Perdidos sin brújula
La ausencia del base Óscar Alvarado lastra a un Carramimbre (62-73) sin dirección ni acierto y con un parcial de 2-19 en el segundo cuarto
Wade-Chatman lanza a canasta ante la presencia de Sergio de la Fuente y los jugadores rivales.-J.M.LOSTAU
Dice un dicho castellano que no se valora lo que se tiene hasta que no se pierde. Yalgo así ocurre con este CBCCarramimbre cuando falta Óscar Alvarado. El base canario es el cerebro y el motor, la brújula en la cancha y cuando por una lesión, como ocurrió ayer, no puede ser de la partida, el conjunto vallisoletano se encuentra perdido. Es el faro de un equipo que sin maestro de ceremonias no sabe componer una composición en condiciones.
Desde el primer minuto se comprobó que sin Alvarado en la pista a este equipo le falta alma. Lamentablemente Wade Chatman no está preparado para llevar la manija del equipo durante 40 minutos. Es un jugador de dibujos animados, con mucha calidad para cuando tiene que jugársela en acciones individuales. Sin embargo, no es el faro que guía al equipo sobre la pista. Ayer sumó unos irreales 15 puntos, ya que valoró 11 puntos con 5/10 en lanzamientos de dos y 0/3 en tiros desde la larga distancia. La diferencia entre un equipo y otro fue la dirección en el juego. El Sammic no sería nada sin Maiza y el Carramimbre no fue nada sin Alvarado. Paco García no tuvo confianza en Wade Chatman y puso en cancha al junior Eduardo Castaño. Seis minutos en el segundo cuarto que sirvieron para recibir una losa de 17 puntos en contra que puso un marcador de 19-29 a la que no se sobrepuso en todo el partido.
Yes que el segundo cuarto con un parcial de 8-24 dejó el partido sentenciado. Además Sergio de la Fuente se lesionó durante unos minutos y cualquier esperanza de remontada se fue al limbo.
Ayer no fue el día de los jugadores del Carramimbre. Las estadísticas lo dicen todo. Un sonrojante 2/11 en lanzamientos de triples y un más que preocupante 8/20 en la línea de tiro libre. Paco García puso en cancha a Alex Reyes y en vez de lanzar se la dio al contrario. Sus cinco minutos en la cancha lo dicen todo.
El Sammic fue superior en todo. Superion leer el partido mucho mejor que el rival y lograron ocho rebotes en ataque que supusieron siete acciones con anotación. Superiores tanto en defensa como en ataque desde el primer minuto. Solo una defensa en zona de Paco evitó una sangría peor. Ningún jugador estuvo a la altura. Ymenos aún ante un De Ciman que con 19 puntos demostró ser un jugador de categoría superior. Cuando las ardillas sacaron un poco de coraje en el último cuarto (52-56), sus lanzamientos desde la zona de triple fueron letales. En Pisguerga se echó de menos que algún jugador se erigiera como líder.
El choque de ayer tiene que ser un toque de atención para todos. Un Sammic, también debutante en la categoría, (logró el ascenso en la liga regular) demostró tener las ideas más claras, jugar más como equipo y dominar en todas las acciones. Ahora la mejor noticia es que vuelva cuanto antes Alvarado para conducir a este equipo hacia la cordura (se le harán pruebas esta semana), de no ser así, habrá que sufrir mucho en esta LEB Oro.
García:«Dudo de que Chatman sea jugador de LEBOro»
La derrota sacó el lado más negativo y pesimista del técnico vallisoletano que a la tercera jornada ya dio el primer aviso a sus jugadores, sobre todo a uno, a Wade Chatman, que ante la ausencia de Óscar Alvarado no supo tomar el mando del equipo. García lanzó un mensaje muy duro contra el base americano. «Dudo mucho de que sea un jugador de LEB Oro. Hoy suma 15 porque le hemos dado el balón para que sumara, pero ha visto demasiado el culo a los bases contrarios», afirmó. Además insistió en que la clave estuvo en los lanzamientos. «Con 2/11 en tiros de tres y 8/11 en tiros libres no da para más, hemos sido un equipo de LEB Plata jugando en LEB Oro».
Además no tuvo problemas en afirmar que la diferencia entre los dos conjuntos fue la dirección en el juego. «No somos el mismo equipo sin base, hemos jugado sin brújula, solo nos queda mejorar, aunque quizás haya que entrenar menos y lanzar más tiros libros».