"Es una vergüenza que juegue alguien con cinco amarillas"
Escribá, indignado por las vacaciones que se han tomado los comités y que permiten jugar al culturalista Ojeda pese a ver en Huesca la amonestación que cierra ciclo
El míster recupera a Guilherme, Garri y Amath, por lo que deberá realizar tres descartes

Fran Escribá realiza una indicación durante un entrenamiento.
Thiago Ojeda, centrocampista de la Cultural, vio en Huesca su décima amarilla de la temporada. Debería causar baja ante el Real Valladolid, pero los señoritos de los comités se han tomado estos días de Semana Santa de descanso y no se reunirán para fallar sobre las posibles sanciones. Ojeda jugará gratis contra el Pucela con el permiso de LaLiga, cuya organización en estos asuntos se parece más a un campeonato de peñas que a la Premier.
«Es una absoluta vergüenza. Es como si nosotros dijéramos que mañana es Viernes Santo y no vamos a entrenar, o que los domingos no jugamos porque son para la familia. Es ridículo, no tiene sentido», comentó Fran Escribá, de natural calmado, pero encendido ante esta injusticia.
El míster cuenta por primera vez desde su llegada con la enfermería vacía, excepto Bueno, con una lesión de larga duración. Deberá excluir a tres jugadores de la lista para visitar a la Cultural. «No tenemos bajas, sino altas. Guilherme, Garri y Amath han trabajado con el grupo y muy bien en todos los sentidos. Han completado todo. AAlejo el otro día que lo quitamos porque notaba una pequeña sobrecarga, pero está perfecto. Están todos disponibles y es la mejor de las noticias, pero me duele mucho dejar a gente fuera».
Chuki volvió a brillar en la mediapunta tras dos partidos más grises en el extremo. Escribá lo ve en ambas facetas. «Sé dónde tiene que jugar. Hay una cosa que es muy del fútbol de ahora: jugadores que solo puedan jugar en un sitio. Eso no ha ocurrido en la vida, lo que hay que hacer es jugar donde te ponen. Sé que rinde más en un sitio que en otro, pero en determinados partidos ha sido mejor para el equipo que jugase en el extremo».
La Cultural, pese ser colista, es un equipo al que le gusta crear juego y tener el balón. «Es un rival diferente a los anteriores, pero sabemos lo que debemos hacer. Hemos jugado contra equipos que a los que les gusta tener el balón también. La Cultural juega bien y tiene una propuesta de juego muy atractiva. Los resultados, sobre todo en casa, no están siendo buenos, pero es un equipo que compite siempre».
El RealValladolid no se agazapará esperando la contra, sino que discutirá la propiedad del balón a los blancos. «Sabemos que habrá fases en la que ellos nos dominarán y la opción de la contra estará ahí, pero nunca ha sido nuestra propuesta inicial el meternos atrás o ceder mucho terreno o el balón al rival. Queremos disputar todo el espacio y el balón. Nuestra idea no es cederlo».
Y lo hará sin desmadejarse en su afán ofensivo. «No tenemos que volvernos locos en ir al ataque, que no lo hemos hecho nunca, sino ser un bloque y desde ahí saber que hay fases en las que vamos a dominar y otras en las que igual nos dominan ellos. Hay que pasar esos momentos bien juntos y defender fuertes, como hicimos ante el Cádiz».
El míster pucelano asume un partido caliente en León, pero cree que no se rebasarán las barreras de la mala educación. «No pasará absolutamente nada, estoy convencido que va a ser así».
El Pucela se mide de nuevo a un colista, como le ocurrió en Miranda, donde fue remontado. Escribá no cree que en la segunda parte de Anduva su equipo se relajase. «No lo comparto. Que no hiciéramos una buena segunda parte, es obvio, pero no fue por relajación sino porque a veces haces las cosas mal. Es un partido que no deberíamos haber perdido si hubiéramos hecho la cosa de forma normal».
Más allá de los resultados, Escribá ve una evolución positiva en su equipo. «Ha mejorado. Lo digo con humildad, en el sentido que creo que estamos mejor de lo que estábamos antes, pero evidentemente nos faltan muchas cosas. Ante el Cádiz no sólo quedé satisfecho porque fue un partido completo, sino porque vi una madurez al equipo en la segunda parte con el 2-0 que me gustó. Empieza a haber muchos nervios en todos los equipos y el que sepa controlar esas situaciones, tiene mucho ganado».
Escribá no ve candidatos «claros» al descenso entre los ocho equipos de abajo, le gustaría que el Leganés gane al Zaragoza en el partido de la tarde «aunque nos pase» y cree que la salvación estará en los «48 puntos, cifra que dicen que da la permanencia casi segura, pero no pienso en eso. Estoy convencido de salvarnos, pero no tengo ni idea de los puntos que van a ser necesarios».