La Virgen echó su manto al Pucela
El equipo blanquivioleta desaparece tras el descanso después de una primera parte de superioridad total ante el Andorra y autogol del ex albivioleta Alende/ El cuadro visitante se revitaliza en la segunda parte con los cambios y gozó de ocasiones para ganar

Jugadores blanquivioleta celebran el gol de Alende.
En muchos pueblos españoles se sacaba antaño al santo patrón en procesión por las calles para que lloviese, cuando la sequía ponía en riesgo las cosechas. Sin abandonar su morada, la Virgen de San Lorenzo, en sus fiestas, decidió echar su manto encima de la portería del Real Valladolid para asegurar su primera victoria en cuatro meses, al tiempo que lograba que un rival (ex blanquivioleta, para más inri) se marcase el autogol de la victoria local.
La intervención divina es la forma más fácil y quizá más poética de explicar lo ocurrido en Zorrilla, pero sería un modo de ocultar lo que de verdad ocurrió: que un Real Valladolid superior, compacto y que ganó la partida táctica al rival en la primera parte, se cayó en la segunda con los cambiosdel Andorra tras el descanso, que rompieron al Pucela con un nuevo dibujo táctico y un fútbol directo sin que Escribá supiese cambiar el guión. Alende se marcó un autogol de cabeza en la primera parte tras una falta directa muy bien sacada por Lachuer y en la segunda los del Principado no sólo pudieron empatar, sino ganar.
Sorprendió el Real Valladolid a su entrada con un juego sólido, elaborado y con un eficiente rombo central capitaneado por Lachuer que anuló la conocida creatividad del Andorra, con Akman y Molina casi invisibles. Los locales salieron con Martínez en lugar de Rubio, Lachuer por Ojeda y Víctor Jr. por De Rooij. El Pucela, enchufado, vivió los mejores minutos de la temporada, aunque le costaba llegar a portería. Nada nuevo.
Tras un tiro sin ángulo de Alejo, con parada de Pau, llegó el gol. Lachuer botó una falta tensa y Alende, en su intento de despeje, dio un testarazo a la red. Un golazo.
Los castellanos tenían el balón pero no hubo más tiros a puerta que un bonito taconazo de Lachuer, parado por Pau López. El único disparo serio andorrano llegó por medio de Solozabal, a las manos de Aceves. El Pucela se fue al descanso entre tímidos aplausos. Por fin daba la impresión de equipo competitivo y ambicioso.
Se esperaba una segunda mitad igual o mejor para confirmar la evolución blanquivioleta, pero fue un esperpento. Manso dio entrada a Lautaro y Golubovic, y buscó el fútbol directo con entradas y centros por las bandas. Como esa variante no figuraba en el libro de instrucciones pucelano, el conjunto de Escribá colapsó.
El Andorra llegaba fácil y tiraba sin oposición. El Pucela se asustó y se echó atrás sin que desde el banquillo se reaccionase. La grada comenzaba a pitar porque los cambios locales eran defensivos, o inocuos en ataque (Latasa). Golubovic gozó de hasta cuatro ocasiones claras, Hugo López, de dos; y Akman tuvo otra. De las que no se fallan. No hubo goles de milagro (de la patrona).
Tras pensar solamente en defender, con una zaga de cinco y otra línea de contención de cuatro, Escribá por fin dio entrada a De Rooij, que aportó el alma ofensiva que tanto se echaba de menos. Forzó un córner tras el que casi marca Torres, en el primer tiro pucelano de la segunda parte. Era el minuto 86. Dos después llegó el gol anulado al central, por fuera de juego anterior de Tomeo que necesitó de VAR. Eso sí, manual. El bueno estaba escacharrado.
Acabó el choque con una victoria tan añorada como engañosa. Porque al Real Valladolid se le apareció la virgen.
FICHA TÉCNICA
Real Valladolid: Aceves; Alejo, Martínez (Tomeo, min. 82), Torres, Clerc; Chacón, Ponceau, Lachuer (De Rooij, min. 82); Víctor Jr. (Balboa, min. 60), Van Duiven (Latasa, min. 69) y Yeray (Garri min. 60).
Andorra: Pau; Carrique (Díaz, min. 79), Diego Alende, Bomba, Martí Vilà (Lautaro, min. 46); Solozábal (Sebastián, min. 80), Akman, Molina (Domenech, min. 71); Sidibe, Lautaro (Golubovic, min.46) y Hugo López.
Árbitro: Morilla Turrión.
Tarjetas amarillas: Clerc, Akman, Sidibe, Ponceau, Borma y Alende.
Tarjetas rojas: Lachuer (tras el partido).
Goles: 1-0: Alende (p.p.) (min. 12).
Incidencias: Estadio Zorrilla. 15.989 espectadores.