FÚTBOL. OSASUNA - REAL VALLADOLID (CRÓNICA)
Un Valladolid arrodillado
Cae ante Osasuna en un desastroso partido que le cuesta el puesto a Portugal
Juan Villar clava las rodillas sobre el césped de de El Sadar, ayer, tras desaprovechar una buena ocasión para marcar.-ARABA PRESS
El Valladolid es el rival deseado por los equipos de Segunda División. Es el gran chollo de la Liga. Sus jugadores son un manojo de nervios y su entrenador tampoco ayuda desde el banquillo. El colmo de los despropósitos llegó ayer en El Sadar. Durante la semana, Portugal ensayó una defensa con cinco jugadores y Borja debía ser el tercer central, pero la sorpresa llegó cuando dio a conocer el once inicial. Todo seguía igual. Borja se quedaba de inicio en el banquillo y Manu del Moral completaba la línea de ataque junto a Juan Villar y Mojica, con Rodri en punta en sustitución del sancionado Roger.
Era el partido idóneo para reforzar el eje de la zaga y romper esa conexión que establecieron Urko Vera y Nino. El juego de Osasuna consistía en centros bombeados al área en busca del toque inicial del primero y el remate posterior del segundo. Así se fabricó el único gol del partido, aunque con una salvedad ya que el que sirvió el balón en bandeja a Nino fue Marcelo Silva en su intento por despejarlo. El crono llegaba al minuto 33 y hasta ese instante el Valladolid estaba desaparecido. Osasuna mandaba en el centro del campo, llevaba el mando y arrinconaba a los hombres de Portugal en su área.
No hubo ningún jugador capaz de frenar a Urko Vera, el gran dominador del juego aéreo. El gigante de Osasuna se llevó todos los balones y si no batió a Kepa en un par de ocasiones fue por su mala puntería en sendos testarazos y por el despeje oportuno de Nikos en otro ataque local durante los minutos que duró su avalancha.
El partido se transformó en un correcalles tras el gol de Nino. El propio artillero pudo marcar de nuevo pero Kepa desvió su lanzamiento, mientras el Valladolid se sacudía el dominio inicial y buscaba el empate. Mojica se adueñó de la banda izquierda y Manu del Moral también encontró hueco para moverse por esa zona pero el mayor problema estaba en boca de gol con Juan Villar desacertado. El máximo goleador blanquivioleta tuvo hasta tres ocasiones para marcar pero chutó muy desviado en una de ellas y no llegó por milímetros a las otras dos. Poco antes del gol de Osasuna, Juan Villar había reclamado penalti por una mano de David García que desvió su lanzamiento a puerta y que el árbitro consideró involuntaria.
La ventaja de Osasuna al descanso era por la mínima pero dio la impresión de ser por goleada, al menos en el aspecto psicólogico. El equipo rojillo había actuado con mucha más intensidad y esa diferencia entre uno y otro equipo se trasladaba a los banquillos. Cada entrenador tiene su método y una forma de ser, pero llamaban la atención las carreras de Martín de un lado para otro con gestos frecuentes pidiendo a sus jugadores que se fueran al ataque, mientras Portugal veía el partido sin esa aparente tensión.
Comenzó otro partido tras la reanudación y Osasuna también le ganó la batalla al Valladolid. Su misión consistía en defender la ventaja y eso requería un gran esfuerzo en el centro del campo. A los hombres de Martín les bastó con anular a Rubio porque André Leão intervino muy poco en el encuentro. En el minuto 60, el director del juego blanquivioleta enfilaba el camino al vestuario, mientras Portugal buscaba más consistencia en la zona ancha con Borja, el jugador que debía haber fortalecido la defensa desde el pitido inicial...
Las prisas, malas consejeras, tampoco ayudaron al Valladolid. No era bueno ni el empate y el 1-0 comenzaba a pesar como una losa a medida que avanzaba el crono. Sin una buena dirección técnica desde el banquillo, los jugadores hicieron la guerra por su cuenta. Se observó con más claridad al ejecutar Mojica una falta en el minuto 67. Mientras Marcelo Silva, Samuel -que había sustituido a Juanpe- y Borja buscaban desmarque en el área, el colombiano optó por el lanzamiento a puerta.
El Valladolid terminó jugando a la desesperada. Juan Villar dispuso de una nueva ocasión para marcar pero su lanzamiento a puerta vacía tras el fallo de Nauzet en la salida fue desviado por Oier. En el tiempo añadido, el Valladolid mostró otra penosa imagen. Rennella pidió lanzar una falta en la frontal del área pero Juan Villar tomó la iniciativa y chutó contra la barrera. Moría el partido, el playoff estaba más lejos, el descenso más cerca y Portugal ya es historia en el club.