Chuki, en Bremen para pasar reconocimiento
El jugador viajó sin conocerlo el Real Valladolid pese a su distensión muscular / El club no renovará a Maroto

Chuki, saliendo del avión privado en Bremen.
Chuki se ha confirmado como un regateador más hábil fuera del campo que sobre el verde. El atacante estuvo la mañana del lunes, según fuentes del club de primer nivel, en las instalaciones del Real Valladolid para realizar trabajo de recuperación de la distensión muscular que se produjo en Las Palmas y que le impidió jugar ante el Zaragoza.
El futbolista, sin saberlo la entidad, se dirigió después en vuelo privado a Bremen para pasar reconocimiento médico con el Werder, tal y como aseguró el experto en mercado internacional Matteo Moretto, que adjuntó en la red X su información con la foto de Chuki bajando del avión privado, ya en la ciudad alemana.
El Real Valladolid cobrará finalmente 380.000 euros del Werder por derechos de formación, aunque el jugador salga libre. Chuki firma con el equipo alemán hasta 2030 y cobrará unos dos millones en su primera temporada.
Al futbolista de La Victoria le espera un complicado final de Liga. Estaba programada una especie de despedida en el último partido de Liga en Zorrilla, ante el Deportivo, pero el ambiente creado en torno al futuro del jugador ha desaconsejado hacerlo.
Es difícil que el canterano vuelva a jugar con el Real Valladolid, tanto por su problema muscular como por tener su futuro ya fuera de la entidad, cuando ahora que el equipo está salvado, lo que tratará de hacer el Pucela es dar minutos de rodaje a los futbolistas que seguirán la temporada próxima, en especial los del Promesas, de cara a contemplar sus posibilidades de adaptación al primer equipo y a la Segunda División.
El rendimiento de Chuki, antes de la distensión muscular de Las Palmas, fue en picado tras el partido frente al Cádiz, en el que anotó dos goles. Después apenas se mostró como el jugador desequilibrante con capacidad de gol y de último pase que se vio antes, siendo su contribución prácticamente anecdótica, cuando había sido un pilar del equipo como jugador de campo más destacado.
La historia de Chuki con el Real Valladolid se torció en el momento en que no fue correctamente valorado por el club cuando pertenecía al Promesas y no se le hizo un contrato más largo. Un gran error de las oficinas, el enésimo de Domingo Catoira como director deportivo.
El jugador también se sintió molesto en la etapa de Pezzolano, en la que el uruguayo, muy inseguro y necesitado de tener a muchos futbolistas a su alrededor, dijo que contaba con él y no llegó a debutar con el primer equipo, yendo ocho veces convocado.
Tras jugar el año pasado 18 partidos, 14 en la última fase de la Liga con el equipo sentenciado, Chuki y en especial sus agentes (los mismos de Javi Sánchez), decidieron pronto esta temporada que había que buscar otro destino. Tras varias novias, se han quedado con el Werder.
MAROTO NO INTERESA
Las preguntas al personal del club sobre el futuro de Mario Maroto se encontraban indefectiblemente con la incógnita, por el aplazamiento de la respuesta. Una señal de que su renovación no iba por buen camino, a diferencia de la de David Torres, pero tampoco se quería remover aún más el vestuario, en una temporada muy convulsa.
El mediocentro vallisoletano abandonará el club, al acabar contrato y no llegarle una propuesta de continuidad, según avanzó Radio Marca. El caso de Maroto es especial, pues nunca ha defraudado en los escasos minutos de que ha gozado para demostrar su capacidad. De hecho es de los más destacados a la hora de dar pases en profundidad y ejecutar cambios de juego. Ve el fútbol más allá de cinco metros cuadrados.
Sin embargo su capacidad no ha acabado de convencer ni a la dirección deportiva ni al entrenador. De hecho uno de los argumentos que se esgrimen para explicar la postura es que no ha sido habitual con ninguno de los tres técnicos esta temporada. En su próximo destino se demostrará si tienen razón o la tiene el jugador.