Diario de Valladolid

El Aula vuelve a volar

Reencuentra el camino de la victoria tras golpear con autoridad a un rival directo como Porriño

Eli Cesáreo se impone a Dapena ySandra Fernández para intentar el lanzamiento a portería.-PHOTO-DEPORTE

Eli Cesáreo se impone a Dapena ySandra Fernández para intentar el lanzamiento a portería.-PHOTO-DEPORTE

Publicado por
Guillermo Sanz

Creado:

Actualizado:

El Aula Alimentos de Valladolid vuelve a tomar la temperatura de los puestos de cabeza. Lo hace después de destemplarse con las derrotas ante Rocasa y LiberbankGijón; una gripe pasajera que el equipo de Miguel ÁngelPeñas demostró ayer haber superado dando un golpe de mano que sirve para cortar la baraja. Dos puntos que si sirven de ascensor para ganar apenas un puesto tras la derrota de Málaga, pero sí que lo hace para abrir distancias con un rival directo como el Porriño, al que hirió de muerte ante su público.

El resultado final (16-25) eran cuatro números imposibles de presagiar ni con la mejor de las bolas de cristal tras un inicio igualado. Los primeros compases del partido los entonaron las defensas 6:0 de las gallegas y las castellano y leonesas, perfectamente plantadas sobre el parqué de Porriño. Las gallegas cercaban a O´Mullony, conscientes de que el peligro estaba suelto.No se equivocaban.

El marcador caminó en los primeros minutos por un sendero de arena: lento y denso. El ritmo lo marcaban las porteras. Ayelen y Lulu Guerra se lanzaron un pulso que quedó en tablas en la primera mitad.

Las vallisoletanas, en medio de este atasco generalizado, buscaban un espacio para escaparse y correr libre. Lo lograron encontrando alguna grieta en la defensa gallega (3-5), lo que obligó a EmilioEstévez a pedir un tiempo muerto; una tregua para que sus jugadoras pusieran los tornillos a sus pies, sobre todo en defensa.

Si O´Mullony se encontraba maniatada aparecía Bea Puertas.La central está cogiendo gusto a tener la batuta del AulaAlimentos de Valladolid en sus manos y no la tiembla el pulso a la hora de moverla para orquestar sobre la pista la sinfonía de Miguel ÁngelPeñas (5-8).

La desesperación transitoria (que al final resultó ser crónica) de Porriño en el ataque se traducía en un contraataque del Aula que, a pesar de coleccionar fallos frente a la meta de Fátima Ayelen, conseguía una renta cómoda sobre la que bailar.

Dapena fue una isla a la que apenas llegaban suministros y los pocos que recibía se convertían en maná para la pivote, que animó el marcador en la recta final de la primera mitad. Lo suficiente para dejar el argumento con todo el suspense servido de cara al segundo periodo, que despegó con 12-13.

Llegó entonces el momento de coger el cuchillo y partir el choque por la mitad. El segundo acto comenzó con elPorriño viviendo la peor de sus pesadillas. Las exclusiones de Dapena y Sarai Samartín dieron una ligera ventaja alAula Alimentos de Valladolid. Sin exprimir al máximo la naranja de las superioridades, las vallisoletanas sí supieron jugar su carta para coger una renta de cuatro goles (16-20). Fue el principio del fin de las gallegas.

El juego con los extremos era casi testimonial y con la partida jugándose sobre el tapete de la zona central, el equipo de Miguel Ángel Peñas demostró tener más bazas para apostar; Argumentos que aprovecharon las vallisoletanas, sublimes en defensa, bien para martillear desde el eje central o bien para salir a la contra, enseñando su tarjeta de presentación.

El parcial de 1-6 de salida dejó a las pontevedresas casi sin palabras. Con Cecilia Cacheda haciendo acto de presencia sólo desde los siete metros y conSara Gil en la grada, a Estévez se le acababan las opciones para replicar al dominio vallisoletano.

Las exclusiones continuaban engordando la factura con la que Aula cobraba a Porriño los platos rotos que dejó Gijón enHuerta delRey siete días antes. Las once pérdidas que acumulaban las locales en el ecuador del segundo periodo servían también para escribir la tesis del partido.

Erráticas y con una mochila de siete goles de desventaja sobre el marcador delMunicipal de Porriño, las gallegas se mostraron desorientadas ante unAula que le había robado la brújula.Culpa de esta sisa la tuvo Lulu Guerra. No es noticia ya que la canaria se convierta en un candado en la portería pucelana. Lo hizo una vez más; esta vez para secar a un rival que sólo consiguió anotar cuatro goles en 30 minutos. Poco botín para un Porriño que parece gafado en su propio hogar.

Intentó dar vida al partido el técnico gallego con dos pivotes, pero ya era tarde. La herida se había convertido en una hemorragia que desangró a las gallegas y que surtió de nuevas energías a las jugadoras del equipo pucelano, que vuelve al vagón de cabeza.

tracking