GIMNASIA RÍTMICA COPA DE ESPAÑA‘ReiNA SOFÍA’ DE CONJUNTOS
Carolina en el espejo
La gimnasta leonesa, reciente diploma olímpico y con doce entorchados nacionales en las vitrinas de su casa, recibió un emotivo homenaje que da valor a su capacidad de superación
Carolina Rodríguez (derecha) y su entrenadora Ruth Fernández, visionando ayer el video del homenaje.-MONTSE ÁLVAREZ
El polideportivo Pisuerga cerraba ayer un nuevo campeonato de España convertido en goloso pastel para la hostelería, para los hoteles que colgaron durante estos días el cartel de ‘completo’ y por supuesto para una ciudad que gritó más que nunca el lema puesto de moda de ‘Valladolid, tú eres deporte’. 2.600 gimnastas presentes en un Campeonato de España modélico en organización y ejecución al que solo le faltaba colocar la guinda. Y qé mejor manera de hacerlo que con el homenaje realizado por la Federación de Castilla y León al estandarte y bandera de la gimnásia rítmica regional y española. La leonesa Carolina Rodríguez, la gimnasta individual que más veces ha obteninod el título de campeona de España, con 12 entorchados (1 alñevín, 1 infantil, 1 en Primera categoría y 9 en categoría de honor superando el récordcde ocho que tenía otro emblema de la gimnasia como fue Almudena Cid), se convirtió ayer en el foco de atención de un pabellón Pisuerga totalmente entregado a su magia.
Carolina Rodríguez es sin lugar a dudas el ejemolo de superación. Con 30 años sobre sus espaldas y aún activa como estrella del Club Gymnica 96 italiano, es sin lugar a dudas el vivo ejemplo de la superación y el espejo donde cientos, miles de niñas intentan reflejarse. En el recuerdo, nunca en el olvido quedan grabados los muchos obstáculos que se vio obligado a superar para llegar a ser la más grande. En su club, el Ritmo de León, siempre recuerdan los cuatro años en los que todas las gimnastas, y Carolina entre ellas, tuvieron que realizar los entrenamientos en la iglesia de San Pedro del barrio leonés de Puente Castro, entonces abandonada. Luego en una fábrica de baldosas, hasta que llegaron las comodidades y los centros de tecnificación.
Con su entrenadora actual, Ruth Fernández, Carolina obtuvo su primer título de campeona de España en 1986 en León. Tenía 10 años y todos destacaban su gran expresividad corporal en parte debida, como ella ha reconocido a que, hija de padres sordomudos, «siempre he gesticulado mucho para mejorar la comunicación con ellos».
En León también obtuvo su primer título absoluto en 2006 y dos más en Valladolid en 2012 y 2013. Ha superado lesiones y es, sin duda, un ejemplo para muchos deportistas y espejo de las nuevas generaciones.
Con 21 años pareció llegarle su fin, apartada del equipo nacional cuando estaba en Madrid en la Residencia Blume. Se retiró, volvió a su casa. Sin embargo, cogió fuerzas renovadas en su tierra y con el ‘aire de las castañas’ le dio ánimos para continuar obteniendo buenos resultados y numerosos campeonatos de España.
En vías de abandonar la práctica deportiva y sin tiempo para repensar su futuro, esta estudiante de Psicología, que ahora milita en el extranjero y que ha vivido los altibajos de este deporte siente que debe disfrutar del momento. «En Italia, es una liga bonita, las niñas de ese campeonato ven a las diez mejores del mundo. He tenido suerte. Me están saliendo bien las cosas. Anoche competí en Aro. Hice 17.850, que para estar dejándolo no está nada mal. Fuimos terceras», declaró a la vez que incidió en que «he vivido los altibajos de este deporte y sé lo que son, pero creo que lo voy a dejar en el mejor momento de mi carrera».
Carolina Rodríguez, visiblemente emocionada por el homenaje de ayer reconocía «sentirse como en casa». «Aquí he ganada dos títulos y alguno de conjuntos también. Un pabellón que me ha traído siempre suerte».