Todo bien menos el gol
El Valladolid B suma ante la Cultural su quinto empate en nueve partidos / Gran trabajo defensivo de un filial que sigue con muchos problemas para finalizar los ataques
Pedrosa dispara en una de las ocasiones más claras del filial; el balón fue rechazado por el defensa.-PABLO REQUEJO
Fue el típico partido que contenta a los sesudos estudiosos y tecno-científicos del fútbol. 0-0 y control casi total de lo ocurrido sobre el césped, como si los jugadores se moviesen con la play. Brillantez táctica hasta el final del encuentro. Fue sólo en los últimos minutos cuando Real Valladolid B y Cultural rompieron el corsé, salieron del mismo y comenzaron por tanto a emocionar.
Aunque hubo más que la pizarra mal entendida y elevada a su enésima potencia para explicar las gafas en el marcador. Se justifican sobre todo por los errores en la finalización. Tanto en el disparo como en la elección del último pase. El filial tiene un problema con el gol que ni Miguel (ausente en los últimos encuentros por sanción y por estar con el primer equipo) ni mucho menos Pedrosa son capaces de resolver.
Éste trabaja a destajo en la punta pero le falta lo principal: disparar más y, obviamente, marcar. Sus movimientos y mentalidad parecen más de un segundo punta que de un delantero centro. El filial sólo lleva 7 goles marcados en 9 partidos y la gran contribución ha llegado con los atacantes de segunda línea. Un problema a resolver.
Pero habría que ser muy cicateros para quedarse sólo con esto. La Cultural arribaba a Zorrilla con un equipo cuajado y experimentado que había sumado tres victorias seguidas. El filial le apeó de la racha y a punto estuvo de hacerle un estropicio mayor, pues no sólo le tuteó con descaro durante todo el encuentro, sino que las ocasiones más claras fueron suyas.
La primera parte fue de mayor control local, aunque todo intento creativo moría al llegar al área. Pedrosa y Waldo gozaron de dos ocasiones claras. En la primera el balón pegó en un defensa. Palatsí rechazó el cuero en la segunda. Zelu contestó justo antes del descanso con dos remates sin peligro.
La segunda fue de más empuje leonés, hasta el final abierto. Aun así Javi Pérez, Zalazar y de nuevo Pedrosa pudieron marcar. Pero nada. El Valladolid B se confirma como rey del empate. Desgrana sus nueve partidos con dos derrotas, otras tantas victorias y cinco igualadas. Lo normal cuando defiendes muy bien y en ataque se hace de noche, aunque el sol esté en lo alto.
RIVALIDAD . Sin incidentes entre aficiones en una tarde pacífica
El derbi entre Real Valladolid B y Cultural (tiene más solera que el de los leoneses con el primer equipo pucelano) no se vivió con pasión en la grada por lo exiguo del desembarco de aficionados culturalistas. Unos 300 ocuparon la Grada Sur y en su inmensa mayoría se comportaron con total corrección.
La aportación radical se ciñó a unos veinte espectadores que comenzaron animando con fuerza, desinflándose con el tiempo. En parte por el juego de ambos equipos, en parte porque, tras insultar a Valladolid («¡Puta Pucela!»), dos efectivos del Cuerpo Nacional de Policía les conminaron a evitar ese tipo de acciones. Ambas aficiones abandonaron el recinto sin problemas.
RIVERA, A MEDIAS
El entrenador del filial no ocultó su visión agridulce de la igualada. Por una parte reconoció el mérito de no perder ante uno de los grandes de la categoría. «El empate hay que valorarlo positivamente, conociendo la situación en la que estamos, y mirando la trayectoria y el calibre del rival».
Y por otro lamentó sus problemas para ver puerta. «Es verdad que nos está costando mucho lo que más vale en el fútbol, que es el gol. Hay que finalizar, saber atacar con más jugadores y eso nos está pasando factura».
Rivera lamentó las bajas y que el campo estuviese «un pelín seco y con demasiada arena, aunque hay que cuidarlo y agradecemos al club haber jugado aquí».