La fe mueve la montaña
Un triple de Kazadi a nueve décimás para el final de la prórroga otorga un valioso triunfo al Carramimbre en Palma que le coloca tercero en la tabla / Gran partido de Alvarado y Gantt

Jonathan Kazadi se levanta en suspensión y lanza ante el punteo de Gilbert.-PHOTO-DEPORTE
Saber es acordarse como decía Aristóteles, y echando la mirada atrás, basta con retrotraerse cuando se fichó a Jonathan Kazadi y se dijo que «llegaba para jugarse las bolas calientes». Y como prueba basta el mejor botón con la canasta, el ‘canastón’ que metió ayer en Palma en la prórroga cuando tan solo restaban nueve décimas de segundo para el final. Bastaba con un punto para no ir a una segunda prórroga que todos ya asumían pero el base con pasaporte suizo se sacó de la chistera un triple en el último suspiro que daba un más que valioso y trabajado triunfo al Carramimbre en las Islas.
¿Ser o no ser? Apuntábamos en la previa del partido para saber si el equipo de Paco García está preparado para luchar por algo más que la permanencia. Y por lo visto ayer, las ‘ardillas’ demostraron, ya con un bagaje de tres triunfos por una sola derrota (la inaugural en Coruña), que están preparados para sufrir y rendir bajo el casi siempre efectivo látigo de Paco García.
No importó que a actores principales como Hayes, Novas o Adekoya, se les olvidara sus textos en el pabellón de San Moix. Como no importó que un excelso y pletórico Sergio de la Fuente, bastión al que siguió el equipo en un primer tiempo para enmarcar (12 puntos y 12 de valoración) desapareciera como por arte de magia fruto de la ansiedad y de las faltas personales (acabó eliminado).
Este Carramimbre parece estar hecho de otra pasta. Al menos eso es lo que enseña un equipo que no solo supo sufrir con la eliminación por faltas de tres de sus torres (Sergio, Aboubacar y Hayes), sino que además tuvo el descaro, el gran descaro de no venirse abajo cuando Bivia forzaba la prórroga con un triple a nueve segundos para el final. Una jugada de Palma a la desesperada en la que supo sacar tajada a la decisión del Carramimbre de defender con tres puntos arriba (74-77) la última posesión en vez de hacer falta e ir a la línea de tiros libres.
El Carramimbre tuvo ayer tres líderes naturales que asumieron en diferentes fases del encuentro el liderazgo que requería un partido de la importancia del de ayer. Tras la aparición, visto y no visto, de Sergio de la Fuente, Gantt cogió su fusil para mantener al equipo en partido antes de ceder el testigo a un Óscar Alvarado, por primera vez más atento de la anotación que de la asistencia. El base canario firmó un gran partido logrando triples (hasta 4 de 5) en momentos cruciales del partido, como el que puso el 74-77 en el marcador a 12 segundos para el final y parecía como definitivo.
Pero el esfuerzo de los vallisoletanos bien valía una recompensa. Sobre todo tras mandar en el electrónico, siempre con rentas cortas, durante prácticamente todo el encuentro. Kazadi, el héroe del partido gracias a su último tiro de fe que sirvió para mover la montaña, sirvió para verificar que es otro jugador al servicio del equipo para jugarse los balones calientes del partido. Su triple, el único que lanzó, dio el triunfo y adornó una estadística de tres puntos digna de enmarcar con ese 55% de efectividad (12 de 22). Como para no frotarse los ojos.
El Carramimbre puso una pica en Palma dejando claro que el grupo está por encima de las individualidades. El buen partido de Gantt, Kazadi y Alvarado tapó los peligrosos oscuros dejados por Novas, Hayes, Adekoya e incluso Torres. Un triunfo de gran valor que pone en el mapa al Carramimbre, tercero ya en la tabla.