Valladolid reúne a tres genios para retratar un país tan oscuro como gozoso
La Pasión exhibe 50 óleos y grabados de Sorolla, Romero de Torres y Gutiérrez Solana en la muestra ‘Tres visiones de España’

Una mujer contempla el óleo de 1900 ‘Barcas en la playa’, de Joaquín Sorolla.
Una España luminosa y gozosa, de coloridos patios andaluces que invitan a sestear, de una burguesía que acude a deleitarse a la playa de Biarritz, o de unos marinos que se afanan en sus barcas. Una España tan elegante como sensual y decidida, encarnada en una hija de la alta sociedad como Isabel Herraud, en una artista como Pastora Imperio, o en esas mujeres anónimas que lo mismo se aferran a una escopeta de caza que empuñan una pistola. Y una España gris, humilde y atrasada, tan preocupada por sus muertos como descuidada con sus vivos, poblada de mendigos que buscan calor a la intemperie, de tristes y enlutadas mujeres que aguardan la visita del obispo, de esforzados cargadores de vino en una oscura Dueñas... Tres visiones, a veces «tan antagónicas como complementarias», de un mismo país y tiempo, finales del XIX y primer tercio del siglo XX.
La sala de exposiciones de La Pasión reúne desde ayer óleos y grabados del valenciano Joaquín Sorolla (1863-1923), del cordobés Julio Romero de Torres (1874-1930) y del madrileño José Gutiérrez Solana (1886-1945) en la muestra Tres visiones de España, que luce obras procedentes de colecciones como las de la Fundación Mapfre, los museos de Bellas Artes de Córdoba y de Bilbao, el Museo de León, Fundos, Abanca o la Fundación Telefónica.

Un hombre contempla una suerte de bocetos de Sorolla.
«Son tres grandes artistas que tuvieron gran reconocimiento en vida, que pudieron exponer su obra fuera de España. Nacieron en tres décadas diferentes y vivieron acontecimientos históricos que tuvieron gran impacto», explicó durante la inauguración la comisaria de la muestra María Toral.
La responsable despliega en la sala municipal «la mirada naturalista» de Sorolla, 20 pinturas y bocetos del valenciano, «capaz de capturar el instante y el optimismo de una sociedad en plena ebullición», como en ese lienzo en el que, del natural, pinta a su mujer Clotilde cubriendo su cuerpo con una gran tela blanca –que atrapa toda la luz del paisaje asturiano– después de un baño en el mar.

Una serie que realizó Romero de Torres para unos carteles publicitarios
Frente a su pintura, la pincelada simbólica del cordobés, de quien se exhiben 12 pinturas «que profundizan en la tradición», que combinan «religiosidad, rito, misticismo y folclore». Bien en su oscura e inquietante interpretación de La celestina, bien en la dramática composición de La chica de la navaja (Celos), bien en ese retrato de la actriz y cantante Raquel Meller, Venus de la poesía, con ecos de otros grandes maestros de la pintura, de la Maja de Goya.

En primer plano, 'Celos'.
Y el Goya más oscuro encuentra su reflejo en la oscura visión del artista madrileño, pesimista con un país desmoralizado tras el desastre colonial que recorrió de punta a cabo. ‘Viene de contemplar la sombría y grave España nuestra (...) le ha dado ese duro rictus en el que hay también una amargura contenida dignamente’, dijo de él Gómez de la Serna. Y en sus óleos pintó el cuidado de unos frailes con los esqueletos en un osario, grotescas mascaradas o esforzadas gentes del campo ocupadas en fatigosos quehaceres.

'Máscaras', óleo de 1938 de Gutiérrez Solana.
Tres visiones de España. Sorolla / Romero de Torres / Solana llega a Valladolid cinco años después de que se pudiera contemplar por primera vez en el Museo Art Nouveau y Art Déco - Casa Lis de Salamanca. Permanecerá en la sala de exposiciones de La Pasión hasta el próximo 28 de junio.