Diario de Valladolid

BALONCESTO / SEGUNDA FEB

Decálogo de otro fracaso sonado

La incomprensible eliminación a las primeras de cambio en los playoffs del UEMC Baloncesto Valladolid, favorito al ascenso, obliga al examen de conciencia de puertas hacia adentro

Muestra de desolación en el banquillo del UEMC Baloncesto Valladolid tras la eliminación.

Muestra de desolación en el banquillo del UEMC Baloncesto Valladolid tras la eliminación.J. GARCIA

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Quién le ha visto y quién le ve. El baloncesto de elite de Valladolid, otrora referente de la ciudad, tendrá que vivir un año más en el ‘infierno’ de la Segunda FEB, la tercera categoría del baloncesto profesional español. El Club Baloncesto Valladolid parece querer seguir de la Ley de Murphy en la que «si algo puede salir mal, saldrá mal». Porque desde hace tiempo, mucho tiempo, quizás demasiado, los errores mandan sobre los aciertos. 

Si el año pasado se creía que se había tocado fondo con un impensable descenso, este año con el ‘no ascenso’ a las primeras de cambio, le vuelve a dejar retratado. Cielo empedrado, suelo mojado. Un cúmulo de despropósitos reflejados en este decálogo de un fracaso sonado desde que perdió la categoría.

1.- Huida hacia adelante.

El despropósito que supuso el descenso a Segunda FEB la pasada temporada hizo pensar en un movimiento del avispero. Nada más lejos de la realidad en un más de lo mismo y todo está bien emplazando la luz a la próxima temporada, la actual, como respuesta al ‘accidente’. No hubo cambios, ni arriba ni en una cantera también señalada, salvo los ceses de Quique Peral y Pepe Catalina, que visto lo visto no fueron los únicos culpables del desastre en un club históricamente marcado por la falta de orden y órdenes.

2. Las cuentas de la discordia.

Tras el fiasco y fallida alianza con el Real Valladolid, el club mostró que su maltrecha, desordenada y poco clara economía le ponía una soga en el cuello con un agujero económico por encima de los 750.000 euros y soportado y avalado por varios de los socios (empresarios ‘dueños’ del club). Se vendió humo con la conversión de Sociedad Anónima Deportiva, con la entrada de nuevos socios y con la tan prometida transparencia. Agua de borrajas.

3. El fichaje de Paco González, todo un ‘fichaje’.

 Avalado por Mike Hansen, a la postre también engañado, Paco González entró en el club para hacer y deshacer pese al masivo run run en la ciudad que desaconsejaba su incorporación. Un hombre sin credibilidad alguna que dejó marcado al club en apenas tres meses antes de abrirle la puerta de salida. Y con él, la figura efervescente y renacida de Mike Hansen en el club, pasó como en el cole al ‘rincón de pensar’, a un segundo plano. 

Del ‘ideólogo’ (Paco González) salió lo de que los jugadores vivieran en una residencia en vez de pisos antes de que se rebelaran, que firmara contratos inasumibles conjugadas en tiempo de futuro con cláusulas que hipotecaban al club (aumentos de sueldo con carácter retroactivo si se ascendía y renovaciones automáticas que ponían en serio riesgo la viabilidad del club), sin obviar el fichaje del entrenador con un contrato de 2+2 años sin saber su rendimiento y con una cláusula que blindaba una posible salida ligada al entonces director general. Una cláusula a la que después renunciaría públicamente en una rueda de prensa David Barrio.

David Barrio da instrucciones a sus jugadores en un tiempo muerto.

David Barrio da instrucciones a sus jugadores en un tiempo muerto.J. GARCIA

4. Cojos de salida con solo 10 jugadores.

Con la falsa promesa de que se iba a contar con la cantera, el UEMC Baloncesto Valladolid echó a andar con solo diez jugadores, uno de ellos, Carreño, que llegó lesionado. Fue el comienzo del caos con la llegada de las vaticinadas lesiones, otro problema digno del análisis y que lleva a un nuevo replanteamiento de cara a la próxima temporada. Pero el club reaccionó y esta vez y al contrario de campañas anteriores justificando que no costaría un dinero añadido asintió a las demandas del entrenador con nuevas incorporaciones, temporales y hasta final de campaña, para acabar la temporada con 12 fichas profesionales y dando la espalda a la cantera y su filial.

5. El jugarse la temporada lejos de casa.

De nuevo miradas hacia el ‘ideólogo’ que provocó que el equipo acabase la fase regular jugando los tres últimos partidos fuera de casa y dejando a la afición un mes sin baloncesto. ¿El resultado? Perdió en ese último tramo su privilegiada condición de líder de la Conferencia (que luego aprovecharía Córdoba para ascender en la final ante Castelló sin pasar por los playoffs) comenzando una más que peligrosa espiral negativa. Un dato, el único favorito eliminado.

El canterano Pablo Martín, emocionado, pide perdón a la afición.

El canterano Pablo Martín, emocionado, pide perdón a la afición.J. GARCIA

6. Filial abandonado.

Se prometió el oro y el moro con la apuesta y esfuerzo de tener un filial en Tercera FEB. ¿Para qué? Para nada. Colista y descendido a falta de cinco jornadas. Abandonado a su suerte con un sube y baja sin sentido de jugadores al primer equipo como testigos desde la barrera. Barrio lo dijo desde el inicio. «No están para jugar en Segunda FEB». Dicho y hecho. Ni siquiera hubo comunicación ni planificación con un filial despreciado con jugadores para rellenar las convocatorias del primer equipo en partidos y entrenos.

7. Fichajes de ‘capricho’.

La mala planificación obligó al club a pescar en plena temporada llegando jugadores con el ‘aval’ de Barrio que apenas aportaron y que fueron además un freno a los jugadores del filial. La aportación de Bouzan, Querejeta y el venezolano Montilla brilló por su ausencia. Solo Arqués cumplió con el cometido dejando curiosamente el Spanish Basket, que sí ha superado el primer cruce de playoffs.

El UEMC Baloncesto Valladolid se despide de la afición tras quedar eliminado.

El UEMC Baloncesto Valladolid se despide de la afición tras quedar eliminado.J. GARCIA

8. El equipo se cae en el último mes.

¿Cómo es posible que el equipo perdiera su frescura en el tramo decisivo? Difícil de explicar. Dicen que un equipo es espejo de lo que entrena. Y el UEMC Baloncesto Valladolid entrenó poco y no dobló sesiones en una moda que sí valía para el baloncesto de otros años y no vale para el actual. Cosa de ideólogos del baloncesto. Lo cierto es que a Barrio, casualidad o no, atascado, se le cayó el equipo en el tramo decisivo de la temporada. ¿Una cuestión de planificación física, de preparación de partidos, de vender un mensaje convincente a los jugadores en la llamada labor de ‘diván’ o simplemente mala suerte? Secreto se sumario aunque no sería por número de efectivos en un banquillo con más jefes que indios.

9. Falta de carácter.

El UEMC Baloncesto Valladolid quedó apeado de forma incomprensible de la lucha por el ascenso a las primeras de cambio. La eliminación se fraguó en Llíria con ese (-27). La afición, aun teniendo que pasar por taquilla (no todos en las mismas condiciones, como se ha denunciado en redes) cumplió. El equipo, no, pese a la pírrica e insuficiente victoria final provocada por el dejarse llevar de un Llíria, con mucho peor plantilla (porque la del UEMC es una de las mejores de la categoría se venda lo que se venda), mostró mayor convicción y...hambre. ¿Una cuestión de mensaje? El equipo tenía que haber salido a morder, sobre todo tras el descanso con el (+10), no lo hizo y lo pagó ante un equipo inferior pero con carácter.

10. Conformismo. ¿Y ahora qué?

La obsesión con las cuentas y con el ahorro (no tendrá que pagar las nóminas de mayo) hace conformarse a un club que no ‘llora’ por tener que seguir en Tercera. Un conformismo que dentro del club a todos no gusta. Porque Valladolid es (bueno, era), una plaza de Primera o... al menos de Segunda pero nunca y con todos los respetos a los equipos de Segunda FEB, de Tercera. 

Toca ahora reconstruir si se puede reconstruir. Porque llueve sobre mojado ya y el apoyo de las empresas y la afición no es eterno.

Cómo sigue el playoff sin el UEMC Baloncesto Valladolid

De las siete eliminatorias de octavos de final en curso, cinco fueron ganadas por los equipos que tenían ventaja de campo (jugaban el segundo partido de la eliminatoria en casa). Solo Valladolid ante Llíria y Gandía en la lucha entre quintos clasificados pero con mejor balance que Morón, quedaron apeados a las primeras de cambio. Así quedan ahora los cabezas de serie tras entrar Castelló en los cruces tras perder la final ante Córdoba, el primer ascendido a la Segunda FEB.
Ranking de supervivientes para los cruces de cuartos de final del playoff de ascenso.

Ranking de supervivientes para los cruces de cuartos de final del playoff de ascenso.A.VILCHES

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