FÚTBOL. REAL VALLADOLID

Cumbre anticrisis

El presidente blanquivioleta se reúne durante casi dos horas con la plantilla en la residencia de jugadores para reconducir la situación del equipo tras su esperpento ante el Huesca

Los jugadores blanquivioleta Alfaro y Villar abandonan la residencia de jugadores tras la reunión.-LA 8 RTVCYL

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Arturo Alvarado
Valladolid

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El manual deportivo no editado pero tejido por la costumbre indica que tras un fracaso estrepitoso por el que se aleja el objetivo marcado, es tiempo de reuniones. Ya sabe, lo de juramentarse al modo de los mosqueteros.

En contadas ocasiones sirve para algo, pues los problemas deportivos se solventan con soluciones deportivas y no orales. Pero hay que intentarlo. Y ayer fue el día. Horas después de que el Real Valladolid firmase un esperpento de partido contra el Huesca, el presidente convocó a la plantilla en la residencia de jugadores. El contacto hubiese sido secreto de no haberlo desvelado La 8 de RTVCYL, presente con su cámara.

Los jugadores estaban citados a las 10.30. Llegaron por goteo desde sus domicilios, señal de que no hubo un contacto previo entre ellos. Carlos Suárez compareció diez minutos después. Toda la plantilla escuchó sus palabras, excepto Del Moral. La razón era de peso: horas después sería operado.

Quien no estaba llamado a la cita era el entrenador, Miguel Ángel Portugal. Tampoco el director deportivo, Braulio Vázquez. Era un vis a vis entre el presidente y accionista mayoritario con los empleados encargados de cumplir con los objetivos sobre el campo.

La reunión, según ha sabido este diario, no fue cruenta. Más bien lo contrario. Se intentó echar arena sobre la gasolina derramada por todos en la víspera. El mensaje global fue positivo, en el sentido de que restan 42 puntos para el final de Liga y sólo median 5 con los puestos de promoción.

Se habló de que no pueden repetirse partidos como el del domingo bajo ningún concepto y de que hay calidad suficiente como para lograr el ascenso, aunque sea por la vía de la repesca. Los jugadores lo corroboraron y aseguraron que no volverán a dar la imagen ofrecida ante el Huesca. Todos están de acuerdo en que en Oviedo deberá verse un cambio radical.

El contacto finalizó poco antes de las doce y media. Los jugadores fueron saliendo uno a uno o por parejas. Nadie puso pega alguna a que la reunión se celebrase en día de descanso, pues la plantilla es consciente de lo que hay en juego y de que su último partido no les hace acreedores a exigencia alguna. Más bien lo contrario, pues la calidad que a priori atesora el Real Valladolid no se ha visto más que a fogonazos.

Los jugadores podrán ser vistos durante esta semana sólo en dos ocasiones: hoy, día habitual de recuperación postpartido y mañana miércoles. Portugal ha decidido que el trabajo del jueves se realice a puerta cerrada (también estaba previsto el domingo que fuese así la sesión de mañana) y que el viernes, víspera del encuentro, la plantilla entrene a partir de las cinco de la tarde en las instalaciones de El Requexón, del Real Oviedo.

Llevar la última sesión de trabajo a Asturias no es una medida adoptada tras la derrota frente a Huesca, sino que estaba programada por el míster de antemano. El equipo viajará por la mañana y después tendrá la oportunidad de entrenar en un césped mejor que los que acostumbra a pisar para su desgracia en Valladolid.

PORTUGAL. Su puesto no corre peligro por el último partido.

El hecho de dejar fuera de la reunión a Portugal no se debe a que el entrenador esté cuestionado. En el club existe un moderado grado de satisfacción con su trabajo. No como para aplaudir hasta rabiar por haber dado la vuelta al equipo como a un calcetín, hecho que no ha ocurrido, pero sí para reconocer que el Valladolid es quinto desde que él llegó, pese a que nunca acaba de despegar.

Catorce partidos dan para mucho y la confianza no es eterna. Con más exhibiciones como la del domingo, la fe no será tan inquebrantable. Pero es un panorama que en las oficinas prefieren por ahora no plantearse.

1.400 A OVIEDO. La en teoría fría afición pucelana no parece serlo tanto, pues ya son 1.400 las entradas vendidas para el partido del sábado en Oviedo.

RENNELLA. Pide perdón por marcharse al vestuario.

«Quiero pedir disculpas por haberme ido directamente al vestuario después del cambio !!! A veces se hacen cosas en caliente y luego nos arrepentimos !! ?? Lo más importante es estar unidos y luchar por nuestro objetivo !! Vamos Pucela, sí se puede».

Éste es, con algunas (no todas) correcciones ortográficas, el mensaje que Enzo Rennella hizo llegar a sus seguidores de Instagram. El delantero franco-italiano ilustraba su escrito en esta red social, basada en las imágenes, con una foto en la que una mano sostiene un papel en el que se lee la palabra ‘Perdón’.

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Moyano utilizaba la misma plataforma para lanzar un mensaje de esperanza: «La unión hará que dentro de 6 días volvamos a ilusionar a la gente y hacer que crean, es momento de estar juntos y nadie deje de creer!».