Fútbol: Real Valladolid (crónica)
La revolución de Mojica
El colombiano, en el banquillo hasta el minuto 53, ‘resucita’ en Mallorca a un desangelado Valladolid / Cambia el rumbo del partido con su velocidad y sus frecuentes llegadas al área y fabrica el gol de Juan Villar en el minuto 88

Juan Villar, a la derecha, manda el balón a la red tras el pase de Mojica en la jugada que dio la victoria al Valladolid.-Photo-deporte
La solución estaba en el banquillo. Mientras Rennella espera su oportunidad para debutar frente al Córdoba y Braulio Vázquez sigue buscando refuerzos en el mercado de invierno, Mojica lideró la reacción del Valladolid en Mallorca. El colombiano, suplente hasta el minuto 53, cambió la fisonomía del equipo en la última media hora. En ese tiempo hizo mucho más que varios de sus compañeros juntos durante todo el partido. Y sobre todo, le sirvió un centro perfecto a Juan Villar para que marcase a placer el gol de la victoria en el minuto 88.
No fue una acción aislada. El Valladolid mejoró con Mojica en el césped. Fue otro Valladolid que no se pareció en nada al que se había visto hasta que Portugal decidió darle al colombiano el protagonismo que le viene faltando. En diciembre se perdió tres partidos por sanción y en enero no fue convocado frente al Girona y en la jornada posterior chupó banquillo de inicio contra el Elche.
Mojica se reservó su particular recital para el último cuarto de hora. Se hizo dueño de la banda izquierda y desde allí bombardeó el área. Primero buscó a Alfaro, que cabeceó fuera, después asistió a Juan Villar, aunque el remate del Pichichi blanquivioleta en boca de gol no subió al marcador por fuera de juego, y finalmente fabricó una de sus acciones favoritas, con regate en seco a Company, centro al segundo palo y gol de Juan Villar que le permitió al Valladolid disfrazar un partido en el que durante muchos minutos había estado a merced del Mallorca.
Los remates inocentes de los locales y su recital de pases equivocados en las inmediaciones del área salvaron al Valladolid de retirarse al descanso con un par de gole en contra. Pese al cambio de sistema con Álvaro Rubio, Timor y Tiba formando un 4-3-3 en el centro del campo, el Mallorca movió el balón a su antojo y se plantó con demasiada facilidad ante la portería de Kepa pero no estuvo fino en la ejecución. Timor estuvo desaparecido y el trabajo de Rubio y Tiba fue intermitente. El Mallorca, no obstante, falló en casi todos los lanzamientos y en el más preciso el balón se estrelló en el larguero.
El Valladolid mostró en el primer tiempo una imagen similar a la del partido de Gerona. Perdió el balón de forma continua en el centro del campo, lo que desesperó a Juan Villar y a Manu del Moral, que apenas entraron en juego, y se mostró frágil en defensa. El guión se mantuvo en el primer cuarto de hora de la reanudación. El Mallorca seguía mandando pero era incapaz de chutar entre los tres palos con eficacia. Sus remates, flojos e inocentes, morían en las manos de Kepa.
Pero reaccionó Portugal y equilibró el partido desde el banquillo. Mientras Gálvez se equivocaba al hacer los cambios del Mallorca, el entrenador del Valladolid le ganó el duelo personal. Y le bastó con la primera sustitución. Las incursiones de Mojica dieron un giro al partido y los centrocampistas del Mallorca ya no se iban con tanta alegría al ataque. Se igualaron las fuerzas, aunque a medida que avanzaba el crono era el Valladolid quien mandaba. El agujero que abrió el colombiano se transformó finalmente en un socavón. El Valladolid tomó buena nota, se encomendó a Mojica y al fin respiró.
El Mallorca desapareció en los quince últimos minutos. Se encontró con un Valladolid que despertaba de su letargo y que no se conformaba con el empate. Por fin se vio ambición, algo lógico con un sprinter como Mojica y un ejecutor sin piedad llamado Juan Villar.