ESTRENOS DE LA NAVE Y DE KULL D’SAC
El TAC como espejo de vida
Con danza, teatro o circo compañías y artistas como Matarile, Claire Ducreux, Los Navegantes, Kull D’Sac, Ta Soeur o Fiar propusieron al espectador reflexiones en torno a la existencia
Los integrantes de Zanguango Teatro, ayer, durente la puesta en escena de ‘Flux’, en Platerías.-PHOTOGENIC - PABLO REQUEJO
En la jornada más intensa del festival, por el número de propuestas programadas, el TAC se despertó ayer en la sala experimental del Teatro Zorrilla y en el Laboratorio de las Artes, con el III Encuentro Nacional de Impro y el Encuentro Europeo de Escuelas de Circo, para saltar a las calles con las voces de Varuma Teatro y de una coral lusa del Alentejo.
Viejos conocidos del festival se dieron cita con los vallisoletanos, como los gallegos de Matarile Teatro, que llevaron a la sala Concha Velasco del LAVA el espectáculo de danza contemporánea Los limones, la nieve y todo lo demás, una reflexión sobre una existencia que acepta lo inaceptable y que se ha alejado de los asideros que en su día fueron importantes para el hombre, como su relación con el entorno.
También volvió al TAC la francesa Claire Ducreux, triunfadora en 2017, para bailar y contar en torno a una escultura del vallisoletano Eduardo Cuadrado una historia de soledades y complicidades en La sonrisa del náufrago, en la plaza Wattenberg. Y regresó la burgalesa Zanguango Teatro, recuperando un montaje como Flux, premiado en 2016, mientras que la vasca Trapu Zaharra llevó a San Andrés la hilarante Turistreando
ESTRENOS
También fue día de estrenos, como el de los jóvenes navegantes del Teatro Calderón que, a las órdenes de Nina Reglero, reflexionaron en Morlockland sobre una sociedad que adocena al hombre y lo anula, con un guiño a H. G. Wells y a las criaturas infrahumanas de La máquina del tiempo. O el de los vallisoletanos Kull D’Sac y Virginia Urdiales, con su metafórica Senda, un viaje vital, apasionado y melancólico, que iluminó la noche en la plaza de El Salvador.
La italosuiza Cie de Ta Soeur también presentó por primera vez Monta tanto, en Casa Zorrilla, bailando para recuperar el norte, para volver a hallar un camino sincero y esencial lejos de la vorágine, del ruido, de la falta de autoconciencia. Y los portugueses de Fiar, con las acrobacias de Baixos e altos, compusieron en la acera de Recoletos una oda a la belleza de una vida repleta de sorpresas. Y la coreógrafa y bailarina japonesa Yukiko Nakamura presentó, por primera vez en España, su íntimo No me despertéis.
El TAC afronta hoy su última gran jornada.