Diario de Valladolid

El Pucela resurge a lo grande

Golea 1-4 al Huesca en una muestra de efectividad y juego colectivo que sirve para reivindicar el valor de la plantilla y debe marcar un punto de inflexión

Canós, Juric y Bueno felicitan a Amath por su gol.

Canós, Juric y Bueno felicitan a Amath por su gol.LALIGA

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El Pucela paró su descenso a los infiernos como Tom Cruise detuvo la cuerda que le descendía hacia la zona de control de ordenadores a milímetros de la alarma, en la primera entrega de Misión  Imposible. Cuando la distancia hacia Primera RFEF era menor que la que le separaba de la otra Primera, la de Mbappé, Yamal y el lujo, el conjunto de Almada despertó para golear 1-4 al Huesca. Un resultado que incluso se antojó corto ante la feria de juego y remate de un equipo que parecía divorciado de ambas suertes del fútbol. 

El tiempo dirá si se trata de ese despabile de segundos en que se mira el despertador para volverse a dormir, o el equipo se levanta, se arranca el pijama rompiendo los botones, se da una ducha fría y empieza a conquistar puntos como si fuese el ejército de Gengis Kan y no hubiese un mañana. Ha tenido que sentir el aliento del peligro para resurgir. Ya se verá si se trata de un resurrección o de otro diente de sierra.

La visión simplista de esta goleada es que fue cuestión de suerte y que unas veces la bolita entra y otras, no. Por supuesto que la fortuna influyó, sobre todo en no encajar sendos goles en dos jugadas al inicio en las que el balón se paseó a centímetros de la meta de Guilherme. Pero hubo más. Mucho más. 

El Pucela fue un equipo que supo alternar el juego por dentro (¡por fin!) y por fuera, que realizó desmarques de ruptura, que se movió para esperar el pase del compañero, con varias alternativas para el mismo, que dominó la medular, que chutó bien y en el momento indicado, que aprovechó ambas bandas para abrir el campo y no ser tan previsible en su vuelco habitual a la derecha.

El partido, además de los puntos, debe dejar la imagen de que esta plantilla no era de todo a cien ni material de desecho. Quien puede jugar así una vez, puede hacerlo más, aunque ningún partido sea igual a otro. Y este Huesca que esta vez colapsó lo hizo en parte por el buen juego pucelano. No hay que olvidar que llegaba de vencer al Sporting, empatar en Almería y ganar en Copa en Ferrol, sin encajar un solo gol.

La piedra angular sobre la que se edificó la victoria fue la entrada en el once de Chuki, y en una situación centrada, no de extremo. Es lo que pide su juego y él correspondió con un partido memorable. No puede ser suplente porque nadie mejor que él entiende cómo armar los ataques y es bueno en la elección de pase y en el tiro. E intervino en los tres primeros goles.

En el 0-1 Federico robó un balón, se lo envió a Latasa, que hizo una media vuelta espectacular para quitarse la marca y abrir a Chuki. El de La Victoria se fue centrando para ganar ángulo y tirar cruzado a la red.

El Pucela se había quitado el susto inicial cuando en un córner ensayado, Ojeda envió un centro raso a un palmo de la raya de gol al que Pulido no llegó por centímetros.

El Huesca tuvo el empate poco después del primer tanto, con un centro-chut de Kortajarena al que no llegaron dos compañeros por muy poco, en boca de gol.

Se temía una repetición de lo ocurrido con el Málaga, ante el que el tempranero gol de Federico no sirvió más que para empatar, pero esta vez el guión era otro y la efectividad, cuando se hacen bien las cosas, suele aparecer con más asiduidad.

Tras un tiro del omnipresente Bueno y un paradón de Guilherme tras remate de Ángel, llegó el 0-2. Federico, tocado por una varita mágica en El Alcoraz, robó un balón tras un mal saque de falta en corto oscense y se lo pasó a Chuki. El canterano armó el contraataque y se atrajo al único defensa para dejársela al cedido por el Getafe, que marcó cruzado. 0-2 y al descanso. Pudo ser 0-3 si Biuk, disonante en esta mitad inicial, no se hubiese entretenido con el balón en boca de gol.

Los castellanos afrontaron la segunda parte con el mismo orden y ganas. Tras sendos tiros fáciles de Bueno y Enrich, llegó el tercer tanto. Chuki robó un balón, se lo pasó en profundidad a Biuk, que apuró la banda hasta más allá de los tres cuartos para centrar. Federico, llegando desde atrás, puso la bola en las mallas, lejos de Jiménez. Sus dos goles, con la zurda, por cierto.

El 0-3 trajo unos minutos de relajación visitante. Portillo obligó de nuevo a Guilherme a rechazar un tiro alto que pedía gol. Éste llegó cuando Pulido ganó un duelo aéreo a Juric y Ntamack se adelantó a Torres para cruzar el esférico entre palos.

La esperanza local de al menos empatar duró dos minutos. Bueno volvió a subir con fuerza y su centro fue rematado por el recién ingresado Amath por medio de un obús, imparable para Jiménez.

Canós pudo logra la manita con un chut a la cruceta en el minuto 94. Tenía solo a Moreno a la derecha, pero optó por disparar. Latasa no marcó, y es preocupante cuando se meten cuatro goles. Pero trabajó lo indecible para abrir huecos y que entrasen sus compañeros desde la segunda línea. Tampoco hay que olvidarlo.

Si el Real Valladolid quiere prosperar en la Liga, este partido no puede ser anecdótico, sino un punto de inflexión. Hay plantilla para jugar bien al fútbol. El secreto es poner a los mejores, colocarlos en su sitio y darles un guión para que entren primeros a la meta y no para que se estrellen. Porque Chuki, el mejor junto a Federico, jugó porque Lachuer estaba enfermo. El canterano no siempre brillará, pero lo que hace él no lo hace nadie. Aunque no renueve.     

FICHA TÉCNICA

Huesca: Jiménez; Ángel, Piña, Pulido, Alonso (Ro, min. 58); Ojeda (Luna, min. 46), Sielva, Álvarez (Liberto, min. 73), Portillo; Kortajarena (Ntamack, min. 46) y Enrich (Enol, min. 58).

Real Valladolid: Guilherme; Alejo (Moreno, min. 88), Tomeo, Torres, Bueno; Ponceau (Meseguer, min. 84), Juric; Federico (Trilli, min. 84), Chuki (Canós, min. 74), Biuk (Amath, min. 74); y Latasa.

Goles: 0-1: Chuki (min. 6). 0-2: Federico (min. 36). 0-3: Federico (min. 56). 1-3: Ntamack (min. 74). 1-4: Amath (min. 76).

Árbitro: Fuentes Molina.

Tarjetas amarillas: Bueno, Álvarez, Alejo, Latasa, Canós y Ángel.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 17. El Alcoraz, 5.509 espectadores.

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