Diario de Valladolid

El partido perfecto

Los dos goles blanquivioleta en la primera media hora reventaron la eliminatoria y sacaron de la misma a un Sporting sin rumbo

Jugadores blanquivioleta festejan el pase a la final de la promoción, tras ganar el Gijón.-PHOTO-DEPORTE

Jugadores blanquivioleta festejan el pase a la final de la promoción, tras ganar el Gijón.-PHOTO-DEPORTE

Publicado por
Arturo Alvarado
Valladolid

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La mejor forma de abortar los intentos de remontada es la puesta en práctica por el Real Valladolid en Gijón: aguantar el embate inicial del oponente, aunque sea pasando problemas; imponer poco a poco el juego que interesa; y dar un martillazo al rival antes de que se ponga por delante. Si después se da otro y se consigue que en la segunda parte no se juegue prácticamente a nada, estamos ante el partido perfecto.

El primer mensaje de debilidad del Sporting lo dio Baraja. Cambió tres de los cuatro defensas. El retorno de Álex Pérez era comprensible, pues no jugó en Zorrilla por tarjetas. Pero los dos laterales fueron cambiados para frenar la velocidad pucelana. Una vuelta de tuerca que pudo rechinar en la plantilla, en lugar de trabajar especí- ficamente con los que actuaron en Valladolid sobre los problemas surgidos en la ida.

A cambio, Sergio aportó estabilidad. Los de siempre, con la novedad de Míchel, ausente por cinco amarillas en la ida. Acertó de nuevo el técnico augurando que las ocasiones del Sporting podían llegar más por despistes propios que por elaboración suya. Tanto el penalti que supuso su gol como las jugadas de peligro astur sucedieron por errores de los blanquivioleta, que de todos modos nunca pasaron apuros serios.

Fue un gran partido coral de los blanquivioleta, coronado por dos golazos de Mata y Plano (éste con algo de tragada de Mariño), pero cabe hacer énfasis en una zona donde apenas se pone el ojo cuando se juega sin balón: el mediocentro.

El partido de Borja fue excelente, incrustándose en la defensa en los centros del rival y ayudando en tres cuartos para evitar el juego entre líneas, frenando la posibilidad de último pase. También trabajaron mucho Míchel, Plano y Hervías en defensa, ayudando en la medular. Sergio logra que todos sus jugadores hagan de todo, pues una subida de Olivas generó el gol de Mata. Cuando los defensas atacan y los atacantes defienden, es que las cosas se están haciendo muy bien. De hecho, cada vez mejor.

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