El futuro del Pucela está en casa
Los canteranos Alani, Chuki, Delgado, Moreno y Parente abren la puerta a la esperanza en la próxima temporada para un equipo roto, sin personalidad ni ganas de competir

Alani se lleva un balón con fuerza ante el alavesista Carlos Vicente.
Dentro del desastre absoluto de la peor temporada en la historia del Real Valladolid en la élite, existe un pequeño brote positivo, como ese tallo que comienza a salir de entre un estiércol que le ayudará a hacerse más fuerte.
Cuando un equipo se queda despoblado de jugadores de calidad para hacer caja y muchos de los que quedan firman ridículo tras ridículo, a veces llega la hora de los de casa. No hace falta que sean figuras que tiren una puerta que ya no está, porque también la han vendido. Simplemente se trata de que pasen de un vestuario a otro y demuestren que no son muertos vivientes, como un buen puñado de los futbolistas con ficha profesional.
Juma fue la gran explosión de la temporada y eso le sirvió para durar sólo medio año, al ser vendido al City a cambio de una cifra casi testimonial, por no gastarse una pequeña cantidad en hacerle no ya ficha del primer equipo, sino del Promesas. Se fue a cambio de unos míseros 6 millones, casi calderilla a cambio de lo que puede valer en escasos años.
Por el camino se han quedado otros jugadores a los que no se ha dejado explotar, como los porteros Acebes, cedido al Eldense, donde no juega, y Fer Pérez, que jugará en el primer equipo del Cádiz después de que el Pucela se interesase por su continuidad cuando ya había firmado. El meta vallisoletano se despidió con un mensaje en redes haciendo gala de su amor al club y a la ciudad, sintiéndose un aficionado blanquivioleta más a partir de ahora.
Por no hablar de Garri, casi inédito en primer equipo y el filial la temporada pasada -cuando lo quería el Atlético- y que ésta, sin laterales izquierdos hasta enero, fue cedido en verano al filial del Celta.
Y como no todo se puede hacer mal ni queriendo, el Real Valladolid ha sabido retener algunos canteranos que pueden servirle el año que viene. De hecho el descenso les abre unas posibilidades que serían muy difíciles de alcanzar en Primera. En algunos casos será el paso previo para llegar a la élite, sea con el Pucela u otro club, y en otros se quedarán lastrados en la categoría de plata. Nada nuevo bajo el sol.
La última y más ilusionante irrupción ha sido la del mediocentro Ibrahim Alani. Con 18 años, fue fichado en verano por medio del programa The Showcase, que sirve de presentación de los jóvenes jugadores africanos más destacados y sin un equipo potente detrás, para que pasen a clubes profesionales europeos. En este caso fueron Torchu, actual segundo entrenador, y Diego López, responsable de cantera, quienes lo seleccionaron. Por cierto, Alani ya cuenta con un contrato mejor blindado que el de Juma.
Hasta enero jugó en el juvenil y después lo hizo en el Promesas, con el que disputó 15 partidos, dejando cada vez mejores sensaciones.
Su irrupción en Primera División se produjo contra el Girona, con 24 minutos que refrendaron las buenas sensaciones vistas en el filial. Pero su confirmación llegó cinco días después frente al Alavés. Salió tras el descanso por el tocado Martín y fue de lo mejor del partido. Vertical con el balón, defensivo sin él, abarcando el espacio área a área de todo mediocentro que se precie, sus estadísticas ante un rival que se jugaba la permanencia fueron impactantes.
El nigeriano se llevó ocho de los nuevo balones divididos que disputó en el césped y los dos aéreos en los que intervino, pese a sus 175 centímetros de altura. Acertó el 76,5% de los pases, tres cuartos de los cuales fueron hacia adelante. La próxima puede ser su temporada de eclosión... si no es vendido antes.
Otro jugador más hecho y que cuenta con sitio seguro es Chuki, mediapunta que por fin ha gozado de presencia, siendo su rendimiento creciente. Ha disputado 18 encuentros de Liga, pero sólo uno completo, acumulando 728 minutos, en los que ha marcado dos goles. A sus 21 años está llamado a ocupar uno de los dorsales profesionales la próxima temporada.
Un caso curioso es el de Delgado. Sus 13 goles le auparon al pichichi del Grupo I de Segunda RFEF pero no le valieron para dar el salto al primer equipo, aunque su presencia en él está confirmada a sus 22 años para la temporada 25-26 en su ampliación de contrato hasta 2027.
También se espera la presencia de Moreno, quien con 20 años debutó ante el Alavés, jugando como extremo. Sólo se le pudo ver durante la primera parte, en la que no desentonó en absoluto... lo cual, tampoco era difícil. Ha completado una buena temporada en el filial.
Lo mismo cabe decir de Iago Parente, de 19 años, a quien su buen hacer frente al Girona -mejor tácticamente que Cenk y Cömert en una defensa de tres centrales- no sirvió para jugar de nuevo frente al Alavés.
Estos cinco nombres pueden ser importantes en un Real Valladolid que necesita recuperar sus señas de identidad con gente forjada durante más o menos años en su base pero que sienta el escudo y los colores. Lo que nunca harán advenedizos vagos y mediocres.