunda de la historia.
Escribá no podrá contar con los lesionados Dani Pérez y Ojeda. Tampoco con los internacionales Balboa, Abed y Homam. Predecir la alineación es casi un imposible, pues el míster blanquivioleta ha presentado una diferente en cada uno de los seis partidos disputados. Ve a sus jugadores como piezas intercambiable de un nivel similar, excepto los intocables, y diseña el resto del once según las características del rival.
Uno posible ante los blanquiverde es el formado por Aceves en la portería; Alejo, Rubio, Torres y Garri en defensa; Ponceau y Juric en el mediocentro; Yeray y De Rooij en los extremos; con Arnu y Latasa como delanteros. El resto de futbolistas disponibles entran en la convocatoria. Lachuer lo hace tras cumplir su sanción. También estará Parriego, otro mediocentro.
En los prolegómenos, David Torres recibirá una camiseta por su partido oficial número 100 con el primer equipo. Ford Palausa organizará una recogida solidaria de alimentos en los accesos de la Zona Este.