AL CONTRAATAQUE
Atentos a la pantalla
El mejor árbitro es el que pasa inadvertido. Lo mejor que le puede pasar a cualquier aficionado al término de un partido es no saber quién ha pitado. Es la mejor señal para verificar que su actuación ha sido buena. Los protagonistas del fútbol son los jugadores. Hay entrenadores a los que les encantan los micrófonos, las grabadoras y las cámaras de televisión para tener el mismo protagonismo que los propios futbolistas. Los hay que los días de partido salen tristes del estadio y se van enfurecidos a casa si no se habla de ellos. Sólo la victoria puede aliviar su enfado.
¿Y los árbitros? Algunos quieren parecerse a esos entrenadores engreídos y se exhiben como si fueran actores a la hora de enseñar una tarjeta amarilla o roja. Son fáciles de identificar, sobre todo en Primera División. Sus actuaciones se producen cuando uno de los equipos que está en el césped es el Madrid o el Barça. Son discretos cuando amonestan a un jugador del equipo grande y se convierten en magníficos comediantes si el infractor es un futbolista del rival, generalmente de un club mucho más modesto. Es triste, pero lo seguimos viendo jornada tras jornada.
Existe algo mucho peor: la mala intención. ¿Algún árbitro sale al campo predispuesto para machacar a uno de los dos contendientes? ¿Los árbitros reciben órdenes para darle a un equipo lo que se le quitó en alguna jornada anterior, incluso de la pasada campaña? El director deportivo del Valladolid, Braulio Vázquez, explotó en Soria. Es la primera vez que no se muerde la lengua y lo hace con términos muy graves. Y en la quinta jornada. Llamaron la atención sus ataques porque se trata de un hombre comedido y con muchísimos años de experiencia en el fútbol, un deporte que conoce a fondo. Y a todos sus estamentos. Sus declaraciones han dado la vuelta a España. El audio se encuentra en poder del Comite de Competición tras la denuncia presentada por el Comité Técnico de Árbitros.
¿Se ha metido el Valladolid en un charco? Estén atentos a la pantalla porque lo vamos a ir comprobando cada fin de semana, el próximo domingo en Zorrilla, el siguiente en Huesca... A los jefazos de los árbitros no les gustan estas declaraciones. Esto lo sabemos desde que existen el fútbol y los propios árbitros.
El Valladolid se siente perjudicado. Y si Braulio ha sido tan directo y tan contundente es porque considera que los árbitros han privado al equipo de tener varios puntos más, y no sólo los dos a mayores que pudo traerse de Soria. Seguro que en su mente sigue vivo el recuerdo de la eliminatoria del playoff ante Las Palmas con un Valladolid muy castigado por amonestaciones y expulsiones. Se escapó entonces un ascenso y ahora se han quedado por el camino varios puntos...