Baloncesto
Un adiós con clase
Breogán vuelve a ser superior al MyWiGo que se despide de una campaña donde ha devuelto la ilusión por el baloncesto a la ciudad
Sergio de la Fuente lanza a canasta intentando evitar la oposición del pívot lucense McGhee.-Pablo Requejo
Este CB Valladolid pasará a la historia del club. Y no porque quizá sea el último...todo está en manos de la directiva y dentro de una semana de los políticos, sino porque ha sido un ejemplo de honradez, ilusión y trabajo. Siete meses sin cobrar, y una plantilla confeccionada para salvar la categoría, ha luchado por meterse en la final para ascender a la Liga ACB. Pero lo más importante, ha devuelto la ilusión a toda una ciudad por el mundo de la canasta.
Valladolid quiere baloncesto, pero lo que está claro que lo quiere con una dirección que esté a la altura de los que cada semana han estado batallando sobre la cancha. Porque este MyWiGo ha sido esta temporada un ejercito de guerreros, de luchadores que nunca han dado un balón por perdido, y menos aún, un partido.
Pero el sueño llegó hasta el domingo. Cuando un Breogán más curtido y con más fondo de armario, supo aniquilar a un rival que se lo ha puesto muy complicado durante toda la eliminatoria. El conjunto lucense supo hacer su juego y trasmitir al rival todos los nervios de jugarse la última bala en su cancha. Desde el primer minuto se comprobó que los chicos de Porfi Fisac se jugaban mucho y estaban atenazados. La metralleta de Rakocevic no funcionaba, la inspiración de Pino ausente y prisa, mucha prisa, a la hora de elaborar las jugadas, Todo ello provocó unos pésimos lanzamientos, que fueron aprovechados por Breogán, sin hacer nada del otro mundo, para adquiriendo poco a poco mínimas ventajas. La ausencia del ala pívot Javi Lucas fue aprovechada por Lisardo Gómez para aleccionar a sus jugadores. La misión estaba clara: balones a la pintura para el ‘gigante’ McGhee, que en esta ocasión, tenía que aprovechar su envergadura para ser el amo y señor debajo del aro. Fisac intentó frenarle con Stobart y Uclés, pero era imposible.
Pero si el pasado viernes fue Llorca quien golpeó una y otra vez al equipo desde la línea de 6,75, en esta ocasión la tocó el turno a Alex López, que con 20 puntos (4/6 en triples) fue el encargado de despertar del sueño al MyWiGo. Hasta el descanso, (41-44) el partido estaba abierto, aunque bien es cierto, que el juego castellano no era fluido, y que se vivía más del corazón que de la cabeza. De la Fuente intentaba redimirse con un ejercicio de intensidad y entrega que permitió acercarse en el marcador (52-56 minuto 28) después de ir perdiendo por diez. Matulionis y Llorca, en cancha después de tres faltas, cortaron la sangría con dos triples tras el tiempo muerto de Lisardo Gómez (52-62).
El último acto de la película fue más igualado, aunque siguió el mismo guión. El MyWiGo no podía con los nervios, mientras que Breogán vivía de su acierto en los lanzamientos exteriores, y de las segundas oportunidades que concedía la débil pintura vallisoletano. Físicamente había sido mejor y con un mayor poderío reboteador.
En los últimos cinco minutos, Fisac tiró la toalla, rendido a la evidencia del rival, regaló a los guerreros morados una merecida ovación. Primero fue Montañez, luego Pino, Uriz, Rakocevic...hasta que sobre la cancha se terminó con los canteranos:Arranz, Astilleros y Edmond. Quizás un reflejo de lo que sea este equipo la próxima temporada. Los guerreros pueden dormir tranquilos, la guerra se ha terminado, pero mueren con la cabeza alta. Porfi Fisac ha cumplido la misión que se le encomendó.