Balonmano, división de honor plata

Salida nula del BM Atlético

El exceso de confianza le juega una mala pasada en su debut al conjunto vallisoletano, que se deja comer de forma incomprensible ante Palma del Río una renta de siete goles al descanso

El debutante Lorasque finaliza una acción ofensiva del BMAtlético pisando dentro del área rival.-Pablo Requejo

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Guillermo Velasco
Valladolid

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El rearmado BM Atlético Valladolid pecó de exceso de confianza y lo pago caro, muy caro, cediendo un empate que llegado al descanso parecía del todo imposible. Pero el conjunto de Nacho González, endiosado, con muchas figuras y pocos peones, se creyó Usain Bolt cuando no lo fue. Su salida fue buena, se podría decir incluso que eléctrica (8-4; minuto 12) y su progresión en la primera mitad llevó a pensar, al toque de corneta, como ocurriera un día antes con su bien avenido vecino BM Aula, que iba camino del récord del mundo. Pero incomprensiblemente Bolt se frenó.

El equipo diseñado y reconstruido para ascender de forma directa como lo hiciera el pasado año el Teucro, se creyó superior ante un rival que al contrario qué él nunca renunció a su filosofía de juego. Incluso cuando iba perdiendo por siete goles (11-4 en el minuto 16 y 16-9 al descanso) no renunció a su juego rápido con saques de centro que pillaron una y otra vez a un BMAtlético Valladolid que, fruto de su más que evidente superioridad, cometió el error de pensar tan solo de medio campo hacia adelante. Su balance defensivo fue nulo, ridículo y solo la aparición, milagrosa aparición de su portero Javi Díaz, que al final acabó ejerciendo de flotador, evitó un ridículo mayor. Porque Usain Bolt se dejó llevar cuando se veía ganador en el descanso y faltaban treinta minutos por jugar.

Cada jugador intentó hacer la guerra por su cuenta, el entrenador se ‘riló’ y no supo sentar a ‘teóricos’ pesos pesados del equipo, y el final, dramático, pudo ser aún peor. Porque el empate final, tal y como se desarrolló el encuentro, sabe a derrota. Un punto perdido que bien hubieran podido ser los dos si Javi Díaz no detiene tres penaltis y dos contraataques. Sin mono de trabajo y sobre todo sin balance defensivo (el encorajinado y combativo Palma del Río gozó de una autopista durante no la segunda parte sino durante todo el encuentro), Usain Bolt fue más que nunca humano.

De poco o de nada sirvió la superioridad inicial ante un rival con serios problemas en el ataque posicional. El partido se convirtió en un constante ida y vuelta y eso a Bolt le incomodó. Palma del Río, obrero, humano y.... humilde, supo sacar petróleo de sus contragolpes y del buen trabajo de Casado en las transiciones y Martins en la línea de seis metros.

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