La Junta no aplicará ajustes presupuestarios pese a la ‘deuda’ de 440 millones de euros del Gobierno
El consejero de Economía y Hacienda dice que la situación «es complicada pero no tan delicada» como la de otras comunidades / Reitera la urgencia de las entregas a cuenta y el IVA por el aumento de los gastos

Francisco Vázquez.-ICAL
El bloqueo de las entregas a cuenta del modelo de financiación autonómica de este año y el IVA de 2017 está dejando en una situación crítica a varias comunidades autónomas. En Castilla y León, la situación «es complicada, pero no tan delicada» como en otras autonomías, según explicó ayer a este periódico el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo.
La deuda con las comunidades está cifrada en unos 6.000 millones de euros, pero la situación de interinidad del Gobierno Sánchez le impide transferir estos fondos, según la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero.
La prórroga del Presupuesto de la Comunidad de 2018, decidida por el anterior Ejecutivo de Juan Vicente Herrera, y denostada en su día por la oposición, está librando por el momento a la Junta de aplicar medidas drásticas, como ajustes presupuestarios para hacer frente al desfase entre ingresos y gastos. El titular de Economía y Hacienda descartó esta medida, que ya se plantean otras comunidades, aunque insistió en que, a pesar de esta circunstancia favorable, Castilla y León también necesita con urgencia el dinero de la financiación autonómica.
El hecho de que los Presupuestos estén prorrogados supone que la Junta no ha incurrido en mayores gastos como hubiera ocurrido de elaborarse unas nuevas cuentas. Es la situación en la que se encuentran comunidades de distinto signo político, que aprobaron sus presupuestos de 2019 incluyendo como ingresos las entregas a cuenta y la devolución del IVA que anunció el Gobierno en junio del pasado año.
De otro lado, la prórroga presupuestaria supone que el Ejecutivo regional no puede endeudarse más, aunque esta alternativa para conseguir más ingresos tampoco sería una buena solución, ya que estaría sometida al cumplimiento del objetivo de déficit.
El incremento de la recaudación tributaria tampoco supone mucho alivio, ya que representa un porcentaje muy pequeño de los ingresos de la Comunidad, según explicó Fernández Carriedo a este periódico. El consejero de Economía y Hacienda reiteró que la Junta de Castilla y León puede «aguantar más» que otros gobiernos autonómicos, lo que no quita para que considere perentorio el libramiento de los 440 millones.
En este sentido, en la línea de lo expresado por el titular de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, en su carta al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, destacó que los gastos han crecido en buena medida por decisiones del Ejecutivo socialista. Es el caso de la subida del Salario Mínimo Interprofesional y el incremento de las retribuciones a los funcionarios. A esto añade Carriedo gastos corrientes de funcionamiento, como suministros de gasoleo para calefacciones o de medicamentos, que han aumentado este año.