Duelo pucelano a 95 kilómetros
Los técnicos vallisoletanos Carlos Colmenero y su pupilo Dani Gordo se enfrentan en el derbi Villa de Aranda-BM Nava, de la División de Honor Plata

El vallisoletano Carlos Colmenero, entrenador del Villa de Aranda.-M. A. SANTOS
Morbo a 95 kilómetros de casa. Dos vallisoletanos, amigos y forjados en la misma escuela, Carlos Colmenero y Dani Gordo, protagonizarán el próximo sábado un duelo apasionante y posiblemente efervescente duelo de banquillos con motivo del derbi regional en la División de Honor Plata entre el Villa de Aranda y el BM Nava de la Asunción. Un enfrentamiento marcado por la necesidad de ambos conjuntos que por diferentes motivos necesitan los puntos para recuperar el camino de la normalidad. Por una parte Colmenero y ‘su’ Villa de Aranda buscarán dar valor al triunfo conseguido en Gijón la pasada jornada que supuso el estreno salvador del carismático técnico vallisoletano. Por otra, Dani Gordo intentará romper la racha negativa de dos victorias consecutivas que le ha alejado del liderato.
Un duelo de emociones, un duelo con muchos paralelismos porque ambos entrenadores, casualidad o no, accedieron al cargo como medida de urgencia para cambiar el rumbo de sus equipos sustituyendo a dos vallisoletanos, Óscar Perales (el pasado verano) y Álvaro Senovilla (la pasada semana). Paralelismos que se prolongan con el hecho de que tanto Colmenero (salvo su experiencia hace 15 años con el BM Pisuerga) como Dani Gordo nunca fueron profetas en su tierra teniendo que triunfar y buscarse la gloria y el respeto lejos de casa (Colmenero en Aranda, con esta en dos etapas y Dani Gordo en el Ademar de León y en las Islas Feroe).
Colmenero y Gordo coincidieron en La Enseñanza cuando uno era entrenador y el otro portero. El entrenador del BM Nava no olvida sus orígenes. «Colmenero siempre ha sido una referencia para mí. Enfrentarme a él supone un respeto y una responsabilidad. Ha hecho mucho por el balonmano de Castilla y León y de Valladolid. Su llegada a Aranda en esta segunda etapa supone que el poso que dejó hace años en sus cinco temporadas allí es muy grande y difícil de borrar».
Carlos Colmenero no duda en ensalzar la progresión de Dani Gordo. «Recuerdo cuando era cadete como Alberto Camino (su ayudante ahora) y fuimos con La Enseñanza al Campeonato de España a Zaragoza. Es un entrenador de la escuela de La Enseñanza aunque tiene mucho de Manolo Cadenas con el que estuvo de ayudante en su etapa en Ademar. Aquel paso fue un curso acelerado para él que le sirvió para echar a volar», reconoce.
Los dos entrenadores vallisoletanos coinciden a la hora de vaticinar el derbi del próximo sábado Aranda, donde la llegada de Colmenero como salvador ha generado mucha expectación. «Es un duelo muy bonito para ambos equipos y sobre todo apara ambos entrenadores ya que nos conocemos y somos amigos. En Aranda se vive el balonmano de una forma especial y por eso el derbi gana protagonismo. Ir allí es una visita marcada en rojo en el calendario», confiesa Dani Gordo.
Por su parte Carlos Colmenero, tras llegar y besar el santo, reconoce que su equipo ha «despertado». «Los dos tenemos buenas plantillas aunque también los dos estamos apretados y necesitamos los puntos en juego. Nuestro despertar ante el Covadonga ha generado mucha expectación de cara al derbi del sábado. Ojalá hayamos pasado de los pañuelos y los pitos a la ilusión. Va a ser un buen partido, seguro que con todos los ingredientes».
Pese a que Aranda marcha tercero en la tabla y Nava décimo, con tres puntos de distancia entre ambos conjuntos tras siete jornadas disputadas, Dani Gordo no se fía en el derbi. «Tenemos que hacer lo nuestro y ser competitivos de una vez por todas fuera de casa. Hay que salir en Aranda con mucho respeto al rival y sobre todo salir intensos y concentrados».