Una idea endemoniada

La escultura del diablo que el Ayuntamiento de Segovia levantará este mes por motivos turísticos genera una polémica que podría acabar en el TSJ para tratar de impedir ‘el culto a Satán’

La escultura del diablo.-T. S. J.

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TERESA SANZ TEJERO / SEGOVIA
Valladolid

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La polémica está servida en la ciudad del Acueducto. La propuesta del equipo de Gobierno socialista de levantar una escultura del diablo en la Cuesta de San Juan, para tratar de desviar el flujo turístico del eje principal del casco histórico, ha levantado un movimiento de oposición que considera la idea endemoniada y asegura que «Segovia, una ciudad cristiana, no puede rendir culto a Satán».

Del diablo de la polémica solo han trascendido sus características técnicas y medidas así como su ubicación exacta.

El autor de la escultura, donada a la ciudad, es el escritor y escultor José Antonio Abella (Premio de la Crítica de Castilla y León) y su fundición en bronce ha sido financiada por un empresario local.

Según el acuerdo aprobado por la Junta de Gobierno, el diablillo está inspirado en la escultura de la ciudad de Lübeck. Mide un metro y su efigie aparece sentada con las piernas colgando sobre el poyete que bordea la curva de la Cuesta de San Juan en la parte más ancha y elevada.

Según ha confirmado a este periódico la concejala de Turismo, el diablillo sostiene sobre una mano un sillar de piedra, «inferior en tamaño a los del Acueducto y unas tijeras de agarre como las que se supone que dejaron las huellas en los bloques de granito romanos». Además, aparece haciéndose un selfie con el Acueducto al fondo.

«Es inconcebible que la escultura pueda ser interpretada como culto al demonio. El recurso se ha rechazado porque sus argumentaciones no se sostienen; ni atenta contra la normativa urbanística ni impide la visión del monumento».

De santos anunció la inauguración de la escultura para «mediados de enero, en cuanto terminen las obras de adecuación del pavimento en San Juan», en curso desde hace varios meses.

El movimiento de rechazo al diablo primero recogió firmas a través de una plataforma change.org: 5.200 firmas. Luego llegó la recogida de firmas en papel: 1.500 y, ahora han constituido una asociación San Miguel y San Frutos, con la que exigen al Ayuntamiento la paralización de la idea.

Un recurso de reposición, de 25 páginas, acusa al equipo de Gobierno de incumplir la Constitución al exaltar a Satán «con la fisonomía diabólica que es repulsiva y despreciable, no amable y seductora» y además consideran que «contraviene las normas de protección especial en tramitación del PEAHIS, no pudiéndose conceder ni licencia ni acuerdo para instalar la escultura en la zona de protección especial».

El recurso administrativo de reposición, firmado por la presidenta del grupo católico y funcionaria de la Delegación de la Junta, Marta Jerez, basa su argumentación en la nulidad de pleno derecho de aquellos actos de la administración «que lesionen los derechos y libertades susceptibles de amparo constitucional». 

Según la Asociación: «No se puede instalar una estatua trasgresora exaltando al diablo en forma de hombre desnudo, con patas de cabra y cuernos de vaca, basada en la época medieval de la ciudad de Lübeck, con rasgos modernistas y actuales como un teléfono móvil en el entorno románico de la Cuesta de San Juan y junto al Acueducto de la época de los romanos que goza de la consideración por la UNESCO de Patrimonio de la Humanidad desde 1985».

Desde la concejalía de Turismo, su titular, Claudia de Santos insiste en «la necesidad de abrir nuevas rutas para el visitante y descongestionar de la presión actual la llamada Calle Real» y defiende la idea «basada en la leyenda del Acueducto», «con coste cero para las arcas públicas».

Un empresario que ya ha colaborado otras veces con el Ayuntamiento, José Luis Herrero, se prestó para colaborar en la restauración de la virgen empotrada en el Acueducto. «Como ya se había firmado la ayuda a la restauración con la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre se le pidió ayuda para la escultura del diablo; dijo que sí y el Ayuntamiento se lo agradece como no podía ser menos».

El empresario, «sorprendido» por la polémica, recuerda igualmente la leyenda que inspira la imagen del diablo.

Según esta leyenda, una joven aguadora, harta de arrastrar el cántaro, prometió entregar al diablo su alma si, antes de que cantara el gallo, el agua llegaba hasta la puerta de su casa. Consciente de su culpa, la joven rezó hasta la extenuación para evitar la pérdida de su alma. Mientras una tormenta estallaba el gallo cantó y el diablo lanzó un alarido espeluznante: por una sola piedra sin colocar había perdido el alma de la muchacha.

«Ese sillar que falta, según la leyenda, es el que sostendrá la escultura del diablo que se va a inaugurar», explicó Claudia de Santos, «perpleja» por la polémica desatada.

El hecho es que desde que la Junta de Gobierno municipal adoptara el acuerdo, a finales de octubre, el movimiento cristiano no ha dejado de denunciar lo que considera «adoración a Satanás».

El obispo, César Franco, no ha querido entrar «en más polémica». «La responsabilidad la tiene la institución que lo promueve; quizás podría haberse escogido otro elemento que no hubiera provocado rechazo», afirmaba esta semana en el tradicional desayuno navideño con la prensa.

Rechazado esta semana el recurso de reposición presentado al Ayuntamiento, cabe la vía judicial a través del Tribunal Superior de justicia de Castilla y León.

La escultura seguirá adelante. Lo que sí ha conseguido la Asociación San Miguel y San Frutos es que el Ayuntamiento cambie la denominación y del ‘Segodeux Aqueducti Artifex’ se han dejado las dos últimas palabras.

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«Segodeux es un neologismo que sugiere Dios de Segovia y Segovia no puede ser una ciudad diabólica», señalan desde la Asociación. El diablo pasará a ser ‘Artífice del Acueducto’.