BALONCESTO
El ‘gigante’ llega con ganas de crecer
Sidibe, que debe ganar diez kilos para llegar a su peso óptimo, se ve capacitado para brillar en su primera aventura en Europa

PacoGarcía, Boubacar Sidibe, Kichi Cadenas y Mike Hansen durante la ‘doble’ presentación.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS
A Boubacar Sidibe se le ha abierto un buffet libre de oportunidades delante de sus ojos y el internacional malí quiere dar un bocado a los nuevos sabores. El joven africano ha abierto un nuevo capítulo en su diario y lo tituló ayer por la mañana en el restaurante A ciencia cierta, escenario de la presentación de Sidibe como nuevo jugador del Comercial Ulsa Ciudad de Valladolid.
Tan grande como tímido, el malí se lanzó a mostrar a los medios de comunicación sus primeras palabras aprendidas en español: «Vamos Pucela», esbozó con una sonrisa; una nota cómica que silueta la personalidad afable de Boubacar. El nuevo inquilino de Pisuerga arrancó motores el lunes, como el resto del equipo; tiempo suficiente para dejar buen sabor de boca en las papilas gustativas de su nuevo entrenador. «Va muy arriba. Va a ser un buen reboteador, un buen taponador y espero que dé ese puntito de espectáculo en Pisuerga, que creo que también es necesario para esa reconquista de aficionados», explica Paco García.
Destacar en el Afrobásket de Túnez del pasado año ha llenado el depósito de moral del joven malí, que después de brillar con la absoluta y de su experiencia en la liga de Argelia, aterriza como un cohete en la LEB Plata, donde espera conquistar un nuevo mundo. «Creo que estoy bien capacitado para jugar aquí y por eso decido venir. Es una buena oportunidad para mí el poder venir a Europa», explica en francés, su lengua materna. Esa ambición por hacer bien las cosas ha empezado a dejar su huella en el parqué de Pisuerga, donde ya ha entrado en la mecánica del segundo proyecto deportivo del Ciudad de Valladolid.
El africano ha parecido encajar como anillo al dedo en la dinámica de su nuevo equipo, donde ya es uno más: «Me gusta mucho el equipo y mis compañeros, sobre todo la solidaridad que tienen».
Después de unos días de emociones que han servido para empezar a aclimatarse a su nuevo entorno, Sidibe muestra un cargador lleno de balas apuntando al éxito: «Creo que venir a Europa va a ser una buena experiencia; estoy con muchas ganas de hacerlo bien», asegura un pívot, que se desmarca del arquetipo de jugador alto y con poca movilidad. Boubacar es «un pívot rápido y versátil que pude sacar a jugadores de su zona de influencia». Así radiografía Paco García al malí, que llega recomendado por el burgalés afincado en Francia José Ruiz, seleccionador de Mali: «Me dio unos informes excelentes como persona. Además cree que tiene un gran futuro», explica el entrenador vallisoletano. .
El cambio de escenario y la recuperación de su lesión de ligamento han dejado a la promesa africana baja de peso, como reconoce su nuevo técnico. «Tiene que coger peso. Ha perdido diez kilos con respecto al Boubacar que vimos el año pasado en el Afrobasket de Túnez y tiene que recuperar ese peso para estar bien», anuncia Paco García, que se muestra convencido de que «va a llegar bien al principio de la Liga». Las órdenes de alimentar a conciencia al jugador africano han llegado hasta las cocinas de la residencia del Real Valladolid, donde Sidibe realizará las comidas y las cenas.