Valientes, líricas, irónicas... arte en femenino en el MPH
Una muestra comisariada por Margarita Aizpuru reivindica el trabajo de la mujer en el arte con los fondos de cuatro coleccionistas y las obras de artistas como Marina Abramovic y Dora García

De izquierda a derecha, Ana Redondo, Juana de Aizpuru, Margarita Aizpuru, Teresa Sapey, Cristina Fontaneda, Alicia Aza y Victoria Soto en la inauguración de la muestra ‘4x5’, en el Museo Patio Herreriano.-J. M. LOSTAU
Exhiben una mirada poética pese a retratar, por ejemplo, el drama del exilio de las mujeres de algunos países asiáticos. Sutiles, abordan la violencia de género y los intentos por ocultarla, por minimizar sus huellas. Denuncian con valor el horror con que la sociedad ‘cuerda’ puede llegar a tratar a las personas con una enfermedad mental. Reflexionan sobre cómo se conforman las identidades, maleables, múltiples...
Estas son solo algunas de las 20 propuestas de videoarte que hasta el próximo 5 de junio se pueden contemplar en la Sala 1 del Museo Patio Herreriano, con la muestra 4x5 (Coleccionistas, creadoras y narrativas audiovisuales), que ayer inauguró el centro vallisoletano.
Comisariada por Margarita Aizpuru, 4x5 visibiliza la labor de cuatro mujeres dentro del ámbito del coleccionismo privado, y reivindica a una veintena de artistas que han desarrollado en el campo de la videocreación parte de su trayectoria. Entre las primeras, Juana de Aizpuru –la única galerista–, Sisita Soldevila, Alicia Aza y Teresa Sapey; entre las segundas, Marina Abramovic, Pilar Albarracín, Cristina Lucas, Isabel Rocamora o las vallisoletanas Ruth Gómez y Dora García.
«Aunque parezca increíble, aún es necesario hacer visible a la mujer en el arte», advirtió la comisaria, antes de la inauguración, en declaraciones a este diario. Aizpuru recordó un estudio de la Asociación Mujeres en las Artes Visuales, según el cual la presencia de las artistas en los fondos de los museos públicos de arte contemporáneo representa, de media en España, un 13% en cada colección.
Al menos, las (creadoras) protagonistas de 4x5 sí cuentan con la complicidad de Alicia Aza, la única de las cuatro coleccionistas centrada exclusivamente en las videocreaciones. Una de sus artistas, la colombiana Paula Usuga, muestra a una mujer a punto de ser ‘marcada’ en su cuerpo, con un instrumento similar al hierro de los ganaderos, con la palabra ‘ser’, o ‘res’ según la perspectiva.La belga Sophie Whettnall, por su parte, muestra en Over the sea el difícil camino de una mujer en una sociedad que le exige, en cualquier situación, que cumpla con los ideales estéticos de feminidad.
La vallisoletana Juana de Aizpuru ha ido configurando su propia colección de videoarte a partir de los artistas que representa en su galería. Creadoras, en este caso, como la sevillana Pilar Albarracín, que ironizá sobre los tópicos de la mujer española en Musical dancing spanish doll. O como la jienense Cristina Lucas, que en Más luz ‘dialoga’ con un sacerdote en un confesionario sobre el olvido al que ha sometido la Iglesia al arte. O como la vallisoletana Dora García que, con una mirada más propia del documental, denuncia las condiciones de un psiquiátrico en Brasil. Menos cruda pero igual de contundente se muestra la costarricense Priscilla Monge, al mostrar al espectador lo que parece una inocente Lección de maquillaje, y que acaba revelándose como un intento de encubrir el maltrato.
Con un claro gusto por el «minimalismo», como explicó la comisaria, Teresa Sapey, arquitecta italiana, presenta uno de los trabajos de la icónica Marina Abramovic, gran referente del arte performativo, que ante los ojos del visitante se presenta en Nude with skeleton desnuda, acostada, respirando... como si con cada espiración tratara de insuflar vida al esqueleto que yace sobre ella. La vallisoletana Ruth Gómez ironiza en El artista de la vida moderna con su colorido dibujo sobre la habitual situación de los creadores, siempre en un precario equilibrio. La noruega A. K. Dolven, por su parte, reinterpreta La niña enferma de su paisano Edvard Munch en It could happen to you, donde esta vez es una mujer quien parece cuidar a un hombre acostado.
Propietaria de una cadena de hoteles (Ámister) con un circuito privado de televisión en el que exhibe su colección, Sisita Soldevila –otorga, además, un premio en la Feria Loop de Barcelona– exhibe por su parte trabajos de las catalanas Mabel Palacín e Isabel Rocamora, las peruanas Angie Bonino y Maya Watanabe, o de la suiza Christina Benz.