El Aula de toda la vida
El conjunto vallisoletano regresa a los colores azul y blanco en su primera equipación, tonalidades de su fundación / La segunda refleja su compromiso social con rosa y morado
Ana Viloria, Lulu, María O’ Mullony, Nieto y Nekane posan con las equipaciones 2017-2018.-J.M. LOSTAU
l ‘volver a empezar’ que vive este año el rejuvenecido Aula Valladolid también se percibirá con la vista. Después de pasados años donde la anterior firma deportiva ‘imponía’ unos colores más vistosos, el club vallisoletano regresará a su esencia, a las tonalidades con las que nació en el barrio de Los Pajarillos. El azul y blanco tan característicos vuelven a la primera camiseta.
Y es que la nueva firma Salming, sueca, distribuida en la región a través de Fintasports, ha puesto todo tipo de facilidades y ha permitido que fuera el club quien eligiera los colores para sus indumentarias. El no poder competir con otros rivales a nivel económico ha provocado que una vez más, el equipo de Miguel Ángel Peñas tenga que reinventarse con jóvenes jugadoras, que podrán defender la elástica blanquiazul en los encuentros de Huerta del Rey.
Las nuevas equipaciones presentadas en la mañana de ayer en el centro deportivo Go Fit donde las jugadoras Ángela Nieto y María Prieto O’Mullony ejercieron de improvisadas modelos, no solo despertaron bastante expectación sino que han querido hacer un guiño a la conciencia social. De esta manera, la segunda equipación lucirá los colores morado y rosa. El primero, en un claro guiño a la lucha contra la violencia de género, y el segundo, en homenaje a la mujer.
El vicepresidente José Luis Álvarez agradeció la llegada de Salming «a la gran familia» del Aula y espera que con ello «vayan a más» en una liga cada día más competitiva y donde «gracias a los patrocindores pueden ir creciendo». Hay que recordar que tras 25 años vistiendo con Yarbiss, hace dos temporadas, se decidió emprender viaje con Kappa. Álvarez adelantó que los datos de socios del club se mantienen en números de todos los años, ya que «el estirón final» no se da hasta que la liga no esté a punto de comenzar. Una competición que arrancará el 9 de septiembre rindiendo visita a la cancha del Elche. Mientras que el primer encuentro en casa será siete días después contra el Zuazo, club donde milita Amaia González de Garibay.
PEÑAS CON GANAS DE «VOLVER A EMPEZAR». Al técnico vallisoletano le van los retos grandes, y el de esta campaña lo es, por eso espera con ganas el comienzo de la competición. Eso mientras espera que el TAC le retire la sanción que le impide sentarse en el banquillo hasta el mes de enero, de momento el caso sigue sin novedades. «Tengo ganas de volver a empezar, sabemos que es un esfuerzo el que tenemos que hacer todos, pero es lo que hay», aseguró el entrenador. Pese a que el equipo ha perdido siete jugadoras y ha fichado cinco, opina que el equipo va a estar «a buen nivel seguro», aunque vaticina que no será nada fácil. Como siempre el objetivo será mejorar lo del año pasado, aunque con el miedo de ceder escalones. «Espero no caernos de donde estamos y poder seguir luchando por estar en los puestos de arriba», concluyó.