REAL VALLADOLID-ALMERÍA (ENTRENADORES)
‘Mea culpa’ de Luis César
«Me sorprendió el planteamiento del Almería y me equivoqué en algunas cosas a la hora de afrontar el partido», confiesa / «Todo cambió con la entrada de Míchel en el centro del campo»
Luis César se lleva la mano a la cara durante un momento del partido.-J.M. LOSTAU
Como diría un moderniqui, Luis César ha perdido el flow. Su reconversión en Damocles le ha privado de su habitual elocuencia en las ruedas de prensa. Lógico y normal. Habría que verse en la tesitura de que el despido propio sólo dependa de que un compañero se ponga un día a tiro.
El míster estaba deseando introducir el concepto positivo remontada y lo colocó tras la primera pregunta, cuando se le dijo si Mata había salvado los muebles. «Ha mar- cado el gol de la victoria y nos ha hecho ganar el primer partido remontando en esta Liga. Siempre que hemos comenzado perdiendo, hemos perdido o empatado. Nos ha ayudado a ganar el partido, claro que sí».
El técnico reconoció que, en la primera parte, su equipo no estuvo. «No hemos estado bien, es obvio. Me equivoqué en algunas cosas en la primera parte. Empezamos de la peor manera posible, encajando nada más empezar. Estuvimos mal y llegamos perdiendo al descanso».
Tras la pausa, el panorama fue diferente. «Gracias a que tenemos corazón e ilusión, los jugadores echaron el resto para remontar esta partido tan difícil. Había crispación, miedo y mucha tensión, pero gracias a los jugadores cambiamos la espiral. La segunda parte fue nuestra y ganamos».
El míster local también admitió que a su equipo se le había atragantado la defensa de cinco del rival, con balones a Masip y la afición pitando. «Cuando el resultado es negativo, la gente muestra su malestar. El pase atrás es el inicio de una nueva jugada, pero a veces la gente cree que estamos perdiendo tiempo y se enfada. Más que los cinco defensas, lo que se nos atragantó fue la posición de sus carrileros», dijo, como si estos no formasen parte de la zaga.
Luis César continuó con su mea culpa. «No fuimos capaces de mover el balón por dentro pero eso cambió con la entrada de Míchel en el centro del campo. Me sorprendió su planteamiento y me confundí en algunas cosas a la hora de afrontar el partido».
LUCAS ALCARAZ. El técnico del Almería no escondió su frustración por encajar el gol de la derrota a falta de cinco minutos. «Si no matas el partido, al final te pueden matar. Es una buena lectura de lo que ha ocurrido. Si te adelantas en el marcador pero dejas vivo a un equipo con esta pegada, en el segundo tiempo van a ir arriba. Si no haces el segundo gol, puede pasar cualquier cosa».