BALONCESTO / PRIMERA FEMENINA
San Isidro golpea primero a Ponce en el derbi de Primera femenina
Los dos únicos representantes del baloncesto femenino tras la desaparición de la UVa ponen sus ojos en la Liga Femenina 2, el siguiente escalón

Banquillo de San Isidro en un tiempo muerto de su entrenador Manu Izquierdo.
El baloncesto femenino se ve obligado a reinventarse. Tras el descenso de la Liga Femenina 2 de Ponce y la desaparición del mapa de la Universidad (antes CDU), el basket femenino se reduce a un único pulso en condiciones iguales (misma categoría) entre Ponce y San Isidro y con un mismo objetivo, subir un escalón y lograr el codiciado ascenso a la Liga Femenina 2 o lo que es lo mismo la tercera categoría del baloncesto femenino español.
Anclados en la Primera femenina, ambos clubes se ven obligados a construir buscando un espejo creíble en el que pueda reflejarse su trabajo de cantera en los diferentes colegios de la ciudad, repartido como si de un pastel se tratara. Y es que este duopolio ha dejado casi sin razón de ser al resto de clubes de la ciudad, a rebufo y sin capacidad de crecimiento alguna.
El esperado primer duelo entre los dos clubes de Valladolid, ahora con los mismos galones de Primera (cuarta categoría), creó bastante expectación en un derbi repetido en la cantera con un San isidro prácticamente nuevo con la entrada de sus juniors del último Campeonato de España de España en la plantilla y las veteranas consagradas en la Liga, y con un Ponce, también exigido de grandes cambios con el refuerzo de jugadoras del equipo de LF2 del año pasado .
Ponce comenzó mandando de gracias al rebote ofensivo y su gran acierto en ataque en un partido de ida y vuelta (22-26; primer cuarto). Fue en el segundo acto cuando las pupilas de Manu Izquierdo ajustaron su defensa para noquear a las visitantes. La entrada de la argentina Numa, gran fichaje como referente tras la lesión de la americana que tenían ya en cartera unido al acierto exterior de Daniela de la Fuente, hicieron que el partido cambiase de color pese al acierto de una Pilar Valderrábano con galones inconmensurable de cara al aro (41-37; descanso).
La segunda parte sería siempre de dominio local, comandado por Cristina Salinas y el acierto y la superioridad en el rebote, con una gran actuación de Sara Fernández con 10 puntos y 11 rebotes. Ese dominio las catapultó por encima de los 10 puntos (+14) pese al intento de l conjunto de Chuchi Fernández, siempre a rebufo, que lo intentó pero que no llegó a voltear la desventaja (70-61; final).