Diario de Valladolid

TOMA DE POSESIÓN 2026

Mañueco se marca el reto de “ilusionar a Castilla y León” en su tercer mandato: “Podemos conseguirlo”

El presidente de la Junta define a la Comunidad como "una tierra que no necesita reinventarse, solo creer en sí misma"

Toma de posesión de Alfonso Fernández Mañueco como presidente de la Junta de Castilla y León.

Toma de posesión de Alfonso Fernández Mañueco como presidente de la Junta de Castilla y León.ICAL

Valladolid, Valladolid

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"Una política que no ilusione no sirve de nada. Eso, queridos amigos, es lo que quiero hacer durante los próximos cuatro años: ilusionar a Castilla y León", este es el reto que asume el nuevo presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco en su tercera investidura y se muestra convencido de que así será: "Podemos conseguirlo". El nuevo jefe del Ejecutivo autonómico presentó a la Comunidad como "una tierra que no necesita reinventarse, solo creer en sí misma". "Somos una Comunidad pujante, innovadora y con unos servicios públicos excelentes. Somos una tierra orgullosa de un pasado esencial para la formación de España, a la que tanto amamos como fruto nuestro que es", resumió Fernández Mañueco.

Durante su discurso, apostó por" seguir creciendo, atrayendo talento, creando empleo": "Haciendo de Castilla y León un lugar de oportunidades para vivir mejor y crear una familia. Una tierra que inspire orgullo de pertenencia".

El recién nombrado presidente de la Junta por tercera vez indicó que asume esta nueva etapa "con satisfacción, ilusión y responsabilidad". "Ilusión para seguir trabajando por esta tierra que, como nunca dejaré de decir, es mi pasión. En ella confío plenamente y pongo a su servicio toda mi capacidad de trabajo y dedicación", continuó para después comprometerse "para cumplir puntualmente un programa de Gobierno": "Un programa de Gobierno que quiero llevar a cabo desde los valores que asumo".

En su intervención defendió una "vocación humana" que sitúa a las personas "como objetivo" de sus actos como presidente, incluidos los jóvenes que "buscan formación, trabajo y vivienda para construir aquí su futuro" y los mayores que "nos lo han dado todo, su trabajo y su vida para que hoy podamos ser lo que somos".

El presidente hizo un recorrido por los diversos sectores que forman Castilla y León, como los autónomos "que con tanto esfuerzo suben la persiana de su negocio cada día", los agricultores y ganaderos "que con su incansable afán y compromiso nos ofrecen sus mejores productos", los trabajadores que "día a día hacen prosperar esta tierra" o los servidores públicos que "con su profesionalidad y dedicación nos aportan una mayor calidad de vida".

Fernández Mañueco apostó por la "transformación real que supone la política cercana y tangible". Lo ejemplificó con "un colegio abierto con tres alumnos o un consultorio rural bien atendido" o un "centro de ocio mantenido en un pequeño pueblo o una tarjeta para viajar gratis en autobús por toda Castilla y León", en referencia al Buscyl.

Tras mencionar estas medidas, mostró su apuesta por una política que "no genera ruido ni confrontación estéril sino que da frutos y cumple su deber. La que convierte la gestión en hecho y la palabra en compromisos reales".

Mañueco incluyó en su discurso a las distintas autoridades las palabras del Papa León XIV sobre la Escuela de Salamanca durante su visita a España: “Es una de las grandes aportaciones de nuestra tierra al conocimiento universal y al progreso de la humanidad”. Así, aprovechó para poner en valor las palabras del Pontífice sobre el diálogo y la concordia social con la intención de “servir al bien común y recordar aquello que hace verdaderamente humana la convivencia”. "A todos ellos los tendré presentes cada día. Atenderos en sus aspiraciones y problemas", aseguró.

Propósito de mejorar

En la recta final de su discurso, el recién investido presidente acudió al filósofo vallisoletano Julián Marías que apuntaba a la “voluntad de ser mejor”: “Una voluntad de perfección que nos impulse no tanto a ‘ser mejor que los demás’, sino a ser ‘lo mejor posible’”. “Mejorar es una tarea diaria a la que estamos convocados todos, porque Castilla y León no es obra o patrimonio de nadie; es de toda su sociedad, que debe tener una participación activa. Participación, desde luego, de todas sus fuerzas políticas. Pero también de cada castellano y leonés, dando todos juntos cada día esos pequeños pasos que nos permiten hacer grande a nuestra Comunidad", reflexionó para reclamar "esos pequeños pasos" en "cada aula, en cada hospital o centro de salud, en cada empresa o taller, en cada cultivo, en cada familia que cree en esta tierra".

"Castilla y León es una tierra por la que merece la pena luchar y arriesgarse. Perseveremos en ello, pues perseverar significar, prosperar y tiene premio", defendió Mañueco para apuntar al futuro de la Comunidad: "Castilla y León ha avanzado durante siglos con orgullo por su pasado y la vista puesta en su futuro. Por ello, hoy podemos mirar satisfechos lo que somos y avanzar con decisión hacia lo que queremos ser. Hoy elegimos avanzar hacia ese mañana que se construye con las manos desde el corazón".

"En una Castilla y León que cree. Que actúa. Que está a la vanguardia. Que mantiene hacia el futuro su liderazgo histórico en España", sentenció Mañueco para convocar a los presentes "a trabajar por este futuro común": "Juntos podemos conseguirlo".

Agradecimientos

Antes de los compromisos y del futuro de la Comunidad, el 'popular' tuvo unas palabras de agradecimiento. Tras afirmar que es un "honor presidir la Junta de Castilla y León" y que es un "día enormemente feliz", quiso dar las gracias.

En primer lugar a su familia, "a los presentes y los ausentes". "Gracias por haberme enseñado un conjunto de inestimables valores que me han hecho crecer como persona, base imprescindible para crecer luego como político", significió para luego dar un "agradecimiento especial y muy profundo" a su mujer Fina y a sus hijas Ana y Loreto: "Vosotras sois mi soporte vital, sin el que poco hubiese conseguido". De igual modo aseguró contar "siempre con el apoyo" de sus suegros, "en representación de mis padres, hoy ausentes". Una afirmación que le hizo quebrarse la voz por la emoción y la Cámara respondió con un sonoro aplauso.

Mañueco se volvió a dirigir a su familia para "pedir perdón por los muchos momentos de intimidad familiar" que ha quitado la política: "De nuevo tengo que suplicaros un poco más de paciencia y comprensión conmigo".

Tras el capítulo reservado a la familia, Mañueco se dirigió a "quienes han sido y son auténticos referentes" para él y en primer lugar mencionó a Mariano Rajoy: "Eres para mí un gran ejemplo de inteligencia político, de sabiduría y de buen hacer en momentos especialmente difíciles para España".

Definió a los expresidentes de la Junta Juan José Lucas y Juan Vicente Herrera como sus "maestros": "Son siempre valiosas vuestras enseñanzas de cercanía a la gente y a las tierras de Castilla y León". Así, también mencionó a los presidentes autonómicos de Galicia, Extremadura, Asturias, Aragón y Cantabria: "Tenemos mucho que trabajar juntos para impulsar nuestras autonomías".

En último lugar se dirigió al alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, en representación de todos los regidores de la Comunidad, a las ex ministras, al delegado del Gobierno, a los presidentes de las instituciones propias de Castilla y León, a los diversos presidentes de las diputaciones provinciales y diversas autoridades civiles y militares.

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