PATRIMONIO EL MUSEO DE ESCULTURA CEDE 43 PIEZAS PARA 10 PASOS
De berlín a su hermandad
El paso ‘Camino del Calvario’ regresa al MNE tras su estancia en Alemania durante casi un año / Técnicos y conservadores supervisan el estado de las tallas antes de procesionar en Semana Santa
Los técnicos desembalan las tallas que participaron en la exposición de Alemania y que procesionarán en Semana Santa.-J. M. LOSTAU
Cuando apenas faltan unos días para que arranque la Semana Santa, técnicos, conservadores y restauradores del Museo de Escultura se afanan en supervisar y acondicionan las 43 tallas que sus salas custodian durante todo el año para que, desde el Viernes de Dolores y hasta el Domingo de Resurrección, puedan procesionar en perfectas condiciones formando parte de una decena de pasos.
Ayer, dos sayones, un Cireneo, un Cristo y una Verónica se convirtieron en los principales protagonistas del proceso de supervisión por parte de los técnicos tras su regreso a su sede, casi un año después de que la abandonasen para ser exhibidas en Berlín y Munich formando parte de una magna exposición sobre el Siglo de Oro Español .
Las cinco tallas pertenecen al conjunto Camino del Calvario y son obras realizadas por Gregorio Fernández entre los años 1612 y 1616 excepto el Cristo, cuya autoría corresponde a Pedro de la Cuadra. «Son piezas que han sufrido muchas intervenciones a lo largo del tiempo y hay que extremar mucho el control de la policromía», señalaba ayer Miguel Ángel Marcos. Él ha sido el encargado de supervisar el traslado de este conjunto que mañana abandonará de nuevo el museo con destino a la iglesia de San Andrés para procesionar el Lunes y Viernes Santo junto a su cofradía titular:El Santo Cristo del Despojo.
El conjunto llegó el pasado viernes a Valladolid tras recorrer casi dos mil kilómetros en tres días. Dos camiones, con vigilancia policial permanente, transportaron las cinco piezas- cada una de un peso aproximado de 50 kilos- con embalajes especiales para regular las condiciones óptimas de temperatura y humedad y con amortiguadores para preservar cualquier golpe. Y tras el desembalaje:la realización del informe de conservación. Un minucioso análisis llevado a cabo por la restauradora del Museo, Carolina Garvia, para comprobar, a través del denominado ‘mapa de daños’, que el estado en que llegó la obra es el mismo que presentaba cuando salió de su sede.
«Tratamos de que las condiciones de embalaje sean perfectas para que estas piezas, auténticas joyas de la imaginería, sufran lo menos posible», destacaba Marcos.
Las 43 piezas que cede el museo cada Semana Santa son cuidadas con mimo durante todo el año para que la manipulación sea la menor posible. Sin embargo, cada Semana Santa, es inevitable que surja el debate en torno a la idoneidad de que procesionen cuando las condiciones meteorológicas no son las más aptas. «Es un debate muy difícil y que surge, sobre todo, cuando hay previsión de lluvia», dice José Ignacio Hernández, responsable de la gestión de la Semana Santa en el Museo, quien explica que es el Ministerio, mediante una orden, el encargado de autorizar la salida de estas piezas.
Durante estos días, los responsables de las cofradías vallisoletanas pasarán por el Museo para ultimar los detalles -sobre todo los relativos a la iluminación- de los pasos a los que acompañarán en los diferentes desfiles procesionales. Es el caso de Cristo en la cruz a María; el Cristo de la Luz; Sed Tengo; Padre, perdónales porque no saben lo que hacen; La elevación de la cruz; La Flagelación o El Santo Entierro.