PÁDEL / VALLADOLID PREMIER P2
Coser y cantar para Coello
Los números uno se plantan en la final sin despeinarse tras ganar 6-4, 6-3 a Lebrón y Augsburger en 57 minutos / Esperan a Galán y Chingotto o Leal y Guerrero

Aspecto de la Plaza Mayor en el partido de semifinales de Arturo Coello y Agustín Tapia.
De final en final y tiro porque me toca. Eso es lo que pensarán Coello y Tapia, que parecen tener una cita fija con las finales. Ya son 10 de 10 en este 2026, un pleno espectacular que confirma su dominio absoluto del circuito. De esos diez torneos, levantaron el título en cuatro, y ahora vuelven a plantarse en el partido decisivo tras un camino impecable: sin ceder un solo set y superando por 6-4 y 6-3 a Lebrón y Augsburger. En la gran final esperan a Leal y Guerrero... o, una vez más, a sus eternos rivales: Galán y Chingotto.
El partido comenzó como vienen haciéndolo los últimos, con los números uno a pleno rendimiento. Coello y Tapia aplicaron el ritmo de crucero para comenzar rompiendo el saque de sus rivales con varios golpes que sacaron la bola de la pista y mantuvieron su saque en blanco para el 2-0. El de Puerto de Santa María y el de Posadas Misiones inauguraron su casillero para seguir manteniendo sus servicios a salvo hasta el 3-2. Vallisoletano y catamarqueño seguían sólidos e intentando ganar la red en todo momento.
A pesar de que su juego no era igual de excepcional que el visto en las rondas anteriores, Coello y Tapia mantenían sus saques de manera sencilla, pero Lebrón y Augsburger iban todo el rato a rebufo. Tanto es así, que en 17 minutos se habían jugado siete juegos para llegar a un 4-3 que dejó puntos de mucho nivel y de muy bella factura por parte de dos de las tres mejores parejas.

Arturo Coello se dispone a sacar en el partido de semifinales contra Lebrón y Augsburger.
El dominio en la red propició que los reyes del pádel no dieran lugar a la duda para quedarse con el break de ventaja adquirido al inicio. De hecho, el mal comienzo fue una losa insalvable para Juan y Leo, aunque desplegaron un gran juego, en la primera manga, 6-4.
El segundo acto transcurrió desde la igualdad de un partido que avanzaba sin breaks, salvo el del primer juego. Esta situación se dilató hasta el juego que siempre suele ser clave, el quinto. Tras el 2-2 todo cambió y en apenas 40 minutos de duelo, Coello y Tapia ya estaban a tres (y break arriba) de meterse en la final en Valladolid. Los errores condenaron a Lebrón y Augsburger a volver a ir a remolque en el tramo final del segundo set. Y finalmente les llegó una derrota en dos mangas, ya que otra vez Coello y Tapia no admitieron réplicas para llevarse el duelo tras aprovechar los únicos dos breaks logrados. El monopolio a cuatro que tienen las dos mejores parejas del mundo puede continuar en Valladolid. 2026 sin campeones diferentes.

Agustín Tapia en el partido de semifinales contra Lebrón y Augsburger.
Sorpresa y polémica en el cuadro femenino
Bea González y Paula Josemaría ganaron, pero sufrieron en exceso para conseguir el triunfo. Tras endosar un 6-0 a Nuria Rodríguez y Giulia del Pozzo, una de las parejas revelación del torneo con ránking más allá del 25, vieron como la segunda manga caía del lado hispanoitaliano por 6-4, mismo resultado, pero a la inversa, que en el tercer y definitivo set. Este resultado conforma una final, que se jugará el domingo a las 17.00 horas, entre Paula Josemaría y Bea González que se medirán a Sánchez Fallada y Andrea Ustero para intentar revalidar el título y mantener los 600 puntos que consiguieron en la ciudad del Pisuerga en estas mismas fechas en 2025.
Este choque dejó uno de los puntos polémicos al reclamar la pareja italohispana una bola que no se había cantado como fuera y si que lo era, pero no concederles el árbitro la posibilidad de revisión y dar el punto a sus rivales en un momento decisivo del tercer set en el que iban por delante. Será el entrante para la final masculina que volverá a enfrentar a las dos mejores parejas del circuito, Coello y Tapia contra Galán y Chingotto.