BALONCESTO PLAYOFF DE ASCENSO A LEB ORO
Un muro con valor de oro
El Comercial Ulsa iguala la serie en Alicante con una trabajada victoria ante el Lucentum, que no pudo doblegar a la intensa defensa vallisoletana
Boubacar Sidibe intenta lanzar por encima de la defensa de Nikolic.-LQF.
Pisuerga puede ser juez y testigo de la historia futura del Comercial Ulsa Ciudad de Valladolid. El templo vallisoletano recibirá esta semana al Lucentum para intentar desvelar quién da un paso más en el camino hacia la LEB Oro después de que los vallisoletanos igualaran la serie en Alicante, donde levantaron un muro casi infranqueable para los locales.
El primer cuarto se convirtió en una guerra en la pintura. El Lucentum no se citó con sus musas en la línea de tres, metralla que dejó dañado al Comercial Ulsa en el primer envite de la eliminatoria, y tuvo que construirse caminos alternativos hacia la canasta vallisoletana.
En la otra cara de la moneda, los hombres de Paco García usaban las mismas cartas para que el marcador se quedara en equilibrio, a pesar de que un triple de Reyes y otro de Balogun fueron cemento para un parcial de 10-2 con el que los alicantinos levantaban la voz para llegar con ventaja al segundo asalto (19-15).
El Comercial Ulsa, más activo en defensa, trataba de dar caza a su presa, un Lucentum que en el último segundo siempre se lograba escapar de las fauces pucelanas gracias a su juego asociativo.
Tras el paso por el ecuador, Paco García volvió a plantear su plan A. Con el quinteto inicial tuteó a Lucentum con Astilleros y Graham-Bell como dos pilares apoyados en Sidibe, despierto en el rebote. El parcial de 0-7 con el que salieron los vallisoletanos fue un tiro de aviso que pudo ser letal si la suerte no le hubiera esquivado en la hora de la verdad. Los fallos en los tiros libres dieron vida al equipo de Zapata, que con tres fogonazos evitaron que el Ciudad de Valladolid congelara antes de tiempo el coliseo alicantino (41-41).
Todo se jugaría a una carta. Diez minutos para saber qué camino tomaba el playoff. La defensa vallisoletana era casi hermética, pero cada burbuja de oxígeno que dejaba escapar era aire para el Lucentum, que mostró una efectividad brutal en las pocas ocasiones que concedía el Ciudad de Valladolid en defensa.
Al Lucentum le empezó a pasar pesar la descalificación de Nikolic, un respiro para el Ciudad de Valladolid, que tuvo que pelear la victoria haciendo malabarismos en un cable de alta tensión.
El 53-56 parecía una renta vana ante el mejor anotador de triples de la LEB Plata. Sin embargo, cuando se lanzó la moneda al aire la defensa vallisoletana estaba atenta cogerla antes de dejar nada al azar. El último envite alicantino se topó una vez más en la inspirada defensa vallisoletana, dejando el balón en el tejado de Pisuerga, donde ambos equipos se citan esta semana.