Un Real Ávila con pinceladas vallisoletanas
El rival en Copa del Rey del Real Valladolid está dirigido por Miguel de la Fuente, exentrenador del Atlético Tordesillas y fisioterapeuta del Pucela en la época de Mendilibar, y le acompaña en el banquillo Rafa López / Algunos de sus jugadores más destacados se formaron en los Anexos al José Zorrilla

Fotografía de un once inicial del Real Ávila
Este formato de la Copa del Rey regala eliminatorias cuanto menos curiosas. La segunda parada en el recorrido copero del Real Valladolid es el Estadio Municipal Adolfo Suárez, donde juega el Real Ávila. El sorteo dictó que en este cruce se pueda disfrutar de un derbi castellano que cuenta con varias anécdotas e intrahistorias que relacionan a ambos clubes, porque en el conjunto abulense hay componentes con un pasado blanquivioleta, así como en otros clubes de la provincia de Valladolid.
Empezando por su técnico, Miguel de la Fuente, que trabajó en el primer equipo del Real Valladolid, aunque con un rol totalmente diferente: como fisioterapeuta. Formó parte del cuerpo técnico de José Luis Mendilibar. Como entrenador, estuvo al frente del Atlético Tordesillas en Tercera RFEF hace dos temporadas, justo antes desacertar la propuesta del Real Ávila. Pero antes que todo eso, fue aficionado del Pucela. «Mi familia siempre fue muy futbolera. Desde pequeño el plan del domingo era subir al José Zorrilla. He crecido con el Real Valladolid. En las horas posteriores al sorteo he recibido una gran cantidad de llamadas y mensajes, de amigos, familiares, compañeros... también he hablado con algún jugador de cuando estuve en el Real Valladolid, como Pedro López, que me ha dicho que quién se iba a imaginar que años después me iba a enfrentar como entrenador a tu equipo en competición oficial. He entrenado aquí en Valladolid en Santovenia, en La Victoria, en Simancas... todo es proceso de aprendizaje me ha llevado hasta aquí y en el camino me he encontrado con el Real Valladolid. Es una ilusión y una motivación tremenda», cuenta Miguel de la Fuente.
Cogió a su actual equipo en Tercera RFEF, pero con un proyecto para ascender directo y con una inversión económica detrás para lograr el objetivo en lo que fue el centenario de la entidad. A base de resultados cortos, de marcar, por lo general, pocos goles, pero de encajar menos, logró subir de categoría con una plantilla bastante joven. En esta campaña, con la misma filosofía y forma de trabajar, el Real Ávila es tercero y se encuentra solamente a tres puntos del primero, el Numancia.
Da la casualidad de que este fin de semana se enfrentan al líder, reciben entre semana al Real Valladolid y 8 de diciembre vuelven a jugar en casa para enfrentarse al filial blanquivioleta, el Real Valladolid Promesas. «Suele pasar que, cuando te enfrentas a un equipo en la liga, te toca también en la Copa del Rey, aunque en este caso sea el filial. Vamos con todo y con la confianza de saber que hemos eliminado a todo un equipo como el Real Oviedo y que estamos haciendo bien las cosas. Intentaremos poner las cosas muy difíciles al Real Valladolid, pero bueno, tendrá que ser a partir del sábado, porque tenemos un partido muy importante y la oportunidad de igualar a puntos al líder de la categoría», evalúa. En el banquillo le acompaña Rafael López Gómez, exfutbolista Del Real Valladolid que escaló categorías desde la cantera para jugar en el primer equipo en dos etapas diferentes.
Quien también tuvo una experiencia en el Pucela y en la escuadra tordesillana fue el soriano Jorge Campos, un jugador con peso en el ataque y que ha actuado tanto por la banda como de delantero centro. El atacante también pasó por el CD Laguna. Por tanto, será un partido muy especial, en una semana que ya era emotiva para él por jugar contra el Numancia. «Jugamos primero en liga contra el Numancia, y yo que soy de Soria y he jugado allí me lo tomo como algo especial también, y después viene el partido de Copa que también lo espero con muchas ganas porque he vivido cuatro años en Valladolid y pasé por las categorías inferiores. Estoy deseando que lleguen esos partidos», relata Campos a este diario.
El jugador, asimismo, reconoce que vivieron el sorteo «con muchos nervios» y que les hubiera gustado haber competido ante el Atlético de Madrid, sin despreciar, ni mucho menos, esta ocasión de jugar ante otro equipo de Primera División y con las connotaciones que traía consigo. «Estamos muy ilusionados y va a ser muy emocionante. Nos vemos con posibilidades de poder pasar y meterles mano», asegura.
Ya saben lo que es vencer a un equipo de fútbol profesional, ya que para llegar hasta aquí tumbaron al Real Oviedo en un partido que acabó con un resultado de 0-0 y que se decidió en los penaltis. «Creo que hicimos el mejor partido de la temporada. Estuvimos intensos y con las ideas claras, tuvimos muchas ocasiones. Fuimos capaces de aguantar el empate en la prórroga y en los penaltis Álvaro se hizo dos paradosnes y nosotros metimos todos, fue espectacular», añade.
Campos no es el único futbolista que ha pasado por el fútbol vallisoletano, también el propio Álvaro de Pablo, héroe en la tanda que otorgó el pase a los encarnados, sabe lo que es jugar en Las Salinas. Y en los Anexos al Estadio José Zorrilla, Álex Toper, Adri Carrión y Tena vistieron la elástica del Real Valladolid.
La Copa mola. Una frase que va más allá del marketing. Es una competición en la que David tiene sus opciones ante Goliath, cada cual con su historia, sus raíces y sus metas. En ocasiones también reúne, como es el caso. Por nombre y nivel, evidentemente, el Real Valladolid tiene las de ganar, y debe hacerlo, pero, pase lo que pase, este duelo se vivirá con la emoción que requiere un derbi.