Educación amplía a cinco cursos el plazo para que los docentes acrediten el C1
Los sindicatos deberán decidir hoy si firman o no un acuerdo de mínimos para mejorar el modelo / Impondrá que todos los alumnos que acudan a un centro bilingüe de Primaria cursen el programa
Alumnos durante una clase en un colegio de Valladolid.-ICAL
«Todo el sistema educativo de Castilla y León va a ser bilingüe». Con esta máxima, el consejero de Educación, Fernando Rey, deja poco margen de maniobra a los sindicatos de la enseñanza, a los que quiere arrastrar, «antes de que concluya la legislatura», a un «consenso educativo y social estable» para la mejora de las enseñanzas bilingües que, a día de hoy, se antoja complicado.
Aunque la Consejería ya les ha transmitido que «Educación aprobará su modelo con acuerdo o sin él», los sindicatos tienen sobre la mesa un segundo borrador «con las líneas rojas de la Consejería», al que deberán dar una respuesta hoy: se suman o se descuelgan.
Una de las novedades que incorpora el documento, al que ha tenido acceso este periódico, es que Educación amplía a cinco cursos escolares el plazo tope para que los profesores que impartan programas bilingües consigan acreditar un nivel de competencia lingüística C1.
Pero establece una excepción. Los profesores que ocupen una plaza bilingüe con carácter definitivo en un centro público «podrán permanecer indefinidamente» con el nivel B2 mientras no concursen a otra plaza. «Si concursan a otra plaza, se les exigirá el C1», aclara. Lo mismo se extiende a los profesores con contrato indefinido en un centro concertado. Con esta salvedad, Educación abre la puerta a que en un mismo centro convivan docentes enseñando asignaturas en bilingüe con distinto nivel de conocimiento del idioma.
La Consejería ha decidido establecer un plazo transitorio para el resto de docentes porque resultaría, a ojos de los sindicatos, «inviable», que todos los profesores actuales y futuros lograsen acreditar en tiempo ese nivel ante la «escasez de plazas» en la Escuela Oficial de Idiomas y hacerlo de una manera «gratuita».
Para tratar de paliarlo, la Consejería se compromete a diseñar un plan regional o programa específico de formación para que los funcionarios o interinos puedan acceder «en la mayoría de los casos» a una formación gratuita para obtener ese C1, y además incrementará «progresivamente» la oferta de licencias por estudio.
En materia de plantillas, el borrador establece que, «de forma progresiva», los centros públicos se dotarán de «los efectivos necesarios para realizar desdobles» en algunas secciones bilingües y en lengua extranjera, si bien no cuantifica el número de nuevos docentes que se necesitaría para ello.
En los concertados, sí apunta que «será incrementado el concierto económico» para que cubran las necesidades horarias del coordinador del programa. En los públicos, se establecerán compensaciones horarias, que no económicas como en otras autonomías, y solo para los coordinadores de la sección.
Todos los centros públicos con secciones bilingües contarán con auxiliares de conversación o colaboradores internacionales, aunque su incorporación se hará de «forma progresiva». Esta medida se hará extensiva a los concertados.
Los alumnos también verán incrementadas sus horas de clase en otro idioma. En Primaria aumentarán hasta las cinco horas semanales en ingles, francés, alemán, italiano o portugués en cada uno de los cursos –no explica de qué asignatura se detraerán horas– y estudiarán dos o tres materias bilingües, seleccionadas como hasta ahora por el centro. Ademas, aquellos colegios que incorporen otra segunda lengua podrán adelantarlo de quinto a cuarto curso.
En Secundaria, aumentarán las horas de idioma y serán las mismas durante los cuatro cursos de la etapa. Asimismo, cursarán dos o tres materias en la modalidad bilingüe que serán elegidas por el centro.
El bilingüismo llegará a segundo ciclo de Infantil el próximo curso y lo hará de forma progresiva, incrementando el tiempo de exposición a otro idioma en cada uno de los cursos del ciclo. Los niños de cuatro y cinco años recibirán, además, contenidos relacionados con el conocimiento de sí mismos o conocimiento del entorno, o ambos, a elección de, colegio.
El documento fija que los centros docentes autorizados a desarrollar el programa de secciones bilingües en Primaria y ESO podrán incrementar un máximo de dos horas el horario lectivo semanal.
La realidad escolar o las características personales de los alumnos de Infantil y de Primaria no les ‘salvarán’ de cursar asignaturas bilingües. «Todo el alumnado matriculado en un centro bilingüe cursará sus estudios en dicho programa», dice de forma textual el borrador, en aras de la «inclusión y la equidad».
Y ¿qué ocurre con esos estudiantes que presentan necesidades específicas? Hasta ahora era frecuente que aprovecharan las horas bilingües para recibir apoyos fuera de la clase por parte del profesorado de orientación. Sin embargo, ahora todos estarán obligados a pasar por el bilingüismo. Para ese alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, o que se haya incorporado tarde al sistema, los centros estarán obligados a establecer un protocolo de actuación con medidas, organizativas y curriculares, de tal forma que obtengan «una respuesta educativa personalizada, inclusiva y adaptada a los requerimientos más básicos del programa».
En Secundaria, en cambio, la participación en las secciones bilingües será «voluntaria». No en vano, la Consejería es consciente de que «la experiencia confirma que no todo el alumnado quiere o puede seguir con garantía de éxito una enseñanza bilingüe». Los centros de ESO, por tanto, ofertarán una doble línea, bilingüe y no bilingüe, siempre que exista una «ratio mínima». Tendrán potestad para establecer criterios lingüísticos para valorar el conocimiento del idioma a la hora de matricular o no en el programa bilingüe a estudiantes no bilingües o que se hayan incorporado tarde al sistema.
Todos los alumnos que hayan cursado enseñanzas en este programa recibirán una «mención» al concluir la etapa. De forma específica, el director del colegio o instituto podrá expedir un reconocimiento A-1 en Primaria y A-2 en Secundaria.
Para aquellos alumnos menos favorecidos económicamente, la Consejería estudiará conceder, en función de «la disponibilidad presupuestaria», ayudas y subvenciones para que puedan costearse intercambios y estancias en el extranjero o en España.
El documento marca que la Consejería se reserva el derecho de autorizar «de oficio» nuevos programas bilingües en centros públicos de una localidad o zona concreta para «garantizar la continuidad de estas enseñanzas». En este caso, solo se les informará al consejo escolar y al claustro de profesores.
Por último, el documento contempla que serán los propios centros quienes evalúen el programa en su memoria de fin de curso. Valorarán la organización, coordinación, la formación del profesorado, los resultados de las asignaturas bilingües y del idioma extranjero, así como los materiales didácticos utilizados y propuestas de mejora para el siguiente curso. La Consejería, por su parte, evaluará «periódicamente» los programas, hará públicos los criterios, procedimientos y conclusiones generales.