Diario de Valladolid

Listos para el debut


Los nuevos dueños del club blanquivioleta prevén realizar su presentación la próxima semana tras obtener del CSD el visto bueno a la operación, a falta de hacerlo oficial

Fachada del Consejo Superior de Deportes, en Madrid.

Fachada del Consejo Superior de Deportes, en Madrid.CSD

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

El Real Valladolid parece que está parado y quizá sea así en su superficie, pero no en su núcleo, al que están muy cerca de llegar los nuevos inversores en forma de la sociedad Ignite, creada para aunarlos, y el fondo Ben Oldman, que transformará su deuda en acciones.

El CSDaún no ha dado oficialmente el visto bueno a la entrada de los nuevos propietarios pero saben que tienen la puerta abierta después de un exhaustivo análisis de sus posiciones en diferentes clubes. Como indicó ayer este diario, éste ha sido el principal trabajo del Consejo Superior de Deportes respecto a esta operación, para no vulnerar los límites de porcentaje fijados por la normativa futbolística.

Los nuevos propietarios quieren entrar cuanto antes para comenzar a moverse en el club de dos formas: exponer a la luz lo que ya han hecho en privado y que no deseaban desvelar por si no obtenían el permiso de compra y, ya desde dentro, dar pasos en otras direcciones hacia jugadores y agentes que esperan la oficialidad de su entrada para comenzar a negociar.

La planificación de Ignite pasa por que el CSDhaga oficial a principios de semana la validez de su compra, para inmediatamente comunicar la composición de la sociedad o al menos del llamado a ser nuevo consejo de administración y realizar una rueda de prensa de presentación.

Gabriel Solares será quien lleve las riendas del club, ya sea como presidente o mediante otro cargo. Se radicará en Valladolid y no estará vinculado con el Querétaro, con quien apura como intermediario su venta.

Por cierto, los inversores de ambos equipos nada tienen que ver, pues el capital que entrará en el club mexicano es casi todo estadounidense. Como mucho puede haber empresarios de ambos clubes relacionados entre sí, pero no por el fútbol.

En cuanto a Ignite, es por ahora una estructura privada que no figura inscrita en los registros empresariales mexicanos a los que ha tenido acceso este diario. Según comenta gente próxima a este conglomerado, no desea que sus nombres trasciendan hasta que no haya visto bueno a su entrada en el Real Valladolid, para evitar así publicidad negativa en caso contrario. Algunos de sus componentes son empresarios pujantes y conocidos de México.

En el ámbito deportivo aún no está cerrada la llegada del nuevo director, si bien está acotado el número de candidatos y Nico Rodríguez es quien más fuerza tiene, como adelantó este diario.

Los nuevos dueños contemplan la posible llegada de algunos futbolistas mexicanos pero su máximo interés, visto lo ocurrido con Ronaldo, es no desvincular el equipo de su afición y españolizarlo en la medida de lo posible, si puede ser con jugadores de la casa, aprovechando que en Segunda se puede abrir más la manos respecto a la calidad.

Como dice en privado un ex alto cargo deportivo del club, nunca ha habido tantos extranjeros en el Real Valladolid y nunca han sido tan malos. La intención es romper con esta política errática de Ronaldo y restituir la vinculación entre equipo y abonados. Un punto que preocupa mucho a la nueva propiedad, que no quiere entrar en Zorrilla con el pie izquierdo.

Su gran interés es el de crear una plantilla que luche por el ascenso, aparcando el convenio por la reforma del estadio y la creación de la Ciudad Deportiva. Al menos al principio quieren que el dinero esté sobre el campo, porque saben que es como se revalorizará su inversión. Ni el estadio ni la Ciudad Deportiva serán propiedad suya, por mucho que exista un convenio demanial.

Por lo tanto la próxima semana será clave para el futuro del Real Valladolid a corto y medio plazo. Con el visto bueno del CSD, a falta de oficializarlo, es la hora de que los nuevos propietarios comiencen por fin a mover ficha.

tracking