Peligroso paso atrás
Joaquín señala que la intención del Valladolid en Leganés tras el descanso era seguir jugando igual / «Nos metieron en el área, tenemos que estar más concentrados en jugadas aisladas»
El decepcionante segundo tiempo del Valladolid en Butarque dejó atónitos a todos. El Leganés no había creado peligro y el buen orden defensivo había permitido que Masip fuera prácticamente un aficionado más. Joaquín señaló ayer tras el entrenamiento que el equipo se echó «para atrás y perdió el control del balón. En el vestuario hablamos y la intención era seguir igual de sólidos con la línea adelantada pero nos meten en el área y poco a poco nos vamos para atrás y encajamos el gol, que fue una desgracia».
El central piensa que todavía es pronto para hacer cálculos sobre el descenso y por ese motivo no concretó si el punto perdido puede ser clave. «Si miramos todos los resultados a casi todos los equipos les pasa eso. El Leganés venía en dinámica positiva. En el vestuario hemos hablado de la jugada porque si defendemos bien no nos meten el gol. Debemos tener la cabeza fría, dejamos que entrasen varios jugadores en carrera y esa jugada nos penalizó. Hay que borrar eso porque en 48 horas tenemos otro partido. Frente a la Real Sociedad jugamos bien aunque hay que corregir cosas».
A pesar del mazazo que supuso la derrota ante el Leganés, Joaquín confía en la salvación del Valladolid. «Quedan por disputarse ocho jornadas y dependemos de nosotros mismos. Tenemos que estar juntos y más concentrados en jugadas aisladas, con la afición seguro que lo sacamos. Les invito a ser optimistas. Sabíamos que había que sufrir, estamos fuera del descenso y seguro que los equipos que están por abajo y algunos que van por arriba se cambiarían por nosotros», añade.
Jugar con tres centrales beneficia a Joaquín ya que ha sido suplente casi toda la temporada al apostar Sergio por Kiko Olivas y Calero. «Es un sistema que dominamos, estamos adaptados a él. En Leganés necesitábamos tener más control del balón por la necesidad de puntuar y ahí estuvo gran parte del error cometido. Me encuentro bien, aunque no con la regularidad que me gustaría en los once, estoy trabajando bien y ayudando al equipo para sacar los partidos adelante».
El central protagonizó una jugada en la que el árbitro señaló penalti al considerar que el balón le pegó en la cara. «Silva, que fue el jugador que centró, se reía y decía que cómo iba a pitar penalti. Me levanté y le dije al árbitro que revisara la jugada porque era clamoroso, tenía la cara roja del pelotazo recibido. Si se revisara todo, la cosa cambiaría».