Cuentas aprobadas
La nueva propiedad del club da el visto bueno al ejercicio 24-25 y ya se ha presentado, después de aclarar algunos puntos con el grupo de Ronaldo / El consejo de administración entrante tomará posesión del cargo en las próximas semanas y la junta de accionistas se celebrará la primera quincena de diciembre, con el 54,36 % de acciones de Ignite y el 33,26% de Ben Oldman

Gabriel Solares y Enrique Uruñuela, copresidentes del Real Valladolid y representantes del fondo de inversión Ignite.
El Real Valladolid está a punto de salir del limbo legal en el que estaba instalado desde mayo, con un consejo de administración en el que figuraban los elegidos por el antiguo propietario formal: Ronaldo Nazário y su empresa Tara Sport 2018 SL (Ronaldo, Espinar, Fenaert y Ferrero, éste sin derecho a voto) pero con mando por parte de quienes le compraron el club, los fondos de inversión Ignite y Ben Oldman, a través éste de su filial, Ben Oldman Sports.
Esta especie de coprincipado está a punto de finalizar. El punto que impedía a los nuevos dueños formar un consejo de administración era su visto bueno a las cuentas anuales de Ronaldo pues, de asumir antes los cargos, se harían responsables de cualquier problema legal que derivase de las mismas, aunque no fuese responsabilidad suya haberlo creado.
El informe económico anual 24-25 del Real Valladolid ya ha sido presentado, después de aclarar ente compradores y vendedores algunos puntos en los que no eran coincidentes y reajustarlos. Ninguno de ellos era relevante, ni la disonancia entre las partes era grande, destacan fuentes del club. Otras ajenas a él habla de divergencias de mayor calado. En todo caso, ya se han solventado, pues las cuentas han recibido el visto bueno.
Ahora los nuevos dueños formarán el consejo de administración. En él figurarán a priori tres personas: Gabriel Solares y Enrique Uruñuela, copresidentes del club y representantes del fondo de inversión Ignite, dueño del 54,36% de las acciones; e Isaac Benzaquen, cabeza visible y fundador de Ben Oldman, que detenta el 33,26% de los títulos. Es posible que Benzaquen delegue en otra persona, como su mano derecha en todo el proceso de la compra del club, Fermín Barquín, aunque la idea del primero es formar parte en persona del consejo.
Una vez compuesto éste, convocará una junta de accionistas que tendrá lugar durante la primera quincena de diciembre. En ella estará representado el 87,62% de los dos fondos de inversión, que les otorga una holgadísima mayoría absoluta.
También asistirán unos minoritarios encabezados por Ágora Inversiones Patrimoniales SA (antigua Inmobiliaria Ágora), que impugnó la ampliación de capital de 5.599.299 euros acordada en junta general extraordinaria de accionistas del Real Valladolid, el 24 de octubre de 2024. Dicha ampliación la consideró Ágora, propietaria del 9,1% del accionariado, contraria a derecho al no contar con prima de emisión, lo que hacía que se desplomase el valor real de su paquete accionarial.
Por este motivo la firma presentó una demanda en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Valladolid. Éste fijó una audiencia previa para el pasado 17 de junio, pero Tara Sports 2018 SL, la sociedad de Ronaldo, pidió personarse en la causa y se aplazó la audiencia.
La fecha que aparece ahora en el horizonte para la vista es noviembre de 2026, es decir, dentro de un año. Mientras, la nueva propiedad no tiene previsto ponerse en contacto con Ágora, al entender que no ha lugar el acercamiento mientras esté impugnado el aumento de capital.
Al menos antes de 2026 ya podrá figurar en la web del club la composición de su consejo de administración, apartado que ahora figura en blanco pese a que legalmente aún lo ostenten Ronaldo y sus colaboradores, siendo el único club profesional en esta tesitura.
Senn & Ferrero, limitados
Muchas de las grandes decisiones del Real Valladolid en la etapa de Ronaldo Nazário se han tomado en la quinta planta de la Plaza de la Lealtad número 3, de Madrid. Allí tiene su sede la firma Senn, Ferrero, Asociados Sports & Entertainment. Una empresa cuyo papel ha ido más allá de la simple asesoría jurídica del club. De hecho allí se han dirigido jugadores y directores deportivos para cerrar su fichaje por el Real Valladolid. Javier Ferrero se desplazó en persona a Ecuador para realizar la contratación de Stiven Plaza, uno de los numerosos bluffs que han distinguido la última etapa del club pucelano.
Este bufete ha ostentado hasta ahora la titularidad del área Jurídica y de Cumplimiento de la entidad, siendo además la mediadora desde sus oficinas en Madrid y Ciudad de México de la compraventa del club blanquivioleta con Ignite y Ben Oldman a Ronaldo, del mismo modo que lo fue con éste y Carlos Suárez, en el anterior cambio en la propiedad de la entidad blanquivioleta.

Senn, saliéndose de plano, y Ferrero, en las inmediaciones de Zorrilla.
Con la entrada del nuevo consejo de administración, el papel de Senn & Ferrero en el club será residual. No será el encargado del área jurídica global de la entidad prestando un servicio integral, sino que se contará con él para asuntos específicos cuando sea necesario. La desvinculación no será total.
Senn & Ferrero cuenta hasta ahora con un abogado que trabaja a tiempo completo en el club, Guillermo Zulategui. Otros dos, Ángel Chavarría y Eduardo Oliver, visitan una vez por semana las oficinas del club para controlar la marcha del departamento.
La foto adjunta a esta información no está descentrada. Julio Senn se paró en seco y retrocedió, hasta el punto de colocarse de espaldas antes de retomar su camino y quejarse por ser fotografiado, cuando vio la cámara tras la reunión en que se fijó la ampliación de capital del club, en octubre del pasado año.