URONES DE CASTROPONCE
Pepa Cases: «Era imprescindible hablar de los refugiados»

Pepa Cases en ‘#DeTraca’.-JESÚS ROBISCO
A veces no hacen falta palabras para contar una historia. A veces bastan un rostro compungido, unas manos que cubren una cara, un cuerpo que trata de esconderse detrás de una chaqueta, unos pocos enseres o unas carreras interrumpidas para llegar al espectador.
Eso hará hoy por las calles de Urones de Castroponce Pepa Cases, responsable de A Tempo Dansa, con el espectáculo #DeTraca. Y todo entre el olor a pólvora flotando en el ambiente que deja un estallido inicial, con reminiscencias festivas para algunos y trágicas para otros.
«Llevamos trabajando desde hace 15 años desde la gestualidad y la danza-teatro. Nos interesa contar historias y, en este caso, nos resultaba imprescindible abordar la situación de los refugiados y hacerlo de una manera esperanzadora», explicó ayer a este diario la responsable del montaje.
Cases, en su interpretación, busca la complicidad con el público. «Es fundamental, algo que sólo podemos conseguir actuando en la calle. Nos ayuda también a relajar un espectáculo que empieza muy cañero, sobrecogiendo, y que va adquiriendo un cierto tono de humor, como pasaba en la película La vida es bella», explicó la responsable de la compañía castellonense.
Cases reconoce que gracias al teatro y la danza el drama de los refugiados puede «llegar de otra manera» a un espectador que ya se ha acostumbrado a verlo en los telediarios como una letanía ya casi imperceptible. «Llevamos un año girando con #DeTraca y hemos comprobado que llega a público de todas las edades, incluso hay gente que encuentra otras interpretaciones. Y es estupendo encontrarse tantas lecturas. Para muchos esta obra les habla de la soledad o de la muerte y la ausencia. La poética de un espectáculo así, sin texto, propicia estas reflexiones internas tan personales».