La segunda juventud
Borja mantiene intacto su espíritu competitivo tras cumplir 37 años / El centrocampista eleva la autoexigencia: «Hemos ganado al Barcelona B pero ha sido 0-1 nada más y está en descenso»
Borja celebra el gol que marcó frente al Lorca que abrió el camino de la victoria del Valladolid.-J. M. LOSTAU
Los jugadores del Valladolid son los primeros que hacen autocrítica al analizar la primera vuelta. Y uno de los capitanes, Borja, va por delante y asegura de forma rotunda que nadie puede sacar pecho por los tres puntos logrados el pasado sábado frente al filial del Barcelona. El Valladolid sigue ocupando el décimo puesto y la lucha que debe librar cada jornada por las plazas de ascenso o del playoff precisa una gran remontada.
Borja siempre da la cara, en el campo y fuera. Con su rendimiento ha tapado las voces críticas de quienes señalaban que su fichaje no había sido adecuado por la edad. La realidad, sin embargo, dice otra cosa muy distinta. El centrocampista parece estar viviendo su segunda juventud. Se cuida como pocos y afronta los 90 minutos de cada partido como si fueran una final. Borja cumplió el pasado domingo 37 años y sigue demostrando en cada jornada que lo más importante es una buena preparación física, unida a ese espíritu de lucha que le caracteriza. Aunque el gran protagonista del Valladolid está siendo Mata por sus 19 goles, el trabajo descomunal de Borja en ataque y defensa también han merecido las ovaciones de los aficionados, que premian de este modo su esfuerzo titánico.
El Valladolid volvió a ganar fuera de casa cinco meses después -sólo había vencido al Sevilla Atlético en la segunda jornada de Liga- y Borja señaló ayer que no hay que fiarse del triunfo en el Miniestadi. El centrocampista recordó que el adversario está situado en zona de descenso. Sus manifestaciones se producen unos días antes del enfrentamiento contra otro filial, el Sevilla Atlético, que sólo ha ganado dos partidos de los 22 disputados y cierra la clasificación. «No nos fiamos de ningún filial. Hemos ganado al Barcelona B pero ha sido 0-1 nada más y es un equipo que está en descenso. En el fútbol no te puedes fiar de nadie y en la Segunda española menos».
Lo que más valora Borja es la importancia que tuvieron los seis puntos logrados ante Lorca y Zaragoza en los dos últimos partidos de diciembre. En este sentido, el centrocampista se muestra satisfecho aunque no ha olvidado el tramo final del encuentro ante Osasuna y el malestar de todo el equipo al dejar escapar tres puntos después de hacer lo más difícil, remontar el temprano 1-0 de los rojillos. «Hemos pasado de estar en un momento crítico a ganar tres de los cuatro últimos partidos. Ahora lo estamos haciendo bien y debemos seguir en esa línea para comprobar que los 20 minutos finales de Pamplona fueron un mal sueño».
AUTOEXIGENCIA . El alto grado de autoexigencia de Borja incluye seguir dando pasos firmes para engancharse al grupo de cabeza de la clasificación. Los 9 puntos de 12 posibles logrados por el Valladolid en las cuatro últimas jornadas han servido para evitar un descalabro mayor que hubiese acercado al equipo a la zona baja de la tabla y Borja afirma que el equipo va a seguir trabajando con el mismo entusiasmo que hasta ahora.
Luis César reconoció la semana pasada que se había equivocado y anunció que el Valladolid iba a jugar de manera distinta a partir de ahora. En este sentido, Borja señala que no se sabe lo que hubiera pasado si ese nuevo planteamiento del míster hubiese llegado en el transcurso de la primera vuelta. «Nunca lo sabremos. Se podían haber cometido los mismos fallos individuales o ahora podríamos estar en zona de ascenso».