BALONCESTO
Carreño y el CBCV separan sus caminos
Ambas partes pactan la rescisión del contrato pese a que el alero está lesionado / La operación se realiza para dejar hueco de cara a un fichaje en la última semana de mercado

Pau Carreño, con el balón durante un partido.
Entre lesiones, salidas y llegadas, la plantilla del Club Baloncesto Ciudad de Valladolid no acaba de asentarse, pese a ocupar el liderato de su grupo en la división de bronce. La entidad morada y Pau Carreño separan sus caminos después de alcanzar un acuerdo para la rescisión de su contrato por lo que restaba de temporada, tras han alcanzar un acuerdo amistoso para la rescisión de su contrato, informa el CBCV. El club tratará de firmar un sustituto en la última semana del mercado de fichajes, el cual cierra este viernes 27 de febrero.
Debido a su particular calvario con las lesiones, el alero catalán solamente ha disputado cuatro encuentros oficiales con el UEMC Baloncesto Valladolid, con un total de 30 minutos de juego esta temporada.
El caso del barcelonés es curioso, pues cuando fichó en verano lo hizo en perfectas condiciones, pero no pudo comenzar los entrenamientos en pretemporada al llegar lesionado en una mano. Fue la primera de las cuatro lesiones que le han lastrado durante la temporada. La última, la semana pasada, una rotura de dos centímetros en uno de los músculos isquiotibiales.
Esto ha supuesto la certeza por parte del club de que había que buscar un sustituto al que venía destinado a ser alero titular, para afrontar la recta final en la lucha por el ascenso con las mayores garantías posibles en lo que a plantilla se refiere.
El acuerdo del que habla el club no refleja si ha habido compensación económica para Carreño, que es lo más normal, pues ningún jugador abandona un club motu proprio estando lesionado y de forma gratuita.
Lo que está dejando clara esta temporada es la confianza en David Barrio para fichar, de la que careció Paco García. Primero llegó José Montilla para suplir a Sam Taiwo, después se firmó a Edu Arqués, pues había diez jugadores de plantilla, y se realizó el fichaje temporal de Antón Bouzán hasta el 31 de enero, que coincidió con Barrio en el Sant Antoni de Ibiza.
Con la marcha de Carreño, la lista de lesionados del equipo la forman Sam Taiwo y Pau Isern, quien la semana pasada se produjo una fractura en el cuarto metacarpiano de su mano izquierda y estará un tiempo alejado de las canchas, lo que obliga a Barrio a reinventarse con Hanna o Haney como bases, salvo que llegue otro refuerzo en la última semana del mercado de fichajes, que probablemente es en lo que se está trabajando desde el club.
Quien llegue nuevo tendrá más tiempo del habitual que marca la Liga para acoplarse, ya que este próximo fin de semana no hay competición. Las ardillas vuelven a escena el próximo domingo 8 de marzo a partir de las 19.00 horas en la cancha del Ponferrada, primera posta de un sprint final en el que las siguientes estaciones son Clavijo (casa), Caja 87 (fuera), Córdoba (casa), Jaén (fuera), Cáceres (fuera) y Biele (casa), último partido que se disputará el fin de semana del 18 y 19 de abril.
Quedar primero no garantiza el ascenso a Primera FEB, ya que los campeones de los dos grupos deberán medirse entre sí. Quien gane una eliminatoria a ida y vuelta, sube. El otro se verá inmerso en el playoff que decide la otra plaza de ascenso a la división de plata.
En el CB Ciudad de Valladolid trabajan con el objetivo de llegar sin lesionados a la parte decisiva de la temporada, aunque a veces no esté en manos de nadie evitarlo. Lo que sí lo está es el estudio de la incidencia de las lesiones según el tipo de trabajo efectuado.