RUGBY
Objetivo: volver a llenar
SilverStorm y Entrepinares quieren repetir con la Supercopa en Zorrilla el gran ambiente de la Copa del histórico 17 de abril
Visión panorámica del estadio José Zorrilla en la final de la Copa del Rey de rugby del pasado 17 de abril.-PABLO REQUEJO
La histórica imagen del pasado 17 de abril, en el que el estadio José Zorrilla acogió el primer partido de rugby de su historia con la final de la Copa del Rey entre SilverStorm El Salvador y VRAC Quesos Entrepinares coronado por la presencia del rey Felipe VI en el palco, está más cerca de repetirse. Una vez que se concrete que se intercambian las fechas del derbi liguero del próximo 2 de octubre y la Supercopa que en principio debía disputarse el 9 de octubre, con el objetivo de situar el partido en un fin de semana en el que el coliseo blanquivioleta esté libre de partidos del Valladolid, el objetivo de ambas directivas será repetir una imagen lo más parecida posible a ese lleno de más de 25.000 espectadores en Zorrilla que ha convertido ese partido de rugby en uno de las historias deportivas más icónicas de la historia del deporte vallisoletano.
Es evidente que repetir el lleno será todo un reto. No se dan las mismas circunstancias de novedad y probablemente no se desatará aquella locura colectiva sin precedentes que provocó que se acabaran las entradas disponibles cuando aún faltaban más de dos semanas para el encuentro. Siendo realistas, llenar el anillo inferior con 14.000 personas sería una sensacional noticia. De hecho, ese era el objetivo más plausible que se manejaba antes de que la final copera desbordara todas las previsiones. De todos modos, en esta ocasión se quiere volver a soñar con lo más alto, ya que las sensaciones desatadas por aquella final no pudieron ser mejores para los espectadores que acudieron al partido, sobre todo para los que vieron por primera vez en su vida un encuentro de rugby. Si algo demostró el 17 de abril, a juicio de las directivas, es que no se debe andar con el freno de mano echado.
Si en la final de Copa la entrada general para los adultos costó 10 euros, lo más probable es que se repita un precio parecido para acceder a la Supercopa. En el caso de las entradas infantiles, se baraja la posibilidad de poner un precio simbólico, de 1 o 2 euros, para evitar que se retiraran entradas que luego no fueron utilizadas al ser gratuitas. Otra cuestión es la de numerar las entradas, algo que no se hizo en la final copera, pero que desató cierta preocupación en los días previos entre los responsables de la seguridad y obligó a abrir las puertas del recinto dos horas y media antes del choque. Por lo tanto, no sería nada extraño que en esta ocasión sí estuvieran numeradas para evitar males mayores que, por otro lado, tampoco se produjeron.
Por último, la hora será parecida a las 13.00 horas del histórico 17 de abril, con el objetivo de que el 2 de octubre vuelva a ser otro día con el rugby como gran protagonista, una vez que la FER autorice finalmente ese cambio. El hecho de que nadie suela competir por obtener la sede de la Supercopa, al contrario de lo que ocurre con la final de la Copa del Rey. Por lo tanto, una vez que ese cambio sea aprobado por las instancias federativas, sólo quedará trabajar para volver a hacer historia en Zorrilla.