DEPORTE EXTREMO / VALLISOLETANOS POR EL MUNDO
Antonio de la Rosa reemprende su aventura en el Polo Sur tras superar una 'ceguera de las nieves'
El incansable aventurero iscariense muestra su fuerza humana descomunal para proseguir la travesía en su desafío en el Polo Sur Geográfico tras superar un episodio de ‘ceguera de las nieves’ y completar ya más de 800 kilómetros de los 1.350 del reto

El vallisoletano Antonio de la Rosa tirando del trineo.
La capacidad de sacrificio del aventurero vallisoletano Antonio de la Rosa es digna de encomio. No hay obstáculo que se le resista en su enésima aventura, en su enésimo extremo proyectado, esta vez de 1.350 kilómetros en solitario y sobre esquís a través de la vasta y heleda planicie antártica desde la Plataforma de Hielo Ronne hasta el corazón del Polo Sur, cerca de la Base Admundsen-Scott a pocos metros del Polo Sur Geográfico.
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El vallisoletano Antonio de la Rosa, en el ecuador de su travesía en el Polo Sur
Guillermo Velasco
El expedicionario iscariense ha logrado retomar su ritmo de travesía polar en el día 26 de su desafiante aventura al Polo Sur Geográfico. Tras una pausa obligatoria de aproximadamente 60 horas debido a un episodio de ceguera de las nieves, Antonio ha recuperado casi completamente la salud ocular y reporta estar al 95% de su capacidad visual. Su determinación y auto-control, unida a una buena asesoría profesional, han sido clave para superar este nuevo escollo en su expedición por el desierto polar antártico.

Gráfico de la Expedición de Antonio de la Rosa al Polo Sur.
La «Ceguera de las Nieves» es una afección temporal causada por la sobreexposición a la radiación ultravioleta, que puede ocurrir incluso en condiciones de niebla. Los síntomas incluyen irritación, dolor ocular, hipersensibilidad a la luz y visión borrosa. Antonio experimentó estos síntomas al quitarse las gafas en medio de una niebla densa para poder ver mejor el terreno.
Antonio de la Rosa optó por seguir las indicaciones médicas y asegurar el tiempo de reposo recomendado por los especialistas. Durante la pausa, Antonio consultó con cuatro especialistas, incluyendo dos doctores españoles, quienes coincidieron en el diagnóstico y le recomendaron un descanso más prolongado del que había completado.
En su reporte telefónico vía satélite, el incansable aventurero compartió que, a pesar de las condiciones adversas, logró cubrir 40 kilómetros en la jornada de ayer. «Fue una etapa durísima, con muchísima subida y terreno muy roto. Estoy especialmente cansado», comentó.

Antonio de la Rosa en su nueva aventura en el Polo Sur.
En cuanto a los recursos (provisiones), De la Rosa asegura que cuenta con suficiente combustible, indicando que de los siete litros iniciales con los que inició la marcha ya casi hace un mes, aún conserva tres. No obstante, en términos de alimentación, se mantiene justo, alargando las comidas y ajustándose a las limitaciones calóricas que le ha tocado administrar estratégicamente.
La travesía de Antonio de la Rosa no solo destaca por su carácter extremo, sino también por su capacidad de inspirar a quienes siguen su historia. Este hito es un recordatorio de la fuerza humana frente a los desafíos más duros de la naturaleza. En su camino quedan grabados los retos de ‘Cinco Océanos a remo’ , ‘Antártico remando en solitario’, ‘Rames-Guyane cruzando el Atlántico’, ‘Desafío en Groenlandia en paddle surf’...